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Bitcoin en español y la necesidad de usar anglicismos

Bitcoin en español y la necesidad de usar anglicismos

Un anglicismo es una palabra o término en idioma inglés que es utilizado por el español ante la falta de un mejor vocablo o expresión de este idioma que lo traduzca de forma apropiada o específico. En español el uso de anglicismos está extendido y algunos son aceptados por el Diccionario de la Real Academia Española.

Anglicismo.

  1. m. Giro o modo de hablar propio de la lengua inglesa
  2. m. Vocablo o giro de la lengua inglesa empleado en otra.
  3. m. Empleo de vocablos o giros ingleses en distintos idiomas
Diccionario de la Real Academia Española

Real Academia Española

Uno de estos términos es Internet, que si hiciéramos una traducción literal, significaría “red interconectada”, pero el acuerdo es que debido a la cantidad de sílabas que deben pronunciarse no es práctico, inmediato, cómodo, simple, ante lo que resulta mejor utilizar el inglés, mucho más preciso a juicio de la sociedad y la academia.

En el campo de la tecnología, otra razón por la que los anglicismos son utilizados podría ser el hecho de que los países anglosajones se hallan a la vanguardia del desarrollo científico y tecnológico, lo que en parte ha impulsado al inglés como el idioma más utilizado para interactuar en ese ámbito, desarrollar, investigar y programar protocolos y software. Esto sin mencionar que es uno de los idiomas más hablados a nivel mundial.

En el caso de Bitcoin, tenemos que cuando esta palabra se escribe con mayúscula inicial, se está refiriendo a la tecnología, el protocolo de esa red distribuida, mientras que cuando se escribe con minúsculas (bitcoin) se está refiriendo al criptoactivo. Si lo traducimos al español, tendríamos que decir “moneda de bit” o “moneda de dígito binario”. No muy atractivo.

Propuesto en 2009 por Satoshi Nakamoto, el papel blanco deja claro en su titulación que Bitcoin es un Sistema de Efectivo Electrónico Usuario-a-Usuario (P2P), por lo que debe considerarse la forma Bitcoin como el nombre propio de una red y un protocolo distribuido conformado por individuos que intercambian información directamente entre ellos, sin intermediación o autoridad central.

La palabra blockchain podría traducirse como cadena de bloques, pero también se utiliza este anglicismo de forma bastante generalizada. Otro término referente, como es Tecnología de Contabilidad Distribuida, utiliza las siglas DLT por Distributed Ledger Technology, denominado por igual tanto en inglés como en su traducción al español. Así, es frecuente ver que las siglas son utilizadas en inglés, como es el caso de la legislación o estándares Anti Lavado de Dinero por Anti-Money Laundering (AML), o el caso de Ethereum Virtual Machine, que si bien es traducido como Máquina Virtual de Ethereum, el procesador electrónico del protocolo Ethereum, sus siglas son escritas EVM.

Además, se encuentran siglas como FUD, de Fear, Uncertainty, Doubt (Miedo, Incertidumbre, Duda), y que se refiere a las campañas que buscan desestabilizar la opinión sobre algún tema relativo a blockchain; como también el término técnico GPU (Graphic Processing Unit), por unidad de procesamiento gráfico, conocidas entre mortales como tarjetas de video.

También la comunidad ha optado por dejar FinTech como una versión reducida de Financial Technologies, tecnología financiera; un término bastante empleado y que se refiere a los desarrollos tecnológicos aplicados a las finanzas.

Durante 2016 la RAE lanzó una campaña que busca combatir el uso excesivo de anglicismos, entendiéndolo como una inserción de vocablos en inglés en el habla hispana. La academia considera que es a través de la publicidad donde más se insertan anglicismos.

Sin embargo, también algunas palabras son más utilizadas en su traducción en español, que en inglés o como anglicismo. Tal es el caso de criptovalle, que si bien tuvo su origen en el inglés Crypto Valley, se utiliza para denominar aquellas ciudades, pueblos o regiones que reúnen una serie de ventajas que facilitan la utilización de las criptomonedas en su jurisdicción.

En cuanto a esa palabra, cabría reflexionar acerca de otros términos que son frecuentes de escuchar en el ámbito de negocios: startup, partner, briefing, slides, input, output, know-how. ¿Por qué no utilizar emprendimiento, socio, informe, láminas, entrada, saloda o -el ejemplo más evidente- conocimiento o método?

Si lo que se aspira es hacer más práctico el español en estos predios de negocios tecnológicos y financieros, con fortuna podrían lograrlo los proyectos comerciales y de investigación blockchain que están surgiendo en latinoamérica y España en medida que aporten al mundo con su crecimiento.

Idioma descentralizado

El proceso de globalización se ha debido en parte gracias a la apertura de mercados internacionales y la interconexión mediática, lo que ha permitido el intercambio de información, experiencia y en general, cultura.

Aunque la convención social por lo general es la de apegarse a la normativa académica recopilada por el DRAE, muchas palabras y expresiones han quedado por fuera. Mientras, se siguen creando nuevas voces que en cortos períodos de tiempo son adoptadas y entendidas por grandes masas de personas. Esto podría evidenciarse a través de los memes compartidos en Internet por medio de servicios de mensajería instantánea, redes sociales y portales en la red.

De hecho, puede hacerse una alegoría entre cómo se crean nuevas palabras, cómo se explican nuevos conceptos y se difunden entre los participantes de una comunidad y cómo interactuan estos en una red blockchain.

Claro está que el funcionamiento de blockchain es descentralizado y distribuido. ¿Pero acaso un objeto lingüístico que tenga cierto alcance no podría considerarse parte de un proceso de consenso descentralizado? Primero, el concepto abstracto es emitido y declarado ante los miembros de una comunidad, que entendiendo su significado, verificando su validez conceptual y gramática, deciden si lo hacen parte de su base de datos compartida sin que nadie pueda cambiar eso, creando una cadena de bloques, con direcciones de acceso únicas, interconectados. La lingüística de blockchain es similar a la comunicación de masas moderna.

Los cambios en el uso del lenguaje suelen generar debates intensos, pero necesarios para canalizar su evolución y desarrollo en el tiempo. Las categorías usadas para nombrar a los elementos de una blockchain, no dejarán de pasar por este debate.

Imagen destacada por Maksym Yemelyanov / stock.adobe.com

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Acerca del autor

Luis Esparragoza

Amante de la libertad y conducir mi propio destino. Lo hago en letras y sonidos. Músico, periodista y entusiasta de blockchain.

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