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Para Moynihan, las comisiones se reducirían y perderían el negocio de sus productos tradicionales.
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Los bancos ya están comenzando a asustarse con las stablecoins, dice abogada.
Brian Moynihan, CEO de Bank of America, reconoció que las stablecoins representan una amenaza directa para la base de depósitos de la banca. Ello, estimando una posible fuga de hasta USD 6 billones hacia estos instrumentos digitales si no se aplican restricciones al pago de rendimientos.
Durante la presentación de los resultados del banco durante el cuarto trimestre del 2025, Moynihan enfatizó que el principal problema no es solo la competencia por el capital, sino el impacto macroeconómico.
Según el ejecutivo, si los depósitos migran hacia el entorno de las stablecoins, el sistema pierde capacidad de préstamo. Esto, afectando principalmente a pequeñas y medianas empresas que dependen del crédito bancario.
«Si quitas los depósitos, o bien no van a poder prestar, o van a tener que obtener financiación mayorista a un coste que aumentará el precio de los préstamos», advirtió el directivo.

Sin embargo, no todos los analistas coinciden con la narrativa de Moynihan. Desde BitMEX Research han cuestionado la premisa de que los préstamos dependen directamente de los depósitos previos en los grandes bancos.
Según los investigadores, para instituciones de la escala de JP Morgan o Bank of America, otorgar un préstamo o realizar un gasto a menudo termina aumentando sus propios depósitos. Esto se debe a que los receptores suelen operar dentro del mismo sistema o mantener depósitos interbancarios.
«La restricción al gasto bancario es el ratio de capital, es decir, cuánto capital tiene el banco», señalan desde BitMEX Research. Bajo esta óptica, las stablecoins de reserva completa y los bancos que mantienen el 100% de los depósitos de sus clientes en reservas líquidas, operan de manera fundamentalmente diferente al sistema de reserva fraccionaria actual. Esto, dicen, explica la resistencia de la banca tradicional a este nuevo modelo.
El temor en los bancos por las stablecoins empieza a sentirse
El trasfondo de esta disputa reside en la Ley GENIUS (aprobada en 2025) y el reciente debate sobre la Ley CLARITY, cuya revisión fue postergada el 14 de enero de 2026.
Aunque la normativa vigente intenta limitar el pago de intereses directos, la industria de los activos digitales ha logrado ofrecer recompensas a través de socios y exchanges, algo que los bancos califican como un «vacío legal».
Al respecto, Haider Rafique, director de marketing del exchange OKX, señaló que lo que Moynihan omite es la perspectiva del cliente. «La gente se mueve porque los bancos no ofrecen un rendimiento justo. Las stablecoins sí lo hacen. La tecnología está exponiendo esa brecha y los clientes están eligiendo en consecuencia», expresó.
Por su parte, la abogada española Cristina Carrascosa observó que el sector bancario finalmente muestra signos de preocupación real. «Sus comisiones se reducirían y perderían el negocio de sus productos tradicionales», afirmó.
«Hace tiempo dije que los bancos terminarían asustándose con esto; bueno, pues un poco de susto sí que están sintiendo ya», añadió.
El futuro de la regulación de los activos digitales en EE. UU.
El sector bancario, representado por grupos como la American Bankers Association (ABA), presiona al Congreso para que se prohíban no solo los intereses, sino cualquier tipo de recompensa asociada a la tenencia de stablecoins.
Argumentan que estos activos, al funcionar de forma similar a los fondos mutuos del mercado monetario, drenan la liquidez que sostiene la economía real.
Mientras tanto, empresas líderes como Coinbase han retirado su apoyo a nuevas propuestas legislativas que busquen beneficiar a la banca a expensas de la innovación.
El escenario para 2026 sugiere que la batalla por los depósitos definirá el próximo marco regulatorio de los activos digitales en territorio estadounidense.



