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Bastardo cree que la combinación dólar-USDT es mejor que privilegiar sólo los dólares.
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“USDT te seguirá conectando a una economía global que ya existe”, señala el especialista.
El mercado de las criptomonedas en Venezuela atraviesa un periodo de profunda reconfiguración. Tras los recientes acuerdos comerciales entre Petróleos de Venezuela (PDVSA) y el gobierno de los Estados Unidos, que incluyen el comercio de hasta 50 millones de barriles de crudo, diversos analistas han comenzado a cuestionar la permanencia de las monedas digitales en la economía local.
Mientras algunos economistas sugieren que la normalización financiera podría desplazar a estos instrumentos, Javier Bastardo, gerente de comunicación de Bitfinex, plantea una visión distinta. A su juicio, Venezuela se encamina hacia una «dolarización híbrida». Una donde convivirán el dinero fíat y las criptomonedas.
Para Bastardo, la infraestructura de stablecoins en Venezuela, construida por los ciudadanos en los últimos años, es difícil de desmantelar. Incluso en un escenario de apertura económica total.
En declaraciones ofrecidas a CriptoNoticias, Bastardo explicó que, si bien la llegada de dólares en efectivo y el acceso a cuentas bancarias internacionales es un paso positivo, no anula las ventajas operativas de las monedas digitales.
«Para mí, es muy complicado que la adopción de bitcoin, activos digitales y monedas estables en Venezuela desaparezca totalmente», afirmó el especialista. A su juicio, incluso con un sistema bancario renovado, las instituciones tradicionales imponen costos operativos que no siempre son asumibles para el usuario promedio en economías subdesarrolladas.
La «dolarización híbrida» en Venezuela
El concepto de «dolarización híbrida» propuesto por Bastardo sugiere que el proceso de adopción no se limita únicamente a la moneda que se utiliza, sino al instrumento técnico a través del cual se moviliza el valor. En este sentido, el uso de USDT ha permitido a los venezolanos conectarse con una economía global que no depende exclusivamente de los rieles bancarios tradicionales.
Según el especialista, el uso de este activo digital es más eficiente, cuenta con tiempos de liquidación más rápidos y resulta más económico que las transferencias internacionales convencionales.
«USDT llegó para quedarse en el mundo, y podría ser Venezuela un primer experimento interesante de una dolarización híbrida», señaló Bastardo. Bajo este esquema, el debate no se centra en elegir entre el dólar físico y la moneda digital, sino en entender cómo ambos coexistirán.
Bastardo visualiza una infraestructura donde los bancos locales ofrezcan opciones en dólares estadounidenses y USDT simultáneamente. Ello, simplificando su operativa y abaratando costos al utilizar estos activos para el mercado internacional.
En este panorama de entorno multimoneda, bitcoin mantiene un rol fundamental como activo de reserva. Bastardo sostiene que la moneda digital líder sigue siendo el recurso principal para quienes buscan proteger su patrimonio a largo plazo de forma resistente a la censura.
«Bitcoin es el gran activo de reserva y resistente a la censura para que ahorres a largo plazo, ya que entendiendo y usando USDT, el uso de bitcoin se hace más familiar», comentó. Para el analista, USDT sirve como una puerta de entrada pedagógica hacia la tecnología de Bitcoin.
El bolívar no desaparecerá
A pesar de una posible dominancia del dólar, Bastardo considera que el bolívar no desaparecerá por completo. Esto debido a su arraigo institucional y su utilidad para gastos cotidianos. Entre ellos, el pago de servicios públicos, impuestos y transporte urbano.
De este modo, la economía venezolana presentaría múltiples rieles de pago y ahorro. El bolívar para lo cotidiano, el dólar y las criptomonedas estables para el comercio y la conexión global, y bitcoin para el ahorro soberano.
Bastardo sugiere que, si la banca tradicional venezolana logra integrar a los activos digitales, los usuarios preferirían utilizar sus cuentas bancarias habituales en lugar de aplicaciones que «pueden resultar complejas» para el público no especializado.
«Los exchanges quedarán para lo que se crearon originalmente: trading e inversiones y no como herramientas de bancarización», explicó, añadiendo que el usuario común probablemente optará por el lado bancario tradicional si este ofrece la misma facilidad de acceso.
Finalmente, Bastardo recalca que la dolarización híbrida permitiría formalizar lo que hasta ahora ha sido un proceso liderado por la necesidad de los ciudadanos.
El proceso de dolarización híbrida haría que se hiciera más formal la dolarización, aprovechando la masa de usuarios de dólares en efectivo y alternativas bancarias junto a USDT, sin que esto necesariamente suponga el fin del bolívar, ni mucho menos la salida de bitcoin como un instrumento de ahorro.
Javier Bastardo
En este escenario, Venezuela se mantendría como un espacio financiero donde la tecnología y el dinero tradicional convergen para ofrecer soluciones a una población que ha aprendido a navegar en la incertidumbre económica.




