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El oro descendió 2,25% y la plata 4,88% en tres horas.
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Bitcoin se ha visto afectado cotizando por debajo de USD 70.000.
El mercado de los metales preciosos experimentó una contracción masiva durante la jornada de hoy, 19 de marzo, cuando el oro y la plata borraron aproximadamente 912.000 millones de dólares de su capitalización total en un lapso de apenas tres horas.
Esta caída que restó 715.000 millones de dólares al oro y 196.000 millones a la plata (según cálculos realizados por CriptoNoticias con base en la capitalización de mercado y el precio de los activos) responde a un endurecimiento en las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED).
Durante este periodo, el precio del oro descendió 2,25%, pasando de 4.715 dólares a 4.609 dólares por onza, lo que supuso la ruptura del soporte técnico de los 4.700 dólares. Por su parte, la plata registró un retroceso de 4,88% al caer desde los 71,50 dólares hasta los 68,01 dólares por onza.

La dinámica bajista se ha intensificado desde que el metal dorado alcanzara su máximo histórico de 5.600 dólares el pasado 29 de enero, acumulando desde entonces una pérdida cercana a los 1.000 dólares por onza.
En este contexto, bitcoin (BTC) también bajó de precio al cotizar momentáneamente por debajo de los 70.000 dólares, reflejando una sensibilidad compartida ante el escenario macroeconómico de los Estados Unidos.
Tasas de interés y presión inflacionaria
El detonante principal de este movimiento reside en la postura restrictiva de las autoridades monetarias de Estados Unidos, principal potencia financiera mundial. El presidente de la FED, Jerome Powell, advirtió ayer que se mantendrían las tasas de interés en 3,75% interanual. «Si no vemos ese progreso económico, entonces no verán el recorte de tasas», sentenció el funcionario.
Powell también advirtió que no reducirá las tasas de interés si la economía no muestra señales claras de avance en la lucha contra la inflación, como lo reportó CriptoNoticias. Esta determinación surge tras conocerse que la inflación mayorista en Estados Unidos registró una subida interanual del 3,9% en febrero de 2026, cifra que no solo superó el 3,7% que anticipaba el consenso del mercado, sino que también aceleró respecto del 3,5% revisado de enero.
Cuando las tasas permanecen elevadas, los inversores suelen migrar hacia instrumentos de renta fija, como, por ejemplo, los bonos del Tesoro, que ofrecen rendimientos garantizados y se vuelven más atractivos frente a la tenencia física de metales. Además, unas tasas altas tienden a fortalecer al dólar, lo que encarece la adquisición de oro para compradores que utilizan otras divisas, reduciendo así su demanda global.
Sobre este escenario, el economista Peter Schiff señaló que el oro y la plata vuelven a caer porque los inversores se dan cuenta de que la creciente inflación descarta la posibilidad de recortar los tipos de interés. Según la perspectiva de Schiff, los mercados no están evaluando correctamente los riesgos a largo plazo: «Pero no se dan cuenta de que, mientras la Reserva Federal mantenga los tipos estables, la inflación se disparará. Para cuando actúe, ni siquiera un tipo de interés del 6% será suficiente para controlarla».
Conflictos geopolíticos y el mercado de activos
La incertidumbre se ve agravada por la escalada bélica en Medio Oriente, iniciada el 28 de febrero, que ha afectado infraestructuras energéticas en Irán y Qatar. Aunque tradicionalmente estos eventos impulsan los activos de refugio, el alza del petróleo a 112 dólares por barril ha generado un efecto inverso al alimentar las expectativas de una inflación persistente.
Todo esto presiona a los metales y a bitcoin, considerado en general un activo «de riesgo» cuya cotización reaccionó a la baja desde los 75.884 dólares el lunes 16 de marzo, hasta los 69.433 dólares en la jornada actual.

Para el influencer y trader David Battaglia, el oro está repitiendo el patrón que experimentó bitcoin en el criptoinvierno de 2022. Esta lectura se apoya en la teoría de los fractales, que sugiere que las estructuras de precios tienden a repetirse en diferentes escalas de tiempo y activos cuando las condiciones psicológicas de los inversores son similares.
Battaglia identifica tres etapas clave en este proceso de deterioro técnico que comienza con «una subida parabólica alimentada por minoristas en fondos cotizados y China, seguida por la formación de dos picos idénticos a los de la moneda digital que señalan el agotamiento de los compradores».
Bajo esta interpretación, el mercado se mueve por «pura mímica» siguiendo patrones técnicos sin importar los fundamentales, lo que llevaría a una fase final de liquidaciones por la «quiebra de inversores y bancos centrales que venderán oro para defender al dinero fíat».
«Los mercados se repiten, por eso podemos predecirlos con análisis técnico, gestionando así nuestras carteras», afirmó Battaglia. Al cierre de su análisis, advirtió que, siguiendo ciclos anteriores del oro que se deben repetir como fractales por ley del análisis técnico, se podría esperar una corrección del 50% y un mercado bajista con una duración mínima de entre 10 y 30 años.








