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Pese al ciclo histórico, el mercado de derivados muestra datos alcistas, según Sigel.
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"Mucha de la oferta antigua de bitcoin ya se ha purgado", dice el especialista.
Matthew Sigel, jefe de investigación de activos digitales de la firma VanEck, aseguró que el mercado de bitcoin (BTC) muestra señales positivas, pero que aún no es momento de adoptar una postura extremadamente alcista.
La afirmación se hizo durante una entrevista publicada este 1 de abril de 2026, en el canal de YouTube de Anthony Pompliano, inversionista estadounidense. Allí, Sigel repasó sus proyecciones sobre BTC, el contexto macroeconómico y el impacto de la geopolítica en los mercados.
“Seguimos siendo alcistas, pero no hemos aumentado posiciones tanto como se podría esperar, dado que respetamos el ciclo de cuatro años”, explicó el analista.
Su visión se apoya en el comportamiento histórico de bitcoin, que suele estructurarse en ciclos de aproximadamente cuatro años en los que se alternan movimientos alcistas y bajistas. Este patrón está vinculado al halving, el evento programado en el protocolo de Bitcoin que reduce a la mitad la emisión de nuevos unidades de la moneda digital, como lo ha explicado CriptoNoticias.
Al disminuir la oferta nueva, el mercado ha tendido (tras los halvings de 2012, 2016, 2020 y 2024) a reaccionar con subidas de precio en cada año posterior al halving.
Asimismo, el segundo año tras cada halving ha sido siempre bajista y 2026 no está siendo la excepción. “Sobre bitcoin, el ciclo de cuatro años nos impide ser ‘máximamente alcistas’”, afirmó, dejando en claro que el contexto actual exige una lectura más matizada del mercado.
Sigel sigue siendo optimista
A pesar de esta cautela, el especialista identifica señales técnicas que refuerzan una visión positiva. Una de las principales proviene del mercado de derivados, donde se negocian contratos como futuros y opciones. Estos instrumentos permiten a los inversionistas anticipar precios o protegerse ante movimientos adversos, y suelen ofrecer información relevante sobre el posicionamiento del mercado.
Sigel también apoyó su visión en datos concretos del mercado de derivados. “El costo de las opciones de venta frente a las de compra está en el percentil 99, lo que significa que la gente está pagando mucho por protección”, explicó, al tiempo que agregó: “El mercado de derivados me hace ser optimista”.
En términos prácticos, esto refiere al mercado de opciones, donde los inversionistas utilizan contratos para cubrirse ante posibles caídas (puts) o apostar por subidas (calls). Cuando las opciones de venta se encarecen en relación con las de compra, indica que hay una fuerte demanda de cobertura.
Este dato tiene una lectura técnica específica: cuando los inversionistas pagan mucho por protección ante caídas, significa que existe un alto nivel de cobertura en el mercado. En ese contexto, si no se materializan movimientos bajistas fuertes, la presión vendedora tiende a reducirse, lo que puede favorecer subidas de precio. Es lo que se conoce como una señal contraria.
Otro elemento central en su análisis es el comportamiento de la oferta del activo digital más valioso del mercado. Sigel señaló que las ventas de tenedores históricos de BTC (más conocidos como “OG”) han disminuido en los últimos meses. Al respecto, dijo:
Las ventas de los «OG» (monedas de 3 a 5 años de antigüedad) se moderaron recientemente. Aunque los mineros como MARA seguirán siendo vendedores, mucha de esa oferta antigua ya se ha purgado.
Matthew Sigel, jefe de investigación de activos digitales de VanEck
Este punto es clave. Las monedas antiguas, que permanecen inactivas durante años, suelen generar presión bajista cuando sus dueños deciden vender. Si una parte relevante de esa oferta ya fue absorbida por el mercado, el riesgo de nuevas ventas masivas disminuye, lo que contribuye a estabilizar el precio de bitcoin.
Aun así, Sigel reconoció que los mineros continúan siendo vendedores estructurales. En su análisis, explicó que estas empresas “tienen que vender bitcoin” para financiar operaciones y adaptarse a nuevos modelos de negocio, como la reconversión de parte de su infraestructura hacia inteligencia artificial y computación de alto rendimiento.
La idea de Sigel sobre los mineros como fuente persistente de oferta encuentra eco en movimientos recientes del sector. Como ha reportado CriptoNoticias, MARA Holdings vendió 15.133 BTC entre el 4 y el 25 de marzo, por unos 1.100 millones de dólares para recomprar deuda convertible y ganar flexibilidad financiera. Aunque la empresa sostiene que no está abandonando su estrategia centrada en BTC, la operación también se vincula con un proceso más amplio de diversificación hacia infraestructura ligada a la IA y la computación de alto rendimiento.
Así, mientras la oferta antigua parece haber perdido peso como factor de presión bajista, las ventas provenientes de los mineros siguen siendo un componente relevante en la dinámica del mercado. A diferencia de los grandes tenedores históricos, sin embargo, este flujo vendedor suele ser más previsible.
El análisis de Sigel, en todo caso, no se limita a la oferta: también incorpora el contexto macroeconómico y geopolítico que golpea de lleno al mercado.
El conflicto en Medio Oriente
Sigel mencionó la incertidumbre en torno al Estrecho de Ormuz, un paso estratégico por donde circula el 20% del suministro energético global.

Las tensiones en esa región pueden impactar en los precios de la energía y, por extensión, en la inflación global. Esto, a su vez, influye en las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) sobre tasas de interés. Un entorno de tasas altas reduce la liquidez disponible y afecta negativamente a los activos considerados de riesgo, como BTC y las criptomonedas.
Este cruce de factores genera una tensión clara en el mercado. Por un lado, indicadores técnicos como los derivados y la reducción de oferta sugieren un escenario favorable; por otro, el ciclo histórico y las condiciones macroeconómicas invitan a la prudencia.
En este contexto, la postura de Sigel se ubica en un punto intermedio. El analista no descarta un escenario alcista, pero considera que aún no están dadas las condiciones para una euforia generalizada.









