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Bitcoin ha experimentado pérdidas netas durante 30 días desde finales de diciembre.
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El precio de bitcoin ha caído 6% en la última semana.
Los inversores de bitcoin (BTC) están registrando pérdidas realizadas netas durante un período de 30 días consecutivos. Una racha de capitulación que no se veía desde finales de 2023.
Esta tendencia se manifiesta con claridad en las métricas on-chain, impulsada por inversores de corto plazo que compraron en el rango de los 98.000 a 100.000 dólares. Son los que ahora venden con pérdidas mientras el precio oscila entre los 89.000 y 95.000 dólares.
De esta forma, la métrica de ganancias y pérdidas realizadas a 30 días cayó por debajo de cero, lo que indica que las monedas movidas on-chain durante el último mes se vendieron, en promedio, por debajo de su precio de compra.
Se trata de un indicador que no implica necesariamente una caída del precio, sino que sugiere que la presión vendedora proviene cada vez más de inversores que compraron a niveles más elevados.
En el siguiente gráfico presentado por Julio Moreno, jefe de investigación de CryptoQuant, se observa claramente cómo, tras el pico de precio a finales de 2025, las barras (azules) han caído por debajo de la línea de cero en enero de 2026. También se ve cómo las pérdidas realizadas se sitúan en niveles semejantes a las de 2023.

Se hace evidente que tras alcanzar el máximo histórico de 126.000 dólares en octubre de 2025, la corrección de bitcoin a principios de 2026 ha forzado la salida de quienes buscaban ganancias rápidas. Este fenómeno de purga es una constante en los ciclos de bitcoin.
Los compradores que entraron por FOMO (miedo a quedarse afuera) suelen ceder sus posiciones ante el pánico, transfiriendo el valor hacia manos con mayor convicción.
Todo esto ocurre en un contexto donde la estructura de propiedad de BTC está sufriendo un cambio histórico. Como reportó CriptoNoticias, por primera vez en la historia del activo digital, las nuevas ballenas representan una mayor participación en la capitalización realizada que las viejas ballenas de largo plazo.
Sucede entonces que, aunque los sectores que han entrado más recientemente al mercado (2024 y 2025) están «tirando la toalla», hay una absorción masiva de capital por parte de otros grandes actores. Destacan entre estos últimos los fondos cotizados en bolsa (ETF) y empresas con tesorerías de bitcoin.
Hay perspectivas de recuperación técnica
La historia sugiere que estos periodos de estrés financiero suelen preceder a nuevas etapas de acumulación.
Tal situación ocurrió en el patrón de finales de 2023, con indicadores de pérdidas netas bajo cero (que se observan en el gráfico anterior). Allí hay una similitud directa con el escenario actual de 2026. En aquel ciclo, una vez que terminó la capitulación de los especuladores, el precio comenzó su ascenso parabólico.
Se trata de un proceso de limpieza que, para la mayoría de los analistas, actualmente está eliminando el exceso de optimismo injustificado. Con ello se estabiliza la base de precios para lo que pudiera ser el preludio de nuevos movimientos al alza.








