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Para Bernstein, Coinbase, Robinhood y Figure son 3 acciones con potencial de subida de precio.
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Estas acciones tocarían fondo antes que se publiquen balances del primer trimestre de 2026.
Las acciones de empresas vinculadas a los activos digitales acumulan, en promedio, caídas cercanas al 60% desde sus máximos de 2025. Se trata de un retroceso que, según la firma de análisis Bernstein, abre una oportunidad de entrada para inversionistas.
En una nota enviada a clientes este lunes 31 de marzo de 2026, los analistas liderados por Gautam Chhugani señalaron que “la geopolítica está dando ofertas en acciones de empresas de criptomonedas”.
El informe sostiene que la combinación de tensiones geopolíticas y debilidad en el mercado de activos digitales presionó las valuaciones, aun cuando estas compañías continúan expandiéndose en áreas como stablecoins, tokenización de activos del mundo real (RWA, por sus siglas en inglés), mercados de predicción y derivados.
En el frente geopolítico, uno de los focos de tensión actuales pasa por el cierre del estrecho de Ormuz, una ruta clave por donde atraviesa el 20% de la producción petrolera mundial, tal como ha explicado CriptoNoticias. Su situación, producto de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, viene alimentando temores sobre interrupciones en el suministro energético internacional y nuevas presiones sobre el precio del crudo.

Mientras que, en el plano macroeconómico, la Reserva Federal (FED) estadounidense decidió mantener sin cambios las tasas de interés, reforzando la idea de que la política monetaria seguirá restrictiva por más tiempo. Ese contexto no beneficia a los activos considerados de riesgo y también golpea a las acciones expuestas al ecosistema de bitcoin (BTC) y los activos digitales.
Desde octubre de 2025, el mercado atraviesa una corrección profunda. Bitcoin se ubica hoy cerca de los 66.600 dólares, un retroceso de alrededor del 47% respecto de sus máximos históricos en la zona de 126.000 dólares.

A pesar de este escenario, Bernstein considera que las valuaciones reflejan más el pesimismo de corto plazo que un deterioro real en los fundamentos. En ese sentido, la firma sostiene que las acciones de empresas de la industria de las criptomonedas podrían tocar fondo antes de la temporada de resultados del primer trimestre de 2026, prevista para finales de abril y comienzos de mayo, aunque espera que los números reflejen todavía un contexto débil en el corto plazo.
Dentro de este contexto, Bernstein mantuvo su recomendación positiva para Coinbase, Robinhood y Figure, aunque ajustó a la baja sus precios objetivo.
Para Coinbase (COIN), redujo su pronóstico de 440 a 330 dólares, en un escenario donde los volúmenes de trading podrían mantenerse débiles en el corto plazo.
Sin embargo, la firma proyecta un crecimiento sostenido de ingresos, impulsado principalmente por el negocio de stablecoins (donde la compañía captura una parte relevante de los ingresos de USDC) y por la expansión de productos derivados y servicios. Al momento de la publicación de este artículo, COIN se negocia en 160 dólares:

En el caso de de la plataforma financiera Robinhood, el precio objetivo fue recortado de 160 a 130 dólares. Bernstein identifica a los mercados de predicción como uno de los motores clave de crecimiento, con potencial de representar alrededor del 10% de los ingresos hacia 2026.
Además, destaca la diversificación hacia fuentes de ingresos menos dependientes de la volatilidad del mercado, como préstamos, suscripciones y servicios financieros.
En cuanto a Figure, una empresa de tecnología financiera, mantiene una recomendación positiva con un objetivo de 67 dólares, levemente inferior al anterior. La firma es vista como una apuesta directa por la industria RWA, con ingresos menos correlacionados al precio de bitcoin.

El punto central del análisis es que el mercado estaría sobrerreaccionando a la debilidad de corto plazo. Por ese motivo, Bernstein sostiene que la caída de las acciones responde principalmente a factores macroeconómicos y a un deterioro del sentimiento, más que a un cambio estructural en los modelos de negocio.
En ese sentido, la firma considera que las valuaciones se ajustaron más rápido que los fundamentos, lo que abre una ventana de entrada para quienes apuesten a una recuperación del sector hacia el resto de 2026.
No obstante, esta visión depende de que el enfriamiento actual sea transitorio. La confirmación llegará con los resultados del primer trimestre, que servirán para validar si la caída en los ingresos y la actividad fue un episodio puntual o el inicio de una desaceleración más profunda.
Mientras tanto, Bernstein mantiene su postura: el sector atraviesa una fase de debilidad, pero sigue expuesto a mercados en expansión, lo que, a su juicio, justifica una visión positiva a largo plazo.








