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Para ganar la guerra en Irán, "la bolsa debe subir", dice Bitmex.
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Según el exchange, "el mercado de valores es cuestión de seguridad nacional".
El conflicto bélico iniciado el pasado 28 de febrero de 2026 entre Estados Unidos, Israel e Irán estaría forzando un cambio drástico en la estrategia económica de la Casa Blanca. Según un reciente análisis del exchange de bitcoin (BTC) y criptomonedas, BitMEX, el desarrollo de los combates «podría vincular aún más el mercado bursátil estadounidense con las consideraciones de seguridad nacional».
Esto significa que, bajo la administración de Donald Trump, la estabilidad de las acciones en Wall Street ya no se ve solo como un tema de dinero, sino como una pieza clave de la defensa y la supervivencia política del país.
Aunque Washington considera la ofensiva un éxito militar, el costo económico está superando las victorias en el campo de batalla. «Si bien en algunos aspectos la guerra ha sido un éxito, con la eliminación de las figuras políticas más destacadas de Irán, económicamente está resultando un desafío», aseguran los analistas de BitMEX.
Entre los fallecidos en los bombardeos a complejos gubernamentales en Teherán se encuentran el anterior líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Lariyani, y altos mandos militares como el comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohammad Pakpour.
Como represalia a los ataques, además de bombardear instalaciones militares y petroleras de países como Qatar, Emiratos Arabes Unidos y Arabia Saudita, Irán ha bloqueado el Estrecho de Ormuz. Este es un paso marítimo clave para la industria petrolera mundial que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán, por el cual transita el 20% del petróleo mundial. Tal accionar ha reducido las exportaciones de petróleo y gas del Golfo y provocando un aumento en sus precios

Con el cierre del Estrecho de Ormuz se llegó a disparar el petróleo hasta los 120 dólares por barril el pasado 8 de marzo, un precio que no alcanzaba desde 2022, generando lo que BitMEX califica como una «catastrófica crisis energética».
Tal situación amenaza con un «impacto devastador en la crisis de asequibilidad», es decir, un escenario donde el aumento masivo de los costos de energía y transporte hace que a las familias les resulte cuesta arriba pagar por bienes y servicios básicos.
Precisamente, este golpe a la economía doméstica y potencialmente al mercado de valores estadounidense es lo que activa la respuesta política de Trump, cuya estrategia se rige por un patrón muy específico de reacción ante las crisis financieras.
La bolsa de valores como parte de la seguridad estadounidense
Este comportamiento del presidente sigue un patrón que BitMEX denomina «TACO» (Trump Always Chickens Out o «Trump siempre se acobarda»). Es un concepto que describe la tendencia del mandatario a retroceder en sus amenazas comerciales o militares cuando estas provocan caídas en la bolsa.
Según los analistas del exchange, es probable que a Trump le preocupe que la caída de los precios de las acciones erosione su imagen de éxito económico, lo que lo obliga a buscar desescaladas repentinas.
«Tras publicar mensajes que incitaban a la escalada, el lunes 23 de marzo de 2026, Trump publicó por sorpresa en Truth Social que mantenía conversaciones productivas con Irán y que pospondría cualquier ataque militar contra las centrales eléctricas y la infraestructura energética iraníes durante cinco días», señala el informe.
Tal como CriptoNoticias lo reportó el lunes, el presidente Trump indicó que Estados Unidos e Irán habían mantenido conversaciones «muy positivas y productivas». No obstante, los combates continúan con bombardeos de Irán en Kuwait, Jordania y Bahrein. Israel, mientras tanto, también responde con el bombardeo sobre infraestructura militar iraní.
En este contexto, el exchange cuestiona la temporalidad del anuncio oficial: «¿Por qué cinco días? Cinco días nos llevan hasta el viernes. Trump bien podría haber dicho que posponía los ataques hasta que sonara la campana de cierre de la bolsa de Nueva York el viernes por la tarde».
Condiciones para un alto el fuego entre Irán y EE. UU.
Mientras esto ocurre, parece haber un acercamiento entre Washington y Teherán. Irán recibió una propuesta estadounidense de 15 puntos a través de Pakistán, destinada a abrir un camino hacia un alto el fuego.
Sin embargo, la embajada de Irán en Surafrica expuso las condiciones de su país para el fin de la guerra, hoy 25 de marzo. Entre esas está el cese de la agresión y garantías concretas que impidan la reanudación de la guerra.

Sea cierta o falsa la historia de las negociaciones, el reporte de Bitmex sostiene que «Trump no parece priorizar al pueblo iraní, la seguridad nacional de Israel, la situación de seguridad en los países del Golfo, los problemas de suministro de petróleo en Asia ni la crisis de asequibilidad en su país. Lo único que prevalece sobre todo esto es el mercado bursátil estadounidense. Trump parece querer calmar los mercados durante una semana para ganar tiempo».
Este periodo —dice Bitmex— serviría como «tiempo para revisar la estrategia militar, tiempo para reabastecerse o, quizás, según nuestro pensamiento más escéptico, tiempo para revisar la estrategia del mercado financiero».
Intervención institucional y el futuro de bitcoin
La empresa sugiere que «una estrategia podría ser intentar manipular los mercados financieros para ganar la guerra. Esto podría implicar una mayor colaboración entre el aparato de seguridad nacional y el sector financiero estadounidense. Quizás el Departamento de Guerra ejerza una mayor influencia sobre la Reserva Federal (FED) o los inversores institucionales, con el objetivo de mitigar el daño causado por Irán».
En la práctica, Trump podría buscar que el Departamento de Defensa ejerza presión sobre la FED para que esta imprima dinero o mantenga las tasas de interés bajas, inyectando la liquidez necesaria para sostener artificialmente los precios de las acciones frente al pánico bélico.
Si la situación económica empeora, BitMEX prevé que el Departamento de Defensa y el Departamento de Estado ejerzan una influencia directa no solo sobre la FED, sino también sobre la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC), la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) y hasta la mayor gestora de activos del mundo, BlackRock.
El objetivo sería mitigar el daño causado por Irán mediante compras coordinadas de activos o regulaciones que favorezcan el alza de los mercados, estabilizando la bolsa a cualquier costo.
De concretarse esta intervención masiva del gobierno, se generaría un efecto de desbordamiento de liquidez que beneficiaría directamente a los activos digitales. Aunque el análisis no lo menciona, probablemente bitcoin se vería favorecido debido a su estrecha correlación con los mercados tradicionales. Al subir las acciones por la intervención estatal, el capital fluye también hacia la moneda digital, que actualmente se encuentra lateralizando en torno a los 70.000 dólares.

Esta estrategia requeriría una fuerte expansión de la liquidez (impresión de dinero o créditos baratos). Históricamente, bitcoin actúa como un refugio contra la inflación y la degradación de las monedas fíat. Al haber más dólares circulando para sostener Wall Street, el valor relativo de un activo escaso como bitcoin tiende a subir.
Además, en un sistema financiero donde las decisiones de inversión puedan estar supeditadas a los intereses del Pentágono, bitcoin se destaca como el único activo resistente a la censura y apolítico. Ante la posibilidad de un “capitalismo autoritario”, el capital global podría migrar hacia BTC para asegurar su soberanía lejos del control directo de las agencias de inteligencia estadounidenses.








