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Se observa fragilidad en las convicciones de los compradores recientes.
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Bitcoin se está operando en un régimen estructuralmente defensivo, dice Glassnode.
La debilidad que presenta el mercado de bitcoin (BTC) actualmente está imposibilitando una subida de precio. Aunque, esto podría culminar en un fuerte movimiento y no necesariamente a la baja.
Tal como asegura la firma de análisis on-chain Glassnode el 11 de febrero, el precio de bitcoin «se mantiene a la defensiva» entre la zona de 60.000 y 72.000 dólares (USD). Esto ubica el precio en un rango de 43-52% por debajo de su máximo histórico de 126.000 dólares marcado en octubre de 2025.
Según destaca, esto se debe al «volumen spot reactivo y el enfriamiento de los futuros”. Estos elementos “indican una demanda poco profunda, manteniendo el precio reactivo en lugar de expansivo”.
Del lado institucional, precisa Glassnode que los fondos cotizados (ETF) dominan las salidas.
Sin embargo, cabe señalar que el suministro en manos de tesorerías corporativas y gobiernos sigue sin grandes cambios, según la firma de análisis BitcoinTreasuries, como figura en el próximo gráfico.

El volumen spot aumentó durante la caída de bitcoin a 60.000 dólares, con la media de 7 días registrando su máximo desde octubre. Pero no se sostuvo, luego del repunte a 70.000 dólares. Para Glassnode, esto muestra que «la absorción sigue siendo superficial en relación con la magnitud de la presión de venta».
Mientras tanto, el rendimiento de los titulares a corto plazo —como denomina a quienes tienen BTC hace menos de 150 días— continúa en terreno negativo. Esto, según la firma, evidencia una “frágil convicción entre los compradores recientes” y limita un seguimiento alcista sostenido.
Grandes grupos de suministro están en pérdidas ya que adquirieron bitcoin entre 82.000 y 97.000 dólares, y entre 100.000 y 117.000 dólares. En este sentido, Glassnode advierte que estos niveles podrían convertirse en resistencias durante los repuntes.
A su vez, la volatilidad implícita y el sesgo en opciones reflejan demanda persistente de cobertura a la baja. En futuros perpetuos, el interés abierto y las primas se comprimieron, lo que indica menor apalancamiento.
Corrección profunda e incertidumbre sobre reversión
En conjunto, Glassnode describe un “periodo de equilibrio bajo presión”, con liquidez escasa y posicionamiento defensivo. «Para que las condiciones mejoren, es probable que el mercado requiera tanto una renovada absorción spot como un cambio en el apetito por el riesgo. Hasta entonces, se espera que la volatilidad siga impulsada por dinámicas de posicionamiento a corto plazo más que por una expansión generalizada», concluye.
A su juicio, un cambio significativo de régimen, a corto plazo, requiere un catalizador fuera de lo común. Este podría ser «una recuperación decisiva de la media del mercado cerca de 79.200 dólares, señalando una renovada fortaleza estructural». O, en su defecto, se necesitará una dislocación sistémica similar a LUNA o FTX que arrastre a BTC por debajo del precio realizado situado en 55.000 dólares. Creen los analistas de Glassnode que tal bajada podría reactivar las compras.

¿Pozo de ciclo alcista o entrada al criptoinvierno?
Sin embargo, hay comportamientos dentro de la debilidad del mercado que traen algo de optimismo. «Bitcoin alcanzó su mínimo en 15 meses, pero los derivados no están posicionados para el criptoinvierno», distinguió Bybit el 10 de febrero.
En un análisis, el exchange de criptomonedas reconoce que el apetito por el riesgo se ha deteriorado drásticamente. Pues, remarca que casi 500.000 millones de dólares fueron eliminados de la capitalización total del mercado de criptoactivos desde finales de enero.
Además, la caída de BTC desde octubre fue acompañada de una descenso en el interés abierto de los futuros perpetuos, de 5.000 millones a 3.600 millones de dólares. El movimiento generó el mayor nivel de liquidaciones desde el 10 de octubre de 2025.
Sumado a este entorno negativo, bitcoin cotiza por debajo del precio medio de compra de los titulares de los fondos cotizados (ETF) spot. Este se encuentra en los 83.900 dólares. No pasaba esto desde el triunfo de Donald Trump en las elecciones presidenciales de noviembre de 2024.
Pero, contra la combinación de ese desangrado, Bybit resalta que el posicionamiento en derivados no refleja un escenario extremo. La firma observa paralelismos con la corrección de mitad de ciclo de 2021, cuando bitcoin cayó 40% antes de marcar un nuevo máximo meses después.
Los volúmenes en futuros spot y perpetuos no son —explican los analistas del exchange— como en etapas de criptoinvierno. De hecho, son inferiores a los vistos en octubre. Y la volatilidad en el mercado de opciones de bitcoin no se ha salido de los estándares del ciclo alcista que prevaleció entre 2023 y 2025: ronda el 50% en 30 días. En cambio, en el ciclo bajista de 2022, superó el 100% en eventos de estrés, como se ve a continuación.

Por otro lado, la relación entre volatilidad implícita y realizada en las opciones es inferior a 1. Eso indica expectativas moderadas a diferencia de aquel año cuando se ubicaba arriba de 1,3.
Un patrón histórico a prueba
Para Bybit, estas condiciones se asemejan más a 2021 que a un colapso estructural. Tal escenario abre la posibilidad de que el mercado no esté en un criptoinvierno y eventualmente recupere su máximo histórico.
En noviembre de 2021, tras una caída a mediados del año, bitcoin superó su récord marcado en abril (65.000 dólares) llegando a 69.000 dólares. Fue luego que entró en un ciclo bajista hasta inicios de 2023, cuando se revirtió al alza.
Aunque, cabe señalar que, de repetir el movimiento de 2021, se rompería el patrón histórico que ha tenido bitcoin alrededor del halving. La moneda siempre alcanzó el fin de un ciclo alcista al año siguiente de tal evento que reduce a la mitad la emisión de bitcoin. Su más reciente edición fue en 2024, con lo cual 2026 sería un año bajista si mantiene esa clásica dinámica.

Más allá de tales previsiones, por supuesto, es preciso saber que el precio de BTC, como cualquier activo, está sujeto a la oferta y demanda. Por lo tanto, no hay garantía de que los eventos pasados se repitan, aunque psicológicamente tiendan a influir en el sentimiento del mercado.
En este sentido, si hay catalizadores que activen la fuerza de compra, bitcoin podría dirigirse al alza. De lo contrario, su consolidación o presión bajista seguirá hasta tener señales más claras.








