-
EE. UU. e Irán conversaron sobre una hoja de ruta de 60 días hacia un acuerdo definitivo.
-
Varios analistas detectan señales de formación de suelo en el precio de bitcoin.
Bitcoin cotiza en 64.090 dólares al momento de esta publicación, en la mañana del lunes 22 de junio de 2026.
La moneda digital viene sosteniendo una subida moderada desde los mínimos de la semana pasada, cuando llegó a rozar los 62.700 dólares.
El catalizador inmediato del repunte son las noticias llegadas de Suiza: funcionarios de Estados Unidos e Irán cerraron una primera ronda de conversaciones de alto nivel con resultados que los mediadores calificaron como «avances alentadores», según informa Reuters este lunes.
En el siguiente gráfico se observa cómo se ha movido el precio de bitcoin durante los últimos 7 días:
El gráfico de los últimos siete días dibuja una curva en U asimétrica. A comienzos de la semana pasada, bitcoin cotizaba en torno a los 65.700 dólares y llegó a superar brevemente los 67.000 dólares el 16 de junio. A partir del martes 17, el precio inició una caída sostenida —una pérdida de más del 5% en 48 horas— que lo llevó a mínimos de 62.700 dólares el 18 y 19 de junio. Desde allí, una recuperación paulatina devolvió la cotización al rango actual.
La causa principal de esa caída no fue Irán. Como informó CriptoNoticias el pasado 18 de junio, el miércoles Donald Trump y el presidente iraní Masoud Pezeshkian firmaron un memorando de entendimiento para poner fin a la guerra y al precio de bitcoin pareció no importarle.
Lo que impulsó la caída fue el primer discurso de Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal (FED): el banco central retiró su guía prospectiva de tasas y 9 de los 18 miembros del comité proyectaron que la tasa terminaría 2026 por encima del rango actual de 3,50%-3,75%, una señal de mayor restricción monetaria que suele pesar negativamente sobre activos considerados «de riesgo».
El rebote de este lunes responde al alivio diplomático llegado desde los Alpes suizos. Pero su magnitud —apenas un 2% desde los mínimos— deja claro que el mercado sigue calibrando la política monetaria por encima de la geopolítica.
Buergenstock: acuerdos concretos y tensión que no termina
Las conversaciones en el complejo montañero de Buergenstock, propiedad de Qatar y sede de las negociaciones, se extendieron hasta la madrugada de hoy, lunes, e incluyeron los temas de mayor sensibilidad: el programa nuclear iraní, los combates en el Líbano y el paso por el estrecho de Ormuz.
Pakistán y Qatar, en su rol de mediadores, anunciaron que ambas partes acordaron una hoja de ruta para alcanzar un acuerdo definitivo en 60 días —la extensión del alto al fuego vigente desde abril— y abrieron un canal de comunicaciones para garantizar el tránsito seguro de buques por el estrecho de Ormuz, ruta clave para el suministro global de petróleo y gas natural licuado.
Las partes también acordaron mecanismos para poner fin a los combates entre Israel y Hezbolá en el Líbano.

El canciller iraní, Abbas Araqchi, informó que Teherán obtuvo exenciones para exportaciones de petróleo y petroquímicos, la liberación de activos congelados y el inicio de un plan de reconstrucción.
El vicepresidente estadounidense JD Vance, quien encabezó la delegación de Washington, señaló que Trump les pidió «dar un giro radical a su relación con el pueblo de Irán».
La tensión, con todo, no se disipó. El sábado, Irán había vuelto a cerrar el estrecho argumentando que Israel continuaba sus ataques en el Líbano pese a un nuevo alto al fuego anunciado el viernes.
Según Reuters, que cita a la agencia semioficial Tasnim, la delegación iraní llegó a negarse a regresar a la sala de negociaciones tras amenazas públicas de Trump.
Un diplomático estadounidense presente en Buergenstock confirmó a Reuters que las conversaciones continuaron de madrugada y abarcaron múltiples temas, incluyendo «los detalles de implementación del memorando de entendimiento».
El petróleo Brent reaccionó con más fuerza que bitcoin: cotizaba ligeramente por debajo de los 80 dólares por barril a primera hora del lunes, aliviada la preocupación sobre la oferta global. Las conversaciones técnicas entre ambos países continuarán el resto de la semana en el mismo complejo suizo.
Posibles indicios de formación de suelo en bitcoin
Más allá de la geopolítica y de las tasas, los datos en cadena (on-chain) muestran a bitcoin en una fase de estrés avanzado con señales que algunos analistas interpretan como posibles indicios de formación de suelo.
Según el informe mensual de VanEck publicado el 19 de junio, las pérdidas realizadas superan a las ganancias realizadas en 54.000 millones de dólares en lo que va de 2026.
La relación ganancia/pérdida realizada (RPLR, por sus siglas en inglés) cayó a 0,27, muy por debajo de la media histórica de 2,2. Históricamente, lecturas por debajo de 1,0 han coincidido con procesos de capitulación y han anticipado rendimientos inferiores al promedio en el corto plazo (3 a 6 meses), aunque superiores al promedio en horizontes de doce meses o más.
El analista Ignacio Moreno de Vicente identificó el 19 de junio una señal de interés en el mercado de opciones: pese a que el precio se ubica en niveles similares a los de la gran caída de febrero de 2026, las pérdidas realizadas son menores en intensidad: alrededor de 234.000 BTC frente a los 400.000 BTC del primer episodio.
Para Moreno de Vicente, esto sugiere que el vendedor marginal «se está volviendo más débil» y que gran parte de las manos débiles ya salió del mercado, aunque no descartó un último empujón bajista antes de la confirmación del fondo.
Willy Woo, analista y trader, publicó ayer que el riesgo de ciclo macro «ha vuelto a cero» y que la liquidez a mediano plazo presenta una divergencia alcista similar a la observada en el fondo del ciclo de 2023. No obstante, advirtió que los mercados bursátiles siguen siendo la variable de riesgo determinante: «Si los mercados bursátiles giran a la baja, bitcoin también lo hará.»

La pregunta sobre cuándo y dónde tocará fondo bitcoin divide a los analistas con visiones muy distintas.
Michaël van de Poppe señaló el domingo que bitcoin cerró por encima de su media móvil de 200 semanas por segundo domingo consecutivo. Para el trader, si esa condición se mantiene y el precio logra superar los 66.000 dólares en los próximos días, las probabilidades de que el mínimo ya esté establecido «habrán aumentado considerablemente», con potencial de recuperación hacia los 80.000-85.000 dólares en el trimestre.
El analista David Zanoni, de Seeking Alpha, ofrece un escenario más conservador: estima que bitcoin podría marcar su piso cerca de los 38.000 dólares en torno a septiembre de 2026, siguiendo la duración histórica de los ciclos bajistas de cuatro años.
Zanoni advierte que el RSI semanal del activo aún no confirma divergencia alcista, por lo que prefiere esperar confirmación técnica antes de declarar el fin del mercado bajista.
Su tesis: si el ciclo bajista actual se comporta como los anteriores en términos de duración, los niveles actuales podrían representar una oportunidad de acumulación progresiva —vía dollar-cost averaging (DCA)— para quien tenga horizonte de largo plazo.
El mercado de derivados también habla. Según el ya mencionado informe de VanEck, las primas de opciones de venta (puts) subieron un 46% mensual en las últimas semanas, y la relación call/put cayó al percentil 10 histórico: los participantes están pagando cada vez más por protegerse ante nuevas caídas.
La semana que comienza tendrá dos variables dominantes. La primera, los flujos hacia los ETF de bitcoin en EE. UU., que acumulan salidas netas de alrededor de 5.000 millones de dólares en las últimas semanas. La segunda, cualquier señal adicional que emita la FED sobre el rumbo de las tasas en la segunda mitad de 2026. Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán seguirán de fondo, aunque el mercado ya demostró esta semana que su reacción a la geopolítica está siendo limitada.











