-
El analista Diego Monroy sostuvo que la geotermia ofrecería energía continua y competitiva.
-
Bolivia cuenta con gas, geotermia e hidroeléctricas que podrían sostener la minería de BTC.
Bolivia registra un creciente interés por Bitcoin, aunque la falta de un marco regulatorio mantiene a la minería fuera del ámbito legal y favorece la expansión de operaciones informales.
En ese marco, reportado por CriptoNoticias, una prueba piloto que comenzó en febrero de 2025 y se realizó en un campo gasífero permitió comprobar que existen condiciones técnicas y geográficas para minar Bitcoin con energía barata y constante en Bolivia.
Así lo explicó Diego Monroy Marinkovic, especialista en energía y finanzas, quien fue entrevistado por CriptoNoticias.
El experto brindó detalles de aquel proyecto, que fue presentado ante la agencia Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
El proyecto fue presentado a YPFB como parte del Plan de Inversión anual que se propone a la Corporación… Se avanzó con una prueba piloto, interconectando gas de flare a un sistema de acondicionamiento y a una microturbina Capstone de 65 kW, la cual generó electricidad para un arreglo de minadores de Bitcoin que entró en operación.
Diego Monroy Marinkovic, especialista en energía y finanzas.
El objetivo fue acotado desde el inicio. «Este piloto permitió demostrar la viabilidad técnica y financiera del concepto», explicó, aunque aclaró que «se trató de una operación de pequeña escala».

El gas de flare (también llamado gas de venteo o gas quemado) es gas natural que se libera como subproducto de la extracción de petróleo y que, ante la falta de infraestructura para transportarlo o procesarlo, suele quemarse en antorchas.
Ese proceso no genera valor económico y produce emisiones, pero la minería de Bitcoin ofrece una alternativa: convertir ese gas desperdiciado en electricidad in situ para alimentar equipos ASIC.
Así, se monetiza una fuente energética que de otro modo se perdería.
En el caso boliviano, la prueba del proyecto se realizó «en un pozo de gas en Warnes, a 30 minutos de Santa Cruz, con una producción aproximada de 1 millón de pies cúbicos diarios».

Geotermia: la base energética con mayor proyección para la minería de Bitcoin
Para Diego Monroy, el principal potencial energético de Bolivia para sostener minería de Bitcoin a escala industrial no está en las fuentes intermitentes, sino en aquellas capaces de garantizar generación continua.
Desde ese enfoque, el especialista descarta a la solar y la eólica como pilares centrales de este tipo de proyectos.
«Las energías solar y eólica presentan limitaciones importantes para este tipo de proyectos debido a su intermitencia», explicó.
En particular, señaló que «en el caso de la energía solar, la necesidad de baterías para garantizar suministro 24/7 eleva considerablemente la inversión, reduciendo la rentabilidad».
En contraposición, Monroy identificó a la geotermia como la alternativa con mejores condiciones estructurales.
Una alternativa con mayor potencial es la energía geotérmica, ya que permite generación continua y, de lograrse costos por debajo de USD 30 / MWh, podría resultar altamente competitiva. Bolivia, como país andino, cuenta con un alto potencial geotérmico aún no explotado.
Diego Monroy Marinkovic, especialista en energía y finanzas.
Ese potencial, aclaró, también «demanda estudios de factibilidad más profundos», lo que ubica a la geotermia como una opción técnicamente viable para el mediano y largo plazo.
Monroy también realzó el potencial de la energía hidroeléctrica en Bolivia, aunque matizó sugiriendo evitar una única fuente energética.
El impedimento actual para la minería de Bitcoin en Bolivia es la regulación
A partir de aquel proyecto piloto de minería de Bitcoin en Bolivia, se trazaron escenarios de crecimiento. De acuerdo con Monroy:
La proyección contempla una capacidad instalada de 90 kW en el campo Warnes y, a partir de esta prueba de concepto, la posibilidad de replicar el modelo en campos de mayor tamaño, como Montecristo, donde podría desarrollarse una operación de minería de entre 1,5 y 2 MW, aprovechando el gas de flare que actualmente se desperdicia.
Diego Monroy Marinkovic, especialista en energía y finanzas.
Asimismo, “el plan de inversión, con toda la ingeniería y proyecciones financieras, fue presentado en noviembre”, indicó Monroy. No obstante, el proyecto no avanzó. «YPFB no aprobó el proyecto debido a limitaciones regulatorias», explicó.
También, el especialista detalló que los contratos firmados en 2006 «restringen a las operadoras exclusivamente a la producción de hidrocarburos, sin permitir actividades de industrialización o generación de valor agregado, incluso cuando se trata de flare gas».
Esa restricción mantiene la iniciativa en pausa, según Diego Monroy:
Por este motivo, el proyecto se encuentra temporalmente inactivo, a la espera de que el marco normativo sea actualizado y se otorgue la luz verde regulatoria que permita su ejecución sin afectar el contrato de operación.
Diego Monroy Marinkovic, especialista en energía y finanzas.
Pese a la coyuntura, Monroy sostuvo que «existe expectativa de que, bajo la nueva administración, se eliminen las trabas regulatorias actuales y se fomente la inversión privada».
Finalmente, planteó un posible rol estatal. «Considero muy válida la idea de que el Estado pueda construir una reserva estratégica de Bitcoin». Añadió que podría utilizarse como «colateral financiero, mecanismo de resguardo de valor y herramienta de inversión de largo plazo».



