-
Oliveros dice que el gobierno es el "principal promotor" de las criptomonedas en Venezuela.
-
Entusiastas y referentes del ecosistema de criptomonedas en Venezuela están en desacuerdo.
El mercado de las criptomonedas en Venezuela atraviesa un periodo de reconfiguración tras los recientes anuncios de acuerdos comerciales entre Petróleos de Venezuela (PDVSA) y el gobierno de los Estados Unidos.
Según el economista Luis Oliveros, el auge de las criptomonedas en la esfera oficial venezolana tiene los días contados.
«Todo parece indicar que el mundo cripto perderá fuerza en Venezuela», afirmó el economista. Según su análisis, los «actuales arreglos petroleros» generarán que esa oferta de activos digitales «disminuya considerablemente». Esto, impulsado por el hecho de que el gobierno venezolano dejará de ser el «principal promotor» de estos vehículos monetarios, según el también profesor universitario.
Hay que tomar en cuenta que, según otros especialistas, como el economista Asdrúbal Oliveros, el auge del USDT en el país se explica, en gran medida, porque el negocio petrolero se ejecutaba mediante este activo digital. Al cobrar el crudo en moneda digital y no en efectivo o transferencias bancarias, PDVSA «inundó» la economía local con USDT, facilitando su circulación en comercios y empresas.
Ahora bien, los acuerdos alcanzados entre Estados Unidos y las autoridades interinas de Venezuela esta semana cambian el tablero de juego.
La estatal comunicó ayer que está en conversaciones para «comerciar volúmenes de petróleo» con el país norteamericano. Esto fue anunciado también por Donald Trump, presidente estadounidense, quien afirmó que Venezuela les entregará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo.
Todo esto ocurre en medio de una crisis política en Venezuela. La madrugada del sábado 3 de enero el gobernante Nicolás Maduro fue detenido por el Ejército de EE. UU. y llevado a Nueva York. Allí está siendo juzgado por cargos de narcotráfico, terrorismo y tráfico de armas.
Es esta situación la que saca a relucir la visión de Oliveros. Él sugiere que la normalización del comercio petrolero venezolano impactará directamente sobre el mercado de las criptomonedas. Y, en consecuencia, habrá menos presencia de este sector emergente este mismo año.

La comunidad venezolana de criptomonedas en desacuerdo con Oliveros
No obstante, dicha visión ha generado un intenso debate dentro del ecosistema nacional. Especialistas en el tema afirman que el uso de bitcoin y otras monedas digitales en Venezuela responde a necesidades estructurales de la población que trascienden la actividad gubernamental.
Daniel Arráez, economista y bitcoiner venezolano, cuestiona la idea de que el sector perderá fuerza. «Atribuirle al Estado venezolano la promoción de uso de monedas digitales no solo es una lectura errónea, sino que demuestra un sesgo a nivel de análisis», señaló Arráez.
Para el especialista, la reducción en la oferta de USDT es un efecto esperado que se refleja en el precio. Pero no implica un cese de actividades, afirmó.
«Es ignorar los avances tecnológicos para el envío y recepción de remesas, o el uso de instrumentos financieros que permiten participar en una economía global», recalcó el también analista y profesor universitario.
Como lo ve, «Venezuela va a seguir siendo referente en el continente». Y además aboga por una reforma de la regulación vigente desde 2018 para que estas actividades dejen de realizarse en la clandestinidad.

Venezuela alinearía con el interés que tiene EE. UU. y las stablecoins
Efectivamente, a pesar de la influencia de los ingresos petroleros en la liquidez de USDT, la adopción de monedas digitales en Venezuela tiene raíces más profundas. En CriptoNoticias hemos sido testigos de que, desde hace años, el país se ha consolidado como uno de los líderes regionales en el uso de bitcoin y monedas digitales. Y no por decreto oficial, sino como un mecanismo de defensa ante la hiperinflación y las restricciones bancarias.
Esto se combina con el hecho de que el gobierno de Estados Unidos ha dejado claro su interés en masificar la adopción de stablecoins del dólar estadounidense, tanto en su mismo país como en el resto del mundo, como una forma de proteger al dólar.
Ante eso, Venezuela, con sus avances en materia regulatoria y de desarrollo, podría convertirse en el lugar propicio para que esa política estadounidense se expanda con fuerza.
Hay que tomar en cuenta que el dólar se ha convertido en un salvavidas para los venezolanos. Y de esto no escapa el USDT y las criptomonedas estables, que también han cumplido ese papel y se han convertido en válvulas de oxígeno para Venezuela.
La adopción de criptomonedas en Venezuela surge «desde la calle»
Lo anterior lo confirma Aníbal Garrido, asesor y entusiasta de bitcoin. Él coincide en que la adopción venezolana de criptomonedas surge «desde la calle» y no desde el discurso institucional.
Garrido, director de la Academia Blockchain, Trading y Cripto de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), enfatiza que el uso de activos digitales en Venezuela es una respuesta práctica a problemas como las limitaciones bancarias y la dificultad para resguardar valor.
«Asumir que la adopción depende principalmente del impulso gubernamental o de eventuales arreglos petroleros es confundir discurso institucional con necesidad económica real», explicó Garrido. Según su visión, los acuerdos petroleros pueden alterar flujos macroeconómicos, pero no eliminan los incentivos del ciudadano común.
«El verdadero driver del ecosistema en Venezuela no es el petróleo ni el entusiasmo político, sino la ineficiencia estructural del sistema financiero tradicional. Mientras existan diferenciales cambiarios y restricciones para pagos internacionales, seguirá existiendo demanda por herramientas que reduzcan esas barreras», sentenció el asesor.

Perspectiva para este año
Si bien la menor circulación de activos digitales provenientes de la actividad estatal podría generar una contracción inicial en la liquidez y un aumento en las tasas de cambio de las plataformas P2P, la base de usuarios en Venezuela parece estar lo suficientemente consolidada.
La integración de bitcoin y monedas digitales en grandes comercios y empresas, documentada ampliamente por este medio, sugiere que el ecosistema ha alcanzado un nivel de especialización profesional que difícilmente retrocederá.
Eso sí, la evolución del mercado dependerá ahora de cómo se ajusten estas herramientas a un entorno donde el flujo de dólares en efectivo y el sistema bancario intentan recuperar espacio.



