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La estrategia establece a las criptomonedas como activos a proteger a escala nacional.
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El documento plantea usar IA para defender redes locales y confrontar plataformas de IA extranjeras.
La administración del presidente Donald Trump, a través de una carta emitida por la Casa Blanca, anunció su estrategia nacional de ciberseguridad e incluyó menciones explícitas a la seguridad de criptomonedas, blockchain, criptografía poscuántica e inteligencia artificial (IA) agéntica como prioridades de seguridad nacional.
La estrategia, publicada este 6 de marzo, dedica la mayor parte del documento a la inteligencia artificial.
La carta promete implementar «herramientas cibernéticas impulsadas por IA para detectar, desviar y engañar a los actores de amenazas» y adoptar IA agéntica, sistemas capaces de tomar decisiones y ejecutar acciones de forma autónoma, sin intervención humana constante, para escalar la defensa de redes federales.
«Adoptaremos y promoveremos rápidamente la IA agéntica de maneras que escalen de forma segura la defensa y la disrupción de redes», establece el texto.
En el plano diplomático, la estrategia plantea que EE. UU. trabajará para que la IA generativa y agéntica «avance la innovación y la estabilidad global», asegurando los datos, la infraestructura y los modelos que sustentan el liderazgo estadounidense en esa tecnología.
El documento incluye además una declaración de tono geopolítico: «Denunciaremos y frustraremos la expansión de plataformas de IA extranjeras que censuran, vigilan y engañan a sus usuarios».
Criptomonedas: activos a proteger, no amenazas a controlar
La estrategia enmarca a las criptomonedas como activos a proteger dentro de la cadena de suministro tecnológica de EE. UU., al mismo nivel que los centros de datos y la infraestructura de IA, un enfoque distinto al que históricamente han tenido los documentos regulatorios estadounidenses, que tendían a tratarlas como vectores de riesgo o instrumentos de evasión.
«Asegurar la innovación estadounidense y proteger nuestra ventaja intelectual nacional será primordial. Construiremos tecnologías y cadenas de suministro seguras que protejan la privacidad del usuario desde el diseño hasta el despliegue, incluyendo el apoyo a la seguridad de las criptomonedas y las tecnologías blockchain», dice el documento.
Sin embargo, el documento no especifica qué medidas concretas se tomarán ni qué organismos serán responsables de esa protección. Tampoco menciona a Bitcoin ni ningún criptoactivo en específico.
Cuántica: de amenaza a prioridad de Estado
Sobre computación cuántica, el documento es más escueto pero contundente: «Promoveremos la adopción de la criptografía poscuántica y la computación cuántica segura», establece la estrategia.
La criptografía poscuántica es el desarrollo de sistemas de cifrado diseñados para resistir un potencial ataque efectuado con ordenadores cuánticos, que serían capaces de romper los estándares criptográficos actuales que protegen desde transacciones bancarias, comunicaciones digitales, documentos públicos, hasta wallets de Bitcoin.
La inclusión de la computación cuántica en la estrategia de seguridad nacional refleja que el gobierno de EE. UU. ya trata el riesgo cuántico como una amenaza concreta, no solo futura.
No obstante, la carta de la Casa Blanca no aborda algoritmos ni sistemas postcuánticos específicos ni aporta detalles técnicos cuánticos.
Los pilares de la ciberseguridad, según Donald Trump
La estrategia se organiza en seis pilares de acción. Además del pilar dedicado a tecnologías emergentes, que concentra los temas de IA, cuántica y criptomonedas, la carta incluye otros cinco puntos:
- Moldear el comportamiento de los adversarios mediante operaciones cibernéticas ofensivas y defensivas.
- Promover regulación de sentido común que reduzca cargas de cumplimiento.
- Modernizar y asegurar las redes federales.
- Proteger infraestructura crítica como la red eléctrica, el sistema financiero y los hospitales.
- Desarrollar talento y capacidad en ciberseguridad como activo estratégico nacional.
La cuántica, una carrera global
La estrategia de Trump no es un movimiento aislado. Como reportó CriptoNoticias, en septiembre de 2025 la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC, por sus siglas en inglés) presentó el Marco de Infraestructura Financiera Post-Cuántica (PQFIF, por sus siglas en inglés), anticipándose a un escenario en el que los algoritmos criptográficos tradicionales dejen de ser seguros.
«El ecosistema estadounidense de activos digitales, construido sobre estándares criptográficos actuales, enfrenta una amenaza existencial por el rápido avance de la computación cuántica», advirtió la SEC en ese documento.
Del otro lado del mundo, China también avanza. Origin Quantum Computing Technology, empresa vinculada al gobierno chino, liberó en febrero de 2026 Origin Pilot, su sistema operativo de computación cuántica, para descarga pública y gratuita, lo que lo, convierte según el medio estatal Global Times, en el primer sistema operativo cuántico de código abierto disponible públicamente en el mundo.
Mientras EE. UU. publica su estrategia defensiva, China libera infraestructura cuántica abierta: dos movimientos distintos en la misma carrera global.








