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Debido al cambio en las firmas, la red ha aumentado el tamaño del bloque a 64 MB.
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El equipo de Bitcoin no tiene pensado la implementación de estas mejoras en el corto plazo.
BTQ Technologies presentó oficialmente la red de prueba (testnet) de Bitcoin Quantum. Este proyecto funciona como una bifurcación (fork) técnica diseñada específicamente para implementar criptografía resistente a computadoras cuánticas.
El objetivo principal de esta iniciativa, según lo expresaron en el comunicado de prensa, radica en mitigar la vulnerabilidad de los fondos actuales. Según reportamos desde CriptoNoticias, unos 6,8 millones de BTC residen en direcciones cuyas claves públicas están expuestas a la vista de todos.
Un ordenador cuántico suficientemente potente podría, en el futuro, calcular las claves privadas de estas carteras. Este escenario comprometería activos valorados actualmente en cerca de 750.000 millones de dólares, incluyendo las monedas de la era de Satoshi Nakamoto.
Para resolver este riesgo, Bitcoin Quantum sustituye el algoritmo tradicional ECDSA por el estándar ML-DSA (Module-Lattice Digital Signature Algorithm). El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) de EE. UU. aprobó recientemente esta tecnología para asegurar transacciones contra ataques de fuerza bruta cuántica.
Reajustes necesarios en la infraestructura
La implementación de firmas post-cuánticas conlleva retos técnicos que el proyecto ya integra en su red de prueba. Las firmas de seguridad ocupan ahora mucho más espacio que las actuales en cada transacción, lo que haría las transacciones mucho más costosas. Para compensar este aumento de peso y mantener la fluidez de la red, el equipo incrementó el límite de tamaño por bloque a 64 MB.
BTQ define esta testnet como un «canario en la mina de carbón». La red permite que mineros, desarrolladores e instituciones intercambien activos y evalúen la migración de fondos en un entorno real antes de que la amenaza sea inminente.
Aunque la red principal de Bitcoin (Core) no contempla estos cambios a corto plazo, esta prueba establece un precedente técnico importante. El experimento demuestra cómo el ecosistema podría proteger la soberanía financiera y la inmutabilidad del valor en las próximas décadas.



