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Por ahora, el ecosistema carece de estándares unificados frente al riesgo cuántico.
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Trezor, Ledger y proyectos emergentes lideran la investigación post-cuántica.
La computación cuántica dejó de ser un concepto lejano y empieza a perfilarse como un riesgo real para la seguridad de Bitcoin. Un informe publicado el 30 de marzo por Google, plantea que, en un escenario futuro, una máquina cuántica podría derivar la clave privada de una wallet en unos 9 minutos. Aunque se trata de una proyección teórica y no de una capacidad actual, el aviso ya encendió las alertas en la industria.
Ante este panorama, la carrera ya no es solo contra hackers, sino contra el tiempo. Fabricantes y desarrolladores comenzaron a explorar soluciones resistentes a la era cuántica, desde nuevos esquemas criptográficos hasta modelos híbridos, mientras esperan la actualización del protocolo de Bitcoin. En este análisis, revisamos cuáles son las wallets que se están preparando para ese escenario y qué tan avanzadas están realmente.
Trezor
La compañía Trezor es la primera en lanzar una narrativa clara de preparación cuántica con su modelo más reciente: Trezor Safe 7.
Esta wallet incorpora criptografía postcuántica en su arquitectura interna, pero no en la firma de transacciones de Bitcoin. En la red, las operaciones continúan utilizando algoritmos como ECDSA o Schnorr, definidos por el protocolo.
La protección cuántica de este dispositivo se aplica en otras capas críticas, como la verificación del firmware y la autenticidad del hardware, mediante esquemas resistentes como SLH-DSA (basado en funciones hash) y ML-DSA. Esto permite asegurar que el software que ejecuta la wallet no pueda ser alterado, incluso frente a amenazas avanzadas, y prepara al dispositivo para futuras actualizaciones cuando Bitcoin adopte estándares criptográficos postcuánticos.
Blockstream
A diferencia de Trezor, Blockstream ha optado por un enfoque más experimental y directo: probar criptografía postcuántica en un entorno funcional gracias a Liquid Network, una sidechain de Bitcoin que permite implementar nuevas tecnologías sin modificar la red principal.
Dentro de este entorno, el uso del lenguaje de contratos Simplicity ha abierto la puerta a la integración de esquemas de firma resistentes a ataques cuánticos. Esto convierte a Liquid en una especie de laboratorio donde ya es posible ejecutar transacciones protegidas con criptografía post-cuántica, algo que todavía no existe en Bitcoin como tal.
El 30 de marzo, Blockstream Research propuso SHRIMPS, un esquema de firma digital resistente a computadoras cuánticas para transacciones de Bitcoin. Este reemplazaría el algoritmo ECDSA y funciona en múltiples dispositivos, generando firmas de 2.564 bytes con seguridad de 128 bits, tres veces más compactas que SLH-DSA (7.872 bytes).
Sin embargo, estos avances no están integrados como una función estándar en la wallet Blockstream Jade, sino que forman parte de un entorno experimental dentro del ecosistema desarrollado por la compañía.
Coldcard y Passport Prime
Foundation Devices ha optado un enfoque proactivo con su wallet Passport Prime. La empresa descontinuó el modelo clásico Passport Core y lanzó un nuevo dispositivo con el procolo QuantumLink, que utiliza CRYSTALS-Kyber, un algoritmo NIST estandarizado para encapsulación de claves, el cual combina con ChaCha20-Poly1305 para el cifrado de mensajes.

En su comunicado, la empresa explicó que la implementación se aplica a la capa de comunicación Bluetooth, solo recibe datos ya cifrados y el procesador de seguridad nunca expone información sin cifrar. En este sentido, la compañía enfatizó que “Passport Prime está construido para lo que viene”, posicionándolo como una respuesta concreta a la amenaza de “store-now-decrypt-later (SNDL)” sin alterar aún las firmas de Bitcoin, que siguen basadas en ECC.
Por el contrario, Coinkite -responsable de la línea Coldcard- no ha anunciado ningún soporte específico ni roadmap para criptografía postcuántica en sus modelos (Mk4, Q o el reciente Mk5). Su filosofía sigue centrada en la máxima simplicidad, el air-gap total mediante MicroSD, NFC o QR, y firmware open-source auditable con secure elements duales.
En declaraciones de 2023, la empresa describió el riesgo cuántico como un “boogeyman” (una criatura mítica aterradora) lejano y argumentó que, en caso de un evento black-swan (cisne negro), la propia red Bitcoin podría adaptarse mediante rollbacks o endurecimiento de consenso.
Aunque el marketing del Coldcard Mk5 incluye frases como “Quantum Bitcoin Awesomeness”, estas se refieren solo a mejoras generales de hardware y no a la integración de algoritmos PQC como Kyber, Dilithium o SPHINCS+.
Ledger
Otro de los grandes nombres es Ledger, cuyo laboratorio de seguridad, conocido como Donjon, está probando algoritmos de criptografía post-cuántica directamente en el Secure Element de sus dispositivos, evaluando su funcionamiento en condiciones reales de hardware limitado.
Las pruebas incluyen esquemas como ML-DSA (basado en redes de retículos) y Falcon, ambos seleccionados dentro del proceso de estandarización del NIST, con el objetivo de medir su viabilidad en entornos similares a los que utilizan las hardware wallets.
Sin embargo, al igual de Blockstream Jade, Ledger está en una fase experimental y no ha integrado ninguna de las funciones exploradas a sus wallets.
Finalmente, un movimiento «más silencioso» está ocurriendo fuera de las wallets. La llegada de Android 17, desarrollado por Google, marca un punto de inflexión al incorporar criptografía postcuántica a nivel del sistema operativo. Esta versión incorpora algoritmos como ML-DSA para reforzar la firma digital, protección del arranque (Verified Boot), almacenamiento seguro de claves en el Keystore y validación de apps, creando una cadena de seguridad que va desde el hardware hasta el software. Lo que permitiría, en un futuro, ver wallets de móviles con protección postcuántica.
Así, la transición hacia una era postcuántica se perfila como un proceso gradual y por capas. Mientras el protocolo de Bitcoin aún no define su rumbo, la industria avanza en paralelo con soluciones parciales, experimentales o defensivas.









