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Casi el 88% de quienes participaron en Bitcoin Core ya no están activos.
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Incluso los colaboradores de alto nivel abandonan con el paso del tiempo.
Un nuevo análisis sobre la base de contribuyentes de Bitcoin Core, el software de referencia para los nodos de Bitcoin, revela una tendencia que enciende una alarma: cada vez hay menos desarrolladores activos participando de manera continua.
El analista conocido en X como Secure Sovereing, examinó la actividad de 7.604 personas que interactuaron con el código de Bitcoin Core durante los últimos 15 años, a partir de datos públicos de GitHub como propuestas de cambios al código (pull requests), revisiones, comentarios e incidencias.
Del total registrado, solo 935 desarrolladores permanecen activos hoy, mientras que el 87,7% abandonó el proyecto tras al menos un año sin actividad.
Los datos muestran además una participación superficial en muchos casos:
- El 42,5% contribuyó una sola vez y nunca regresó.
- El 68,3% nunca llegó a proponer cambios directos al código, limitándose a comentar o revisar aportes de otros.
Esto sugiere que una gran parte del interés inicial no logra transformarse en compromiso técnico sostenido.

Alta rotación incluso entre desarrolladores experimentados
Uno de los puntos más sensibles del análisis es que la salida no se limita a colaboradores ocasionales.
Incluso entre los desarrolladores con mayor impacto, la tasa de abandono es elevada. Aquellos autores de pull requests con más del 50% de sus propuestas aceptadas muestran una tasa de salida del 83,5%, mientras que entre quienes solo participaron sin enviar código, el abandono alcanza el 90,2%.
Este comportamiento apunta a un problema estructural más profundo. A diferencia de proyectos con fundaciones formales o estructuras jerárquicas claras, el desarrollo de Bitcoin Core se apoya en coordinación informal, revisión exhaustiva entre pares y altos estándares técnicos, lo que puede elevar la fricción para sostener la participación en el tiempo.
El análisis concluye que el grupo de desarrolladores activos no está creciendo, sino reduciéndose gradualmente.
Si bien Bitcoin ha demostrado resiliencia técnica y social, una base de contribuyentes cada vez más pequeña podría aumentar y/o centralizar la carga sobre unos pocos mantenedores y ralentizar la evolución del software.
Más que una amenaza inmediata, el dato plantea una pregunta de fondo: si la retención de desarrolladores sigue deteriorándose, la gobernanza técnica de Bitcoin podría enfrentar tensiones crecientes en el largo plazo.



