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El informe sostiene que el riesgo cuántico no está correctamente incorporado en el precio de BTC.
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La debilidad del precio de BTC se explicaría por dinámicas de mercado.
El debate sobre la computación cuántica volvió a instalarse en el ecosistema Bitcoin, pero no por avances tecnológicos concretos, sino por su posible impacto en el comportamiento de los inversionistas.
Según un análisis publicado el 26 de enero por Charlie Spears, cofundador de Blockspace, no existen evidencias sólidas de que el mercado esté vendiendo bitcoin (BTC) de forma generalizada por este motivo.
El detonante del debate fue el anuncio del banco de inversión Jefferies, que eliminó su exposición a BTC citando riesgos asociados a la computación cuántica, como lo reportó CriptoNoticias.
El informe de Spears sostiene que es apresurado extrapolar ese caso puntual a una tendencia donde el precio estaría descontando el riesgo cuántico.
En su análisis, atribuir la debilidad del precio exclusivamente al riesgo cuántico ignora explicaciones más simples, como la rotación de capital hacia otros activos o la falta de atractivo coyuntural de bitcoin como «la operación del momento». Bitcoin estaría viviendo un problema complejo en el precio, y no sería la computación cuántica la amenaza directa del precio.
En ese contexto, el debate se produce mientras el precio de BTC se mantiene lateralizado desde finales de noviembre hasta la actualidad, cotizando en un rango aproximado de USD 80.000 a USD 90.000, tras el máximo histórico de USD 126.000 en octubre.

El argumento central: riesgo que no se puede “poner en precio”
Desde la perspectiva de Charlie Spears, si los inversionistas estuvieran valorando correctamente el riesgo cuántico, deberían cumplir al menos una de dos condiciones:
- Contar con un entendimiento técnico profundo sobre computación cuántica y criptografía.
- Mantener una comunicación estrecha con expertos capaces de evaluar ese riesgo.
Ese mismo nivel de sofisticación, señala Spears, implicaría que otros riesgos técnicos de Bitcoin (menos abstractos y potencialmente explotables hoy) también estuvieran reflejados en el precio.
Según indicó el cofundador de Blockspace, eso no ocurre. Ataques como los llamados poison blocks (bloques diseñados para dificultar o impedir que otros mineros validen un bloque en tiempos razonables), variantes del ataque de timewarp (manipulación del ajuste de dificultad) o incluso escenarios de control parcial del poder de cómputo no parecen formar parte del análisis habitual de la mayoría de los inversionistas.
En ese contexto, concluye que el riesgo cuántico tampoco estaría siendo descontado de manera consistente.

El “Quantum Discount” y la lectura del mercado
En su reporte, Charlie Spears cita un gráfico elaborado por la firma Capriole Investments para ilustrar una de las narrativas que circulan en torno al impacto de la computación cuántica en el precio de bitcoin.
Como se ve en el siguiente gráfico, BTC muestra un desempeño relativo inferior frente al índice S&P 500 en un período reciente. Ese diferencial fue interpretado por Capriole como un posible “Quantum Discount”: un descuento aplicado por el mercado ante la amenaza futura que representaría la computación cuántica para Bitcoin.

El gráfico superpone ambas curvas y destaca una divergencia que sugiere que BTC habría quedado rezagado frente a las acciones tradicionales por ese factor.
No obstante, Spears pone en duda esa lectura y advierte que puede tratarse, al menos en parte, de una narrativa construida a posteriori. Es decir, se trata de un temor que no está impactando al mercado, o por lo menos no en el corto plazo inmediato.
El cofundador de Blockspace también menciona a Charles Edwards, fundador de Capriole, quien, como lo informó CriptoNoticias, es una de las voces del ecosistema que más insiste en acelerar el desarrollo de defensas cuánticas.
Edwards sostiene que Bitcoin debería prepararse para resistir ese escenario ya en 2026.
En la misma línea, Austin Federa, confundador de DoubleZero Foudation, afirmó recientemente que la falta de un plan claro para enfrentar esta tecnología emergente es “el principal obstáculo” para sostener una postura definitivamente alcista sobre bitcoin a largo plazo.
Aun así, para cbspears estos posicionamientos no configuran una reacción sistémica.
Desde su punto de vista, el mercado todavía no internalizó de forma amplia ni el riesgo cuántico ni otros riesgos técnicos relevantes.
Por eso, considera más plausible que la debilidad reciente del precio responda a factores de mercado tradicionales, antes que a un ajuste racional por amenazas tecnológicas de largo plazo.








