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Especialistas estiman que se retrasaría entre 6 y 18 meses el desarrollo de computación cuántica.
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QatarEnergy declaró fuerza mayor y considera que las reparaciones tomarán entre tres y cinco años.
El desarrollo de la computación cuántica enfrenta una restricción inesperada tras los supuestos ataques iraníes a las instalaciones de Ras Laffan en Qatar, el 18 y 19 de marzo de 2026. Estas ofensivas interrumpieron aproximadamente un tercio de la producción mundial de helio, el gas que se utiliza para enfriar ordenadores cuánticos.
El problema es que el hardware cuántico más avanzado del mundo no puede operar a temperatura ambiente. Sus componentes centrales, los cúbits, son partículas subatómicas tan sensibles que cualquier vibración o calor mínimo los desestabiliza y arruina el cálculo. Para evitarlo, deben mantenerse dentro de refrigeradores especiales a temperaturas cercanas al cero absoluto (la temperatura más baja teóricamente posible en el universo, equivalente a −273,15 °C.), y el único gas que permite alcanzar esas temperaturas a escala es el helio. Sin helio, estas máquinas simplemente no funcionan.
Qatar produce helio como subproducto del procesamiento de gas natural licuado en Ras Laffan. Tras los ataques, QatarEnergy declaró fuerza mayor y su CEO estimó que las reparaciones tomarán entre tres y cinco años.
El impacto en el precio fue inmediato: según datos de IMARC Group, el helio subió un 8% en América del Norte y un 21,5% en el noreste de Asia, mientras que en Europa cayó un 7,3%, posiblemente por una contracción de la demanda ante la incertidumbre del suministro.

En otras palabras, menos acceso a helio, más dificultad para continuar con los desarrollos de sistemas de computación cuántica.
Impacto en la industria de la computación cuántica
Conforme al análisis del escritor y analista Shanaka Anslem Perera, publicado el 28 de marzo en X, laboratorios cuánticos de EE.UU. ya comenzaron a implementar protocolos de racionamiento del helio, con ciclos de enfriamiento retrasados reportados en instalaciones de IBM Quantum y Quantinuum. Perera estima que eso podría traducirse en una demora de «entre 6 y 18 meses» en los cronogramas de desarrollo.
Las empresas afectadas abarcan prácticamente toda la industria de computación cuántica que usa esa tecnología. Según TechInnovation, una cuenta de X dedicada al análisis tecnológico, la lista incluye a IBM Quantum, Google Quantum AI, Rigetti, D-Wave, AWS, Microsoft, Intel, IQM, Alice & Bob, Fujitsu y Origin Quantum, entre otros, además de toda la cadena de suministro de refrigeradores de dilución: Bluefors, Oxford Instruments y Maybell Quantum.
No obstante, el mismo equipo señaló que el impacto de corto plazo es manejable, dado que los refrigeradores modernos reciclan el helio internamente con tasas superiores al 80%, los laboratorios mantienen inventarios de varios meses y la computación cuántica consume menos del 0,5% del helio global.
Sin embargo, TechInnovation enfatizó que el problema estructural va más allá de la escasez inmediata: «Se trata de qué sucede cuando esta industria intenta escalar de cientos a millones de cúbits a través de una cadena de suministro que pasa por una zona de guerra, depende de un gas sin sustituto y requiere isótopos de programas de armas nucleares».
No todas las computadoras cuánticas dependen del helio
La escasez no afecta a todos los enfoques de computación cuántica por igual. Existen arquitecturas que no requieren helio para funcionar porque usan láseres en lugar de refrigeradores para controlar sus cúbits.
Empresas como IonQ, QuEra y Pasqal operan con ese modelo y quedan fuera del impacto directo. TechInnovation señaló que esa diferencia, que hasta ahora parecía solo técnica, empieza a verse como una ventaja estratégica: las decisiones de diseño tomadas hace años resultan ser, en retrospectiva, una cobertura de riesgo que nadie había calculado explícitamente.
Las implicaciones para Bitcoin
El investigador de criptografía postcuántica Paul Quintin Cross sentenció el 28 de marzo que la escasez de helio no debe interpretarse como una señal de alivio para Bitcoin: «Los cuellos de botella del helio no hacen desaparecer el problema cuántico de Bitcoin. Solo tientan a la gente a otra ronda de falso consuelo. Incluso un cronograma más lento deja a Bitcoin y a todos los demás sistemas basados en ECDSA sentados sobre la misma vulnerabilidad estructural».
Lo que Cross señala es que Bitcoin usa un algoritmo de firmas digitales llamado ECDSA para que los usuarios demuestren ser los dueños de sus fondos y firmar las transacciones. Ese sistema sería vulnerable a computadoras cuánticas suficientemente potentes, que podrían derivar la clave privada de un usuario a partir de su clave pública y operar en su nombre.
Un retraso de meses en el desarrollo cuántico extiende el plazo disponible para prepararse, pero no elimina la necesidad de hacerlo. Cualquier cambio al protocolo de Bitcoin requiere consenso entre desarrolladores, mineros y operadores de nodos, un proceso que históricamente toma años. La comunidad ya debate propuestas como la BIP-360, orientada a ocultar las claves públicas de los usuarios antes de que queden expuestas en la cadena. Este trabajo no puede postergarse indefinidamente esperando que la amenaza se retrase sola.









