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Ethereum alcanzó casi 2,9 millones de transacciones diarias con fees inferiores a USD 0,02.
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El aumento del gas por bloque explica gran parte del fenómeno.
Ethereum atraviesa una situación poco habitual en su historia: la red registra niveles récord de actividad en su capa base (L1), al mismo tiempo que las comisiones pagadas por los usuarios se mantienen en mínimos históricos.
Como lo reportó CriptoNoticias, el 16 de enero Ethereum procesó cerca de 2.9 millones de transacciones en un solo día, el mayor registro histórico para la red.
En paralelo, mientras la cantidad de operaciones diarias aumentan desde mediados de diciembre pasado, las tarifas totales abonadas por utilizar el protocolo permanecen en niveles excepcionalmente bajos. Esto, incluso con la actividad en máximos.

Esas estadísticas son confirmadas por otras plataformas de análisis como Grow the Pie y DeFiLlama.
Los datos del explorador Etherscan refuerzan el diagnóstico de la caída en las comisiones: al cierre de la edición de este artículo, una transferencia simple de ether (ETH) cuesta alrededor de USD 0,018.
Asimismo, el throughput de Ethereum (la cantidad de transacciones que la red puede procesar en un período de tiempo) alcanzó máximos históricos, reflejando una mayor capacidad operativa de la capa base.
«En ese contexto, el 22 de enero la capa base procesó en promedio 27,46 transacciones por segundo (TPS), el nivel más alto registrado hasta el momento. Un indicador que viene en ascenso desde comienzos de enero de 2026.»
Por otro lado, desde enero de 2026, las direcciones activas en la capa base también crecen y actualmente están en máximos históricos. Con más de 1 millón de cuentas al 23 de enero, está métrica creció un 50% respecto de fines de diciembre. Algo que se relaciona con mayores niveles de adopción.
Más transacciones, menos fees: el rol del límite de gas por bloque
Uno de los principales factores detrás de este comportamiento es el aumento sostenido del límite de gas por bloque en Ethereum. Una situación que fue afirmada por el propio Vitalik Buterin, como lo informó CriptoNoticias.
El gas es la unidad que mide cuánta computación puede incluir cada bloque, y funciona como una “capacidad máxima” compartida entre todas las transacciones.
Cuando el límite de gas es bajo, los usuarios compiten entre sí para entrar en el próximo bloque, lo que eleva las comisiones. Cuando ese límite se amplía, el bloque puede incluir más operaciones, reduciendo la congestión y la presión sobre las tarifas.
Desde comienzos de 2025 esta métrica comenzó a incrementarse de forma gradual.
El proceso no es automático: los validadodres de la red consensúan si aceptan bloques con más gas, pero las actualizaciones recientes hicieron que ese aumento sea técnicamente viable sin comprometer la estabilidad.
Aquí es donde entran en juego las últimas mejoras del protocolo. Tras la actualización Pectra y, en particular, Fusaka, la red puede tolerar mejor un aumento del límite de gas.
Puntualmente, a partir de la propuesta EIP-7935, incluida con Fusaka, los clientes de Ethereum operan por defecto con un límite de gas por bloque de 60 millones.
Para ponerlo en perspectiva:
- A comienzos de 2025, el límite efectivo rondaba los 30 millones de gas.
- Hoy, ese valor se duplicó hasta los 60 millones, lo que implica un crecimiento del 100% en la capacidad por bloque.
- Más capacidad permite procesar más transacciones simultáneas sin que los usuarios deban pujar agresivamente por espacio.
Este aumento no elimina por completo el mercado de tarifas, pero sí cambia su dinámica: con bloques más amplios, la red puede absorber picos de actividad sin que las fees se disparen como en ciclos anteriores.
Otros indicadores refuerzan el crecimiento on chain de Ethereum
El comportamiento de las comisiones no es el único dato relevante. Otras métricas muestran que el crecimiento de Ethereum va más allá de un ajuste técnico puntual.
Entre los indicadores destacados:
- Volumen de stablecoins: la red registra niveles máximos históricos en el uso y circulación de monedas estables, lo que refuerza su rol como infraestructura financiera base.
- Staking de ETH: la cantidad de ether depositado en el mecanismo de validación también se ubica en máximos nunca vistos, señal de confianza a mediano o largo plazo en la red.
- Actividad relativa entre capas: según datos del 22 de enero de Token Terminal, actualmente hay más cuentas activas en la capa base (L1) que en las soluciones de segunda capa (L2), una tendencia que había sido inversa durante gran parte de 2024 y 2025.
Este último punto merece cautela. Se trata de un fenómeno reciente y podría ser circunstancial, influido por cambios temporales en costos, incentivos o patrones de uso. Su persistencia solo podrá evaluarse con el paso del tiempo.
En conjunto, los datos muestran a Ethereum en una etapa de mayor eficiencia estructural: más transacciones, menos fricción económica y una red que, al menos por ahora, logra escalar sin trasladar el costo al usuario final.










