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Blockstream empleó su propia criptografía postcuántica sin modificar el protocolo base de Liquid.
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Los componentes críticos de Liquid, incluido el puente con Bitcoin, siguen sin protección cuántica.
Blockstream Research, la rama de investigación de la empresa cofundada por Adam Back, anunció el 3 de marzo que transmitió las primeras transacciones firmadas con un esquema de firma postcuántica en Liquid Network, una cadena lateral (sidechain) de Bitcoin.
Según afirmó el equipo de Blockstream, la implementación de ese esquema no requirió modificar las reglas de consenso de Liquid: fue posible gracias a Simplicity, el lenguaje de contratos inteligentes que utiliza esa red.
En este caso, Simplicity permitió construir un verificador de firmas postcuánticas completo (un programa que comprueba matemáticamente que una transacción fue autorizada con el nuevo esquema criptográfico) e integrarlo directamente en las condiciones de gasto de fondos en Liquid.
Eso significa que un usuario podría bloquear sus fondos en un contrato que solo acepte firmas postcuánticas para liberarlos, sin necesidad de que el resto de la red adopte ningún cambio.
El esquema criptográfico implementado se llama SHRINCS, desarrollado internamente por Blockstream y optimizado para las restricciones de cadenas como Bitcoin.
A diferencia de los estándares postcuánticos publicados por el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de EE. UU. (NIST) en 2024, que tras años de revisión fueron validados por la comunidad criptográfica internacional, SHRINCS es un desarrollo presentado en diciembre de 2025 por Blockstream, pendiente de validación externa.
Un paso en Liquid, no en Bitcoin
La prueba de Blockstream sugiere que criptografía postcuántica compleja podría verificarse eficientemente dentro de las restricciones computacionales propias de Bitcoin.
El paso siguiente sería llevar Simplicity a la capa base, pero eso implica una dificultad estructural: los contratos inteligentes no corren directamente sobre Bitcoin. Para ejecutarlos, Bitcoin necesitaría incorporar una máquina virtual (un entorno de cómputo integrado en el protocolo que interprete y ejecute ese tipo de programas), algo que hoy no existe en la red principal.
Implementarlo requeriría un proceso de consenso extenso entre desarrolladores, sin propuesta formal ni fecha definida para ello.
¿Qué protege este avance de Blockstream y qué no?
La protección desarrollada por Blockstream sí aplica a:
- el token LBTC, el bitcoin envuelto (wrapped bitcoin) dentro de Liquid.
- stablecoins y activos tokenizados emitidos en esa red.
Sin embargo, el propio comunicado detalla que este avance no cubre aspectos de Liquid que permanecen protegidos con criptografía clásica:
- el mecanismo de peg, el puente que conecta Bitcoin con Liquid y respalda el valor de LBTC. Si Bitcoin tampoco se blinda de la cuántica, este puente también se ve afectado.
- el protocolo de consenso de Liquid.
- los Confidential Assets, activos digitales que se emiten y transaccionan de forma nativa en Liquid.
Desde Blockstream afirman estar trabajando en soluciones para esos componentes, sin fechas ni detalles adicionales.
Además, hay dos limitaciones operativas que el comunicado menciona sin subrayar.
En primer lugar, el esquema SHRINCS aún no completó una auditoría de seguridad independiente, condición estándar antes de recomendar cualquier implementación criptográfica.
En segundo lugar, no existe todavía ninguna wallet que permita a usuarios comunes utilizar esta protección. La librería está disponible en GitHub para desarrolladores, pero sin integración en productos de uso final.
La capa base de Bitcoin también avanza
Mientras Blockstream trabaja en Liquid, la comunidad de desarrolladores también trabaja en la red principal de Bitcoin.
El 11 de febrero, como lo reportó CriptoNoticias, la propuesta BIP-360 entró en un proceso de discusión y auditorías para ser añadida en la capa base, tras su incorporación al repositorio de Bitcoin.
La BIP-360 propone un nuevo tipo de dirección llamado Pago a Raíz de Merkle (P2MR), diseñado para ocultar las claves públicas de los usuarios antes de que sean utilizadas y queden visibles en la red.
En los formatos actuales, las claves públicas quedan expuestas en la cadena, lo que permitiría a una computadora cuántica suficientemente potente derivar las claves privadas y acceder a los fondos.
P2MR busca neutralizar ese riesgo manteniendo las claves ocultas bajo un hash mientras los fondos están en reposo, revelando solo la información necesaria en el momento de la transacción.








