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Las direcciones Taproot (P2TR) tienen el 100% de sus claves públicas expuestas.
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Taproot representó el 21,68% de todas las transacciones de Bitcoin en 2025, según Nagar.
Eli Nagar, CEO del pool de minería Braiins, calificó en un análisis publicado este 12 de abril a la actualización Taproot de 2021 como un retroceso desde el punto de vista de la seguridad cuántica.
Nagar fundó su afirmación en lo expuesto por el reciente estudio de Google Quantum AI, que, como reportó CriptoNoticias, redujo hasta 20 veces los recursos necesarios para comprometer la criptografía que protege las firmas de las transacciones de Bitcoin.
La actualización más reciente de Bitcoin, Taproot, en realidad empeoró las cosas desde una perspectiva cuántica. Expone información de claves públicamente, dándole a un atacante cuántico tiempo ilimitado para trabajar.
Eli Nagar, CEO de Braiins.
El paper de Google clasifica las direcciones Pago a Taproot (P2TR), el formato introducido con Taproot, en la misma categoría de vulnerabilidad cuántica que el formato Pago a Clave Pública (P2PK), el más antiguo de la red.
¿Por qué Taproot es vulnerable?
La razón técnica es de diseño. Las direcciones P2TR almacenan la clave pública directamente en la cadena desde el momento en que se reciben fondos. Eso significa que cualquier actor que observe la red tiene acceso a esa clave pública de forma permanente, sin necesidad de esperar a que el usuario realice una transacción.
Esa exposición es relevante para la amenaza cuántica porque el algoritmo de Shor, ejecutable en una computadora cuántica suficientemente potente, podría usar esa clave pública para derivar la clave privada correspondiente y acceder a los fondos.
A diferencia de otros formatos donde la clave solo se expone al momento de gastar,en P2TR el potencial atacante tiene tiempo ilimitado para trabajar. Esto también posibilita los ataques del tipo «almacena hoy, descifra luego», en los que actores podrían capturar información vulnerable hoy, para descifrarla en el futuro.
Como reportó CriptoNoticias, datos de la plataforma de análisis on-chain del desarrollador conocido como Wicked muestran que las direcciones P2TR tienen el 100% de sus 205.581 BTC expuestos, al igual que las direcciones P2PK de la era Satoshi con sus 1.716.320 BTC. En total, aproximadamente 6,9 millones de BTC (34,58% del suministro y casi USD 500.000 millones) tienen claves públicas visibles en la cadena.
Adopción de direcciones Taproot en Bitcoin
Nagar señaló además que Taproot representó el 21,68% de todas las transacciones de Bitcoin en 2025, apuntando a que un crecimiento en la adopción del uso de direcciones Taproot ampliaría aún más la cantidad de BTC potencialmente vulnerable.
Sin embargo, esa cifra contrasta con el uso actual del formato. Según datos de la plataforma Clark Moody de los últimos 30 días, Taproot representa apenas el 10,83% del volumen de transacciones y el 4.558.390 salidas, frente a los más de 20 millones del formato SegWit v0, el más usado de la red.
Las direcciones Taproot tuvieron su pico de adopción tras el lanzamiento del protocolo Ordinals en 2023, que las usaba para inscribir datos arbitrarios en la cadena. Una vez que ese boom se enfrió, el formato cayó en desuso y hoy es uno de los menos utilizados del ecosistema.
Esa caída en el uso no elimina el problema cuántico que plantea Nagar, sino que lo matiza, dado que la vulnerabilidad sí existe. Por ello, y como lo informó CriptoNoticias, el CTO de Lightning Labs, Olaoluwa Osuntokun, publicó el 8 de abril una prueba de concepto que busca precisamente proteger la vulnerabilidad de las wallets Taproot y convertirlas en postcuánticas.
En ese contexto, el debate sobre la amenaza cuántica para Bitcoin sigue abierto y sin una respuesta unificada. Mientras algunos actores del ecosistema consideran que el riesgo está a décadas de distancia, otros señalan que los plazos se acortan más rápido de lo esperado y que la ventana para prepararse es más estrecha de lo que la comunidad asume.









