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Project Eleven estima que casi 7 millones de BTC ya son vulnerables a la cuántica.
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Pruden objeta que CoinShares cite a Ledger, por posibles conflictos de incentivo.
Alex Pruden, director ejecutivo de la firma de desarrollos cuánticos Project Eleven, cuestionó un reciente informe de CoinShares, que estimó que unos 1,6 millones de bitcoins (BTC) estarían expuestos a la computación cuántica, aunque solo alrededor de 10.200 BTC (cerca del 0,05% del suministro total) tendrían potencial de generar una disrupción de mercado si fueran comprometidos.
Al momento de la redacción de este artículo, y en discrepancia con el reporte de CoinShares, Project Eleven considera que alrededor de 7 millones de BTC están en riesgo ante un teórico atacante cuántico, como se ve en la siguiente imagen:

Para Pruden, el diagnóstico de CoinShares subestima tanto la magnitud del problema como la urgencia de abordarlo. Además, advirtió que la seguridad de Bitcoin no debería basarse en la expectativa de que la computación cuántica avance lentamente.
Cuestionamientos directos al informe de CoinShares
«El autor afirma que solo unos 1,6 millones de BTC son vulnerables, con quizá 10.200 BTC capaces de causar disrupción de mercado; esa matemática es simplemente incorrecta», sostuvo Pruden en su primera crítica.
El CEO de Project Eleven señaló que solo las direcciones atribuidas a Satoshi Nakamoto concentran alrededor de 1.096.152 BTC distribuidos en 21.924 direcciones que, según su análisis, serían vulnerables a la computación cuántica.
En particular, mencionó las direcciones del tipo P2PK (pago a clave pública), un formato utilizado en los primeros años de Bitcoin, donde la clave pública queda visible en la cadena desde el momento en que se reciben los fondos, facilitaría ataques mediante algoritmos cuánticos como el de Shor.
A partir de allí, Pruden amplió el alcance del problema y sostuvo que la vulnerabilidad no se limita a ese formato antiguo. «Cualquier dirección que haya firmado una transacción al menos una vez y haya dejado fondos residuales queda expuesta a un ataque cuántico», escribió, lo que incluye muchas de las direcciones con más cantidad de Bitcoin, más allá de su tipo original.
Pruden objeta las fuentes de CoinShares
La segunda crítica se centró en el argumento utilizado por CoinShares para descartar la urgencia cuántica. «La ‘evidencia’ de que la cuántica está lejos, es una cita del director de tecnología de Ledger», escribió, y agregó: «Respeto a esa persona, pero esto es una apelación a la autoridad con un sesgo obvio».
Según Pruden, si se adoptan firmas resistentes a la computación cuántica, «cada dispositivo Ledger existente podría volverse obsoleto”, por lo que pidió “considerar el incentivo y la fuente».
Un informe simplista, en la visión de Alex Pruden
El tercer punto cuestiona que el informe de la firma CoinShares no aborde la complejidad específica de aplicar soluciones postcuánticas a una cadena ya desplegada.
Pruden enumeró obstáculos como millones de claves distribuidas que deben migrarse individualmente, la ausencia de una autoridad central y un modelo de propiedad basado exclusivamente en firmas digitales.
De acuerdo con los dichos de Pruden, «la blockchain de Bitcoin tendría que detenerse durante 76 días para procesar las transacciones de migración del conjunto actual de UTXO, en el mejor de los casos».
Por otro lado, rechazó que se descalifique a quienes advierten sobre el riesgo cuántico. «Si una computadora cuántica que rompe la base criptográfica de billones de dólares en activos digitales no es un problema serio, no sé qué lo es”, escribió, y concluyó que caricaturizar a investigadores y desarrolladores como oportunistas “es contraproducente».
Finalmente, Pruden cerró su análisis reconociendo que el problema tiene solución. “Las blockchains pueden adaptarse y la criptografía postcuántica existe», afirmó. Sin embargo, advirtió que desestimar las advertencias porque la amenaza parece distante «es exactamente la forma en que uno termina atrapado sin preparación».








