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Karony malversó más de 9 millones de dólares en criptomonedas.
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SafeMoon se lanzó en 2021 en la cadena BNB, promocionándose como un token DeFi.
En una sentencia que marca un precedente en la persecución de delitos financieros dentro del ecosistema de las finanzas descentralizadas (DeFi), el juez federal estadounidense Eric Komitee condenó a Braden John Karony, CEO de SafeMoon US LLC, a 8 años y 4 meses de prisión.
Karony, de 29 años, fue hallado culpable de conspiración para cometer fraude de valores, fraude electrónico y blanqueo de capitales, tras un esquema que afectó a miles de usuarios de su moneda digital, SFM.
De acuerdo con la información oficial del Departamento de Justicia de los Estados Unidos (DoJ), el directivo de SafeMoon utilizó su posición para malversar más de 9 millones de dólares en activos digitales. Estos fondos, que debían garantizar la liquidez del protocolo, fueron desviados para costear un estilo de vida opulento que incluía mansiones y vehículos deportivos de alta gama, según la condena.
Se acusa al CEO de adquirir con los fondos robados una vivienda de 2,2 millones de dólares en Utah, además de vehículos como un Audi R8 y camionetas personalizadas.
SafeMoon se lanzó en marzo de 2021 sobre la red BNB Chain, presentándose como un activo digital impulsado por la comunidad. El protocolo implementaba un «impuesto» del 10% sobre cada transacción. De eso, la mitad se distribuía entre los poseedores del token y la otra mitad se destinaba a un pool de liquidez supuestamente «bloqueado».
Sin embargo, las investigaciones del FBI y el IRS-CI demostraron que Karony y sus cómplices mantenían acceso a estos fondos. Según los fiscales, los acusados aseguraron repetidamente que la liquidez estaba protegida contra un rug pull (retiro abrupto de fondos por parte de los desarrolladores), cuando en realidad utilizaron ese acceso para extraer millones de dólares.
«Karony mintió a inversores de todos los ámbitos de la vida y defraudó a miles de víctimas para comprar mansiones y coches deportivos», declaró Joseph Nocella, Jr., fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Este de Nueva York. El jurado determinó que, además de la pena de cárcel, Karony deberá entregar 7,5 millones de dólares y varias propiedades residenciales.
A pesar de los intentos de Karony por ocultar el rastro del dinero mediante el uso de monederos privados y rutas complejas en casas de cambio seudónimas, los especialistas en ciberdelincuencia lograron reconstruir los movimientos financieros.
El impacto de SafeMoon en el mercado fue significativo en 2021, con la criptomoneda SFM llegando a alcanzar una capitalización de 8.000 millones de dólares. Sin embargo, el precio de ese activo se ha desplomado en un 99% desde 2022, tal como se aprecia en la siguiente gráfica, y su capitalización ha tenido el mismo destino.

No obstante, el caso refuerza la postura de los reguladores sobre los riesgos en proyectos que carecen de la transparencia y descentralización que define a tecnologías como Bitcoin.
Mientras Karony inicia su condena, su colaborador Thomas Smith espera sentencia tras declararse culpable en febrero de 2025. Por su parte, el tercer implicado, Kyle Nagy, permanece prófugo de la justicia.








