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En 2025, los ataques físicos aumentaron un 46% según TRM Labs.
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Latinoamérica es la región con mayor porcentaje de ataques físicos con desenlace fatal.
La filtración de datos personales de clientes de Ledger informada por CriptoNoticias este 5 de enero, que incluyó nombres, direcciones de correo electrónico y domicilios, volvió a poner en primer plano un riesgo que trasciende el plano digital.
Más allá de técnicas como phishing y otros fraudes en línea, la exposición de información sensible puede habilitar ataques físicos directos contra usuarios de criptomonedas, un fenómeno que mostró un crecimiento marcado durante 2025.
De acuerdo con un informe de la firma TRM Labs, 2025 fue un año récord para los «wrench attacks», como se los conoce los ataques físicos. Con alrededor de 60 asaltos reportados contra poseedores de criptoactivos, la cifra supera un 46% a la registrada en 2024.
No obstante, es probable que el número total sea mucho mayor, ya que muchos casos se registran solo como robos comunes, o ni siquiera se denuncian por miedo o desconfianza en las autoridades.
Algunos de los casos más relevantes fueron un robo de USD 11 millones en ethereum (ETH) y bitcoin (BTC) en San Francisco en noviembre pasado, y otro de USD 8 millones en Minnesota, donde una familia fue secuestrada con armas de fuego.
Un aumento sostenido de ataques físicos en 2025
Datos recopilados y difundidos el pasado 4 de enero por un desarrollador conocido en X como Haseeb corroboran la estadística de TRM Labs.
El siguiente gráfico de Haseeb revela el crecimiento de esos incidentes por año y por severidad:

Cuatro casos de los 65 documentados por Haseeb culminaron con víctimas fatales, mientras que otras once con consecuencias “graves”.
Distribución geográfica y regiones más afectadas
Seguidamente, Haseeb también expone un segundo gráfico con la cantidad de ataques físicos reportados desde 2014 hasta la actualidad por región. Son un total de 269.

Europa Occidental y América del Norte concentran la mayor cantidad de casos absolutos, seguidas por Asia-Pacífico.
Sin embargo, al analizar la gravedad promedio por región, América Latina y África aparecen como las zonas más peligrosas. Aunque registran menos ataques en términos absolutos, presentan una mayor proporción de incidentes graves y fatales:
- En América Latina, el 36% de los ataques fueron clasificados como “graves o peores”, con una tasa de mortalidad del 21%, la más alta de la región.
- En África, la mitad de los ataques alcanzaron niveles de gravedad alta y el 17% resultaron fatales.
La tabla de gravedad por región refuerza la preocupación: los ataques no solo aumentan, sino que tienden a ser más violentos.
En este contexto, filtraciones de datos como la de Ledger adquieren una dimensión adicional. La combinación de información personal precisa con un entorno donde los ataques físicos crecen eleva el riesgo para los usuarios, incluso si nunca fueron víctimas de fraudes digitales.



