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“El debate fue constructivo, basado en hechos y orientado a soluciones”, dijo empresario.
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Las dos industrias tuvieron enfoques muy diferentes en las negociaciones iniciales.
En una reunión celebrada en la Casa Blanca este lunes, y que se extendió por dos horas, representantes del sector de las criptomonedas y de la banca tradicional se sentaron a discutir el futuro de la regulación de los activos digitales en Estados Unidos.
El encuentro, definido como una sesión de trabajo técnica, tuvo como objetivo principal tratar de destrabar los debates sobre la propuesta de ley CLARITY que actualmente se encuentra en el Congreso y que tiene en las stablecoins su principal piedra de tranca.
Según fuentes cercanas al proceso, la administración de Donald Trump habría emitido un ultimátum: se debe alcanzar un acuerdo sobre los rendimientos (pago de intereses) de estos activos antes de que finalice febrero.
La urgencia del gobierno radica en la necesidad de avanzar con el proyecto de ley el cual establece una estructura para el mercado y define competencias entre la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisión de Negociación de Futuros de Materias Primas (CFTC).
De no resolverse el conflicto sobre los pagos de intereses o recompensas asociados a las monedas digitales vinculadas al dólar, las posibilidades de que la legislación prospere durante el presente año fiscal serían escasas.
Un debate técnico entre dos industrias contrapuestas
A diferencia de otros encuentros de alto perfil, esta cumbre no contó con la presencia de directores ejecutivos o CEO, sino con especialistas en políticas y cumplimiento.
Entre los asistentes destacaron representantes de empresas como Coinbase, Kraken, Ripple, Circle y Fidelity, quienes se enfrentaron a delegados de las principales asociaciones bancarias. Se incluyeron la American Bankers Association (ABA) y el Bank Policy Institute.
Patrick Witt, director ejecutivo del Crypto Council y líder de la reunión, calificó el encuentro como «constructivo, basado en hechos y orientado a soluciones». Witt señaló que, tras meses de trabajo, se han logrado avances en puntos que antes parecían intratables, mostrando confianza en que se podrá resolver la disputa actual.
Sin embargo, los reportes de los asistentes sugieren que las posturas iniciales fueron marcadamente distintas. Mientras que los representantes de la industria de bitcoin y otros activos digitales buscaron proponer soluciones técnicas específicas para habilitar los rendimientos, los portavoces bancarios evitaron entrar en detalles operativos, centrándose en la necesidad de «cerrar lagunas legales».
El conflicto de los rendimientos de las stablecoins
El núcleo de la fricción reside en si las stablecoins podrán ofrecer legalmente recompensas o intereses a sus usuarios a través de las empresas del sector de las criptomonedas. Para estas, dicha funcionalidad es clave para fomentar la adopción masiva de los activos digitales y para competir con el sistema financiero tradicional.
Por el contrario, la banca tradicional mantiene sus reservas, argumentando que permitir que entidades no bancarias ofrezcan rendimientos similares a los de una cuenta de ahorros podría desestabilizar el sistema financiero y crear una competencia desleal.
Instituciones como las representadas por la ABA insisten en que permitir que empresas de criptomonedas ofrezcan incentivos por la tenencia de activos digitales es una «laguna» que debe eliminarse. Esa entidad afirmó en días pasados que había que evitar que las stablecoins «destruyeran los depósitos», como reportó CriptoNoticias.
Por su parte, la industria de los activos digitales sostiene que estas recompensas son fundamentales para la eficiencia de la nueva economía digital.
El contexto geopolítico y la postura de la administración
La presión para regular las monedas digitales no solo responde a dinámicas internas, sino también a una estrategia de competencia global.
El presidente Donald Trump manifestó este mismo lunes, horas después de la reunión entre banqueros y empresarios de criptomonedas, que este sector debe ser liderado por Estados Unidos para evitar que naciones como China tomen la delantera.
«Soy un gran fan de las criptomonedas. Soy quien probablemente ha ayudado a las criptomonedas más que nadie porque creo en ellas (…) Si no adoptamos los activos digitales, entonces China lo hará», afirmó el mandatario, trazando un paralelismo con el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA).

Por su parte, Scott Bessent, quien es el secretario del Tesoro de ese país, destacó que la intención de la administración es consolidar a Estados Unidos como la «capital mundial de los activos digitales».
A su juicio, la implementación de normativas como la Ley GENIUS y el proyecto de ley CLARITY forman parte de este esfuerzo por dotar de seguridad jurídica al mercado.
El resultado de las próximas reuniones, que se espera sean de menor escala y mayor profundidad técnica, determinará el rumbo de la industria en territorio estadounidense.
La resolución de este conflicto no solo afectará a las empresas emisoras de stablecoins, sino que sentará un precedente para la integración de la tecnología de Bitcoin en el sistema financiero regulado.
Ahora bien, si las partes no logran un consenso antes de la fecha límite impuesta para finales de febrero, el panorama legislativo para los activos digitales en 2026 podría enfrentar un periodo de incertidumbre prolongada, afectando la innovación y la competitividad del país en el escenario internacional.








