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Un mini ASIC tiene menos costos de entrada, pero sus probabilidades de éxito suelen ser más bajas.
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Casi la mitad de los bloques solitarios de 2025 se minaron con hashrate alquilado.
Minar Bitcoin en solitario es una de las apuestas más difíciles de la red: con un hashrate global que hoy supera 1 zettahash por segundo (ZH/s), las oportunidades de que un minero individual encuentre un bloque son muy bajas. Aun así, cada vez más usuarios lo intentan
Desde 2025 una práctica viene ganando terreno entre ellos: alquilar hashrate en lugar de comprar hardware propio. Casi la mitad de los bloques solitarios encontrados en 2025 fueron minados con hashrate rentado, y en 2026 la tendencia continúa.
El caso más reciente ocurrió el 24 de febrero cuando un usuario encontró un bloque a través de la plataforma Hashpower del pool de minería Braiins, invirtiendo el equivalente a apenas 75 dólares en hashrate alquilado. El hito le permitió recibiruna recompensa de casi USD 200.000, según lo reportado por CriptoNoticias.

Asimismo, en octubre pasado, un minero usando seis mini ASIC NerdAxe y un equipo Avalon Q de la empresa Canaan, obtuvo una ganancia de USD 342.000, dado que el precio de BTC por aquel entonces rondaba por encima de los USD 110.000 por moneda.
Esos casos ponen sobre la mesa la siguiente pregunta: ¿conviene más alquilar hashrate o comprar un mini ASIC?
Hashrate y probabilidades: la brecha que define todo
Un mini ASIC, aunque los hay de distintas variedades, suele ofrecer un nivel de poder computacional de 1 terahash por segundo (TH/s), como por ejemplo el Bitaxe Gamma 601 o el Braiins BMM 101. En contrapartida, un paquete de alquiler como el llamado ‘Gold L’ de NiceHash entrega aproximadamente 0,1236 EH/s durante 4 horas, es decir, 123.600 TH/s.
En ese caso, el hashrate alquilado es unas 123.600 veces mayor que el de un Bitaxe Gamma o el BMM 101 (también hay paquetes con menores niveles de hashrate en NiceHash).

La diferencia de hashrate se traduce directamente en probabilidades. El paquete Gold L de NiceHash, operando contra una red estimada en 1 ZH/s, ofrece una probabilidad de encontrar un bloque de 1 en 337 en esas 4 horas, según la misma plataforma.
Eso significa que, estadísticamente, un usuario necesitaría alquilar ese paquete unas 337 veces, equivalente a unos 56 días de alquiler continuo, para esperar encontrar un bloque.
Un mini ASIC a 1 TH/s, en cambio, requeriría en promedio unos 18.000 años operando de forma continua para alcanzar el mismo resultado, de acuerdo con estimaciones del sitio SoloChance.

En este último caso, la probabilidad existe matemáticamente, pero es ampliamente menor a la de alquilar hashrate.
El costo: una ecuación que no termina en el precio de entrada
Aquí la comparación se invierte parcialmente. El paquete Gold L de NiceHash cuesta 0,01 BTC, unos 690 dólares al precio actual de 69.000 dólares por BTC, por 4 horas de minería.
Pese a que las plataformas como NiceHash o Hashpower informan cuánto gastó cada persona y cada minero que encontrar un bloque, los datos son opacos. Esto, dado que no se revelan cuántos intentos previos fracasaron ni cuánto dinero invirtieron en total antes de tener éxito, lo que permitiría tener una mejor noción de la inversión y tiempo operativo definitivo.
Por su parte, un Bitaxe Gamma 601 cuesta aproximadamente 100 dólares más el valor del envío internacional. Con ello, el usuario accede a la posibilidad de minar de manera constante (a tasas de hashrate inferiores).
A la hora de elegir un mini ASIC, también hay que contemplar el gasto eléctrico, aunque suelen tener un consumo muy leve. Por ejemplo, el Bitaxe Gamma opera de forma continua con un consumo eléctrico de apenas 18 vatios, equivalente al de una lámpara LED.
Adicionalmente, usar un mini ASIC también implica el mantenimiento del equipo. Quien opera hardware propio asume la responsabilidad de limpiarlo, monitorearlo y gestionar posibles sobrecalentamientos. Quien alquila hashrate delega todo eso en el operador de la plataforma.
Más allá de las probabilidades: qué valora cada minero
Los mini ASIC tienen un argumento que el alquiler de hashrate no puede ofrecer: contribuyen genuinamente a la descentralización de la red Bitcoin. Cada equipo individual conectado a la red (aunque su hashrate sea marginal) suma un minero independiente que no depende de intermediarios para participar en el proceso de validación.
Alquilar hashrate, en cambio, concentra el poder computacional en grandes operadores como NiceHash, que actúan como intermediarios entre el minero y la red.
Para una parte del ecosistema bitcoiner, esa distinción importa tanto como la rentabilidad. Minar con hardware propio es una forma de participar en la gobernanza real de la red: no solo por incentivo económico, sino por convicción sobre cómo debe funcionar Bitcoin. El mini ASIC no es solo una herramienta de minería; es una forma de soberanía computacional.
La pregunta final, entonces, no es estrictamente técnica. Si el objetivo es maximizar las probabilidades de encontrar un bloque en el corto plazo con un incentivo puramente económico, el alquiler de hashrate gana con claridad.
Si el objetivo es participar de forma continua, soberana y alineada con los valores de la red, sin depender de terceros, contribuyendo a su descentralización, el mini ASIC es la respuesta.
Cada usuario decide qué está comprando realmente cuando mina en solitario.








