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El hashprice subió un 20% tras el ajuste de dificultad de Bitcoin.
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La recuperación gradual del hashrate anticipa una compresión futura de la rentabilidad.
La dificultad de minado experimentó una caída del 11,16% el 7 de febrero, retrocediendo de los 141,67 T (trillions o, en castellano, billones) a los 125,86 T.
Tras el último ajuste de la red, reportado por CriptoNoticias, las métricas que estiman los ingresos potenciales de los mineros de Bitcoin mostraron una mejora considerable.
Una de esas mediciones fue el hashprice, que estima cuántos ingresos brutos genera cada unidad de poder de cómputo dedicada a la red Bitcoin, expresados en dólares por unidad de procesamiento por día.
Aquel 7 de febrero, coincidiendo con el descenso de la dificultad de minado, el hashprice subió desde los 30 dólares hasta alcanzar, esa misma jornada, casi los 36 dólares por petahash al día (USD/PH/día), según datos de Hashrate Index confirmados por el pool Braiins.
Este incremento representa una mejora en la rentabilidad de aproximadamente el 20%.

Al momento de esta nota, el hashprice se mantiene en torno a los 34,7 USD/PH/día.
El crecimiento del hashprice cobra mayor relevancia si se lo compara con lo registrado el 6 de febrero, cuando esa medición marcó su mínimo histórico de 27,9 USD/PH/día, agudizando la crisis minera. Desde la caída, la recuperación acumulada alcanza cerca del 29%.
Sube también el hashvalue para los mineros
En paralelo, el hashvalue también refleja una mejoría técnica. A diferencia del hashprice, esta métrica mide los ingresos directamente en bitcoin (BTC), lo que permite evaluar la rentabilidad del minero sin la interferencia de la volatilidad del precio del dólar, que tiende a devaluarse a largo plazo.
Ese mismo 7 de febrero, el hashvalue pasó de aproximadamente 44 a 50 satoshis por petahash al día (SAT/PH/día), según datos de Braiins. Este incremento del 13,63% confirma que, independientemente de la cotización de mercado, los mineros activos están recibiendo más satoshis por la misma unidad de cómputo.

Aumentan los ingresos de los ASIC de Bitcoin
Otra prueba del alivio que recibieron los mineros tras la caída de la dificultad proviene de los ingresos estimados de los ASIC para minar BTC.
Mientras CriptoNoticias reportó el 6 de febrero que sólo 4 de esos equipos generaban ingresos positivos diarios, datos actuales del pool Antpool reflejan que esa cantidad creció a siete.

Por ejemplo, el ASIC Antminer U3S23H, el más rentable actualmente, produce unos USD 13,35 netos diarios, más de un 85% de aumento, considerando que el 6 de febrero sus ganancias eran de USD 7,21 diarios.
La tríada del hashrate, la dificultad y el hashprice
Los repuntes aquí destacados se produjeron en un contexto donde el hashrate global se está recuperando tras la caída del 40% del 22 de enero, causada por la ola de frío en el sur de Estados Unidos.
A esto se sumó el alivio en la cotización de bitcoin; tras haber tocado un suelo anual sobre los USD 60.000, el rebote hacia la zona de los USD 70.000 en el precio permitió que la caída de la dificultad se tradujera en un salto mucho más agresivo del hashprice en dólares.

Con esta tendencia alcista en el hashrate, el próximo ajuste de dificultad sería al alza (se estima mayor al 12%), diluyendo nuevamente los márgenes de ingresos.
Esta dinámica muestra la reacción del protocolo ante la falta de potencia: cuando el hashrate cae bruscamente, la producción de bloques se ralentiza. Sin embargo, la rentabilidad no mejora realmente hasta que la red ajusta su dificultad a la baja, tal como sucedió el pasado 7 de febrero.
Luego de que cayera la dificultad, se generó una subida automática del hashprice y el hashvalue, otorgando un respiro operativo sin depender de un alza en el precio de BTC.
Desde que el hashrate se hundió hasta los 700 EH/s el pasado 24 de enero, la potencia de la red ha regresado progresivamente hasta superar la zona de los 1.000 EH/s (1 zettahash por segundo).
Esta tendencia refleja cómo los mineros están reconectando sus equipos a la red o desplegando nuevas unidades de cómputo, revirtiendo la desconexión masiva que había provocado la salida de potencia de procesamiento semanas atrás.
A medida que más mineros vuelven a competir por la misma recompensa fija, la rentabilidad por unidad de cómputo tiende a comprimirse.
En síntesis, el repunte actual puede no implicar una mejora estructural, sino un alivio temporal.
Si el precio de BTC se mantiene en los niveles actuales, en torno a los USD 68.000, y si el próximo ajuste de dificultad diluye efectivamente las mejoras del hashprice y del hashvalue, solo un incremento sostenido en la cotización de BTC podría contrarrestar la mayor competencia técnica, permitiendo que esta ventana de rentabilidad se extienda más allá del próximo reequilibrio del protocolo.








