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De ser cierto, la reserva podría ser el catalizador definitivo del shock de oferta este 2026.
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Venezuela rivalizaría con las reservas de BTC de Strategy y BlackRock.
Una investigación publicada por Whale Hunting sugiere que el gobierno de Venezuela podría haber consolidado una de las mayores reservas de bitcoin (BTC) y monedas digitales del mundo.
Según el reporte, la administración de Nicolás Maduro habría convertido sistemáticamente ingresos estatales en activos digitales, acumulando una cifra estimada en USD 60.000 millones.
De confirmarse estos datos, el Estado venezolano controlaría más de 600.000 bitcoin. Una cifra que rivalizaría con las tenencias de gigantes institucionales. Entre ellos, Strategy (673.000 BTC) y el fondo cotizado en bolsa (ETF) de bitcoin emitido por BlackRock (770.000 BTC). También competiría con el mismísimo Satoshi Nakamoto, el creador de Bitcoin (1,1 millones de BTC).
Whale Hunting es un medio especializado en documentar crímenes financieros globales y redes de lavado de dinero. Su importancia en esta investigación radica en su capacidad para rastrear el dinero detrás de algunos de los crímenes financieros más descarados del mundo y exponer las redes de personas que los habilitan, utilizando fuentes de inteligencia humana (HUMINT) de alto nivel.
El origen de la reserva: del oro al bitcoin
La investigación detalla que la acumulación de este tesoro digital comenzó formalmente en 2018, en un contexto de sanciones internacionales y crisis económica.
Según los periodistas de Whale Hunting, «el gobierno de Venezuela exportó 73,2 toneladas de oro solo en 2018, aproximadamente USD 2.700 millones en ese momento». El esquema habría consistido en vender este mineral en mercados de Turquía y los Emiratos Árabes Unidos para luego convertir los ingresos en moneda digital.
El reporte destaca que la temporalidad fue un factor clave para el crecimiento de esta reserva. «Venezuela comenzó a mover oro en serio en 2018, cuando bitcoin cotizaba entre USD 3.000 y USD 10.000», destacaron.
«Si tan solo una fracción de esa cantidad se convirtiera a Bitcoin cuando los precios oscilaban entre 3.000 y 10.000 dólares, y se mantuviera hasta el pico de 69.000 dólares de 2021, las ganancias serían asombrosas», señalaron.
El medio de investigación describió un «esfuerzo sistemático para convertir los ingresos del oro en bitcoin a través de corredores OTC en Turquía y los Emiratos Árabes Unidos». Ello, utilizando posteriormente mezcladores (mixers) y carteras frías (cold wallets) para mantener los activos fuera del alcance de la justicia internacional.

Bitcoin de Venezuela confiscados por EE. UU.
La magnitud de estas tenencias despertó el debate entre analistas de mercado sobre el impacto que tendría la incautación de estos activos por parte de las autoridades estadounidenses.
Ello, tomando en cuenta que Nicolás Maduro fue detenido por Estados Unidos el pasado 3 de enero en una operación militar, como reportó CriptoNoticias. Fue llevado a Nueva York, en donde será juzgado por crímenes de narcoterrorismo y posesión de armas. Trascendió el lunes 5 de enero que el mandatario se declaró inocente de todos los cargos que se le imputan.
De acuerdo con datos de analistas de entidades de investigación como Serenity, es muy probable que, producto de su aprehensión, los BTC manejados por la administración de Maduro sean embargados «e inmediatamente enredados en litigios complejos».
«Los acreedores presentarán órdenes judiciales y el Departamento de Justicia reclamará la confiscación. Además, las llaves privadas de las wallets estarán en custodia del Tesoro de EE.UU., pero las monedas no podrán moverse», explican.
Los analistas de Serinity apuntan que la incautación de 600.000 BTC provocaría volatilidad en el precio de la moneda digital a corto plazo. Ello debido a la incertidumbre política, lo que derivaría en una narrativa alcista producto de un «shock de oferta».
«El mercado será consciente de que 600.000 BTC (el 3% de la oferta en circulación) serán efectivamente retirados del mercado durante 5-10 años. Esto actuará como un enorme ‘bloqueo’, reduciendo el suministro de liquidez y apoyando precios más altos», aseguró.
Asimismo, desde Serenity creen que la narrativa de la reserva estratégica de bitcoin de EE. UU. ganará impulso. Consideran que el presidente estadounidense Donald Trump podría ordenar que los más de 600.000 BTC de Venezuela pasen a formar parte de la tesorería estadounidense. «Esto también actúa como un bloqueo masivo, reduciendo el suministro de liquidez y sosteniendo precios más altos», señalan.
Incertidumbre sobre el acceso a las llaves privadas
A pesar de las cifras astronómicas, Whale Hunting advierte que el control total de estos fondos depende de quienes poseen las llaves privadas.
Con figuras clave del esquema bajo custodia o en paradero desconocido, surge la duda de si este capital podrá ser recuperado o si «se desvanecerá en la blockchain, accesible solo para quienes tienen las llaves», dicen los investigadores.
«La pregunta ya no es si el régimen puede sobrevivir. Es si su fortuna robada puede recuperarse, o si se desvanecerá en la cadena de bloques», concluyen los periodistas.
Mientras el mercado asimila la posibilidad de que Venezuela sea una «superpotencia de bitcoin», la escasez del activo digital primario parece reforzarse ante la perspectiva de un inminente bloqueo prolongado de monedas digitales que, de otra forma, podrían haber sido liquidadas.



