-
La liquidez monetaria de Venezuela subió a casi 950.000 millones de bolívares.
-
El precio de USDT frente al bolívar ha incrementado un 15% en apenas una semana.
Tras días de relativa calma en el mercado cambiario venezolano, la política monetaria vuelve a resonar en la economía. El Banco Central de Venezuela (BCV) aceleró la emisión de bolívares y el tipo de cambio regresó a su senda alcista.
De acuerdo con los datos del BCV, la liquidez monetaria, que es la cantidad de dinero en manos del público, aumentó un 8% durante la semana del 16 de enero. Así, 948.419 millones de bolívares se pusieron en circulación en la economía nacional.
La aceleración en la emisión monetaria se dio tras un retroceso notable del -6,5% durante la semana del 9 de enero. En ese momento, se pusieron en circulación 878.165 millones de bolívares.
Este repunte ocurrió en un contexto local. Desde la semana pasada, el gobierno ha estado pagando el denominado «bono de guerra económica». Estos incentivos se depositan en la plataforma Patria en bolívares, con montos que van desde los USD 50 hasta los USD 120 al tipo de cambio vigente.
Al tiempo en que la liquidez monetaria ha subido en Venezuela, la cotización de USD Tether (USDT) en bolívares (negociados en los principales mercados P2P, como Binance) también ha estado al alza.
Esta moneda digital ha subido 15% en una semana respecto a la moneda venezolana. Pasó de 460 bolívares en promedio hace siete días a 530 bolívares al momento de escribir este reporte. Así se aprecia en el siguiente gráfico:

Dicho aumento del USDT no pasa por debajo de la mesa, pues forma parte de los elementos inflacionarios. Hay que considerar que, en Venezuela, la criptomoneda estable emitida por la empresa Tether Limited se ha tomado como referencia para el tipo de cambio no oficial en el país caribeño. Sobre todo, a nivel del comercio informal.
Por tanto, los precios de bienes y servicios en Venezuela tienden al alza cuando USDT reacciona de esta manera. Así, encareciendo el costo de vida de los venezolanos.
¿Qué opinan los especialistas?
Para ahondar más en este tema, CriptoNoticias conversó con par de especialistas en materia económica y de criptomonedas. Se trata del economista y profesor universitario Aarón Olmos y el también economista y docente Daniel Peláez.
Ambos especialistas coinciden en que la inyección masiva de bolívares, sumada a una oferta limitada de divisas, está configurando un escenario de alta volatilidad para la economía nacional.
Olmos, quien es profesor en el Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA), pone el foco en la desconexión entre el aumento del dinero en circulación y la escasa productividad del país.
Según explica el economista, siempre hay que considerar que «la inflación no se corrige solamente con bajar precios o tener más dólares, la inflación se corrige en principio con más producción».
Bajo su análisis, la raíz del desajuste es clara. «Siempre que tengamos aumento de la cantidad de bolívares que hay en la economía, y ese aumento no va aparejado con capacidad productiva (…) ese exceso de liquidez o esa cantidad de bolívares excedentarios siempre va a ser un problema, porque va a empujar los precios hacia arriba», señala.

Por su parte, Peláez, exprofesor de la Universidad de Margarita, refuerza esta idea al señalar que el aumento de la masa monetaria impacta directamente en la psicología del mercado.
El especialista afirma que «un punto importante viene siendo el aumento de la liquidez, pero eso puede llegar a convertirse de manera muy rápida en una presión cambiaria».
«Sobre todo cuando la gente, las personas, sienten que hay más bolívares, pero la misma cantidad de dólares», advierte.
Peláez, bitcoiner e inversionista P2P, explica que la expansión de dinero se vuelve crítica «cuando esa expansión de dinero no viene acompañada de algo creíble». «O sea, de una política fiscal o una política monetaria, o incluso una política cambiaria», explica.
USDT como refugio en Venezuela
Una vez que la liquidez llega al sistema, el mercado busca refugio en activos digitales de rápida conversión. Peláez asegura que, ante la falta de acceso a divisas físicas, el ciudadano recurre a las stablecoins.
«Específicamente en nuestro país, el USDT viene funcionando como una especie de dólar digital de acceso inmediato, porque no respeta feriados, no respeta fines de semana, funciona 24/7, sobre todo en los mercados P2P», señala.
Eso tiene sentido al considerar que el bolívar venezolano es la moneda fíat con mayor actividad en el P2P de Binance. CriptoNoticias reportó que se han registrado más de 220.000 actualizaciones en el libro de órdenes, con bolívares, en esa plataforma. Esto, acompañado de un volumen de ofertas superior a los 5,3 millones de dólares, según datos de P2P.Army.
Para Peláez, este movimiento no es especulativo, sino de supervivencia. Eso debido a que «una parte de esos bolívares lo que está buscando es cobertura, es decir, protegerse de cualquier proceso de inflación».

Sin embargo, este refugio digital termina dictando la pauta de los precios en la calle.
Aarón Olmos destaca que «los mecanismos de transmisión de ajuste de precios del criptoactivo de USDT pareciera que son mucho más veloces que otros mecanismos que nos pueden afectar».
Esta velocidad, alerta, genera una distorsión inmediata, ya que, según Olmos, «al no haber esta claridad, cada quien hace lo que considera en función de su beneficio, y lastimosamente eso perjudica aún más a los venezolanos».
«El hecho de que el tipo de cambio referencial de criptoactivos estables siga creciendo en precio, hace que las cosas sean más complicadas», lamenta.
La falta de divisas físicas está alimentando el fuego
Olmos también recuerda que la brecha cambiaria se expande «peligrosamente» y que la insatisfacción de los ciudadanos ante la falta de divisas por la vía bancaria está «alimentando el fuego».
Para el economista, el curso actual de la economía es preocupante. Ello, porque «la velocidad de crecimiento del dólar contra la pérdida de poder adquisitivo del venezolano (…) es pernicioso, terrible para el salario de los venezolanos».
No obstante, si se mantiene la fluidez de dólares a la banca nacional mediante los negocios petroleros entre Venezuela y Estados Unidos, y también se frena la emisión monetaria, es posible que la brecha cambiaria se reduzca y que el tipo de cambio tienda a estabilizarse, tal como ocurrió en los primeros días de enero.
La economía venezolana inicia el año bajo una situación particular que se rompe al ritmo de la emisión monetaria. La posibilidad de una estabilización reside en un delicado equilibrio entre los ingresos petroleros y la disciplina fiscal. Sin embargo, mientras el bolívar siga perdiendo la carrera cambiaria, USDT permanecerá no solo como un refugio de valor, sino como una de las referencias de precios predilectas en una economía que ha sabido encarnar la volatilidad.








