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Habría una discrepancia entre el precio de LDO y los fundamentos del protocolo, según la propuesta.
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LDO es está 98% por debajo de su precio máximo histórico.
Lido DAO, la organización descentralizada que gestiona el principal protocolo de staking líquido de Ethereum, evalúa una recompra millonaria de su token LDO con el objetivo de retirarlo del mercado y estimular su demanda.
La iniciativa surge en un contexto de fuerte caída del precio de LDO que, hoy 30 de marzo, se ubica en torno a los 0,32 dólares, un 95% su máximo histórico (ATH) de 7,30 dólares alcanzado en agosto de 2021.

La propuesta de gobernanza, presentada el pasado 27 de marzo, plantea utilizar hasta 10.000 stETH (20 millones de dólares a precios actuales), un token sintético que representa ether (ETH) en staking dentro del protocolo, provenientes de la tesorería de Lido DAO para comprar LDO en el mercado.
Una vez adquiridos, los tokens serían enviados nuevamente a la tesorería, reduciendo la oferta circulante (un 8%) y buscando generar presión alcista sobre el precio.
Para entender el alcance de esta medida, es clave comprender el rol de Lido dentro del ecosistema de Ethereum. Como se explica en la Criptopedia, sección educativa de CriptoNoticias, el protocolo permite a los usuarios participar en el staking, es decir, bloquear ETH para validar transacciones y colaborar con la seguridad la red, sin perder liquidez. A cambio, reciben stETH, que puede utilizarse en distintos instrumentos financieros dentro del ecosistema digital.
El argumento central de la propuesta es que el precio actual de LDO no refleja los fundamentos del protocolo. Según los impulsores, existe una “desconexión significativa” entre la cotización del token y el desempeño real de Lido.
En la propuesta señalan que la relación entre LDO y ETH muestra un descuento considerable frente a sus promedios históricos recientes, sin que haya habido un deterioro equivalente en los indicadores operativos del protocolo.

El gráfico incluido en la propuesta permite visualizar con claridad esta divergencia. En él se observa cómo la relación entre el precio de LDO y ETH ha caído de forma sostenida en los últimos dos años. La curva muestra un descenso pronunciado hasta niveles actuales cercanos a 0,00016, muy por debajo de los rangos en los que se movía históricamente, que rondaban entre 0,0004 y 0,0005.
Ese es el punto central de la propuesta: aunque LDO cayó con fuerza frente a ETH, los indicadores de Lido no se deterioraron en la misma medida. Las recompensas netas del protocolo bajaron cerca de un 20%, pero los costos operativos mejoraron y la tasa de comisiones retenidas por Lido subió del 5% al 6,11%. Para los impulsores, eso sugiere que el precio del token cayó más de lo que justifican los fundamentos del protocolo.
La ejecución de la recompra se plantea de forma escalonada, mediante adquisiciones en tramos, con el objetivo de evitar impactos bruscos en el mercado y minimizar el deslizamiento de precios. Las operaciones podrían realizarse tanto en plataformas descentralizadas (DEX) como en exchanges centralizados, dependiendo de las condiciones de liquidez.
Cabe resaltar que la iniciativa se presenta como una decisión de asignación de capital orientada a capturar valor y reforzar el desarrollo del protocolo.
Pero, a su vez, plantea interrogantes sobre hasta qué punto una recompra financiada por la tesorería puede considerarse una intervención directa sobre el precio del token.
La propuesta pone sobre la mesa una discusión de fondo: si el mercado está subvalorando a LDO o si, por el contrario, el precio actual refleja los límites que suelen tener los tokens de gobernanza para capturar valor, ya que muchas veces no dan acceso directo a los ingresos del protocolo y su utilidad queda reducida, sobre todo, a funciones de voto.
Actualmente, la propuesta sigue en fase de discusión y refinamiento en el foro de investigación de Lido (Lido Research) y, según consta en el portal de votación de Lido (Snapshot), aún no ingresó en una instancia de votación formal.
Si la iniciativa prospera, marcará un paso concreto hacia una gestión más activa del token por parte del protocolo, en un momento en que LDO sigue muy lejos de sus máximos históricos.








