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Powell tiene esperanza de que la FED llevará la inflación de EE. UU. al 2% anual.
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El mercado de bitcoin estaba expectante ante las declaraciones de Powel.
Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED), afirmó este 30 de marzo de 2026 en una conferencia en la Universidad de Harvard que el problema fiscal de Estados Unidos no radica todavía en el tamaño actual de la deuda, sino en su trayectoria.
“El nivel de la deuda no es insostenible, pero el camino sí lo es”, dijo al responder una pregunta sobre el crecimiento del endeudamiento federal. Y remató: “Nuestra deuda federal está creciendo sustancialmente más rápido que nuestra economía y ese ratio está subiendo; a largo plazo, esa es la definición de insostenible”.
El siguiente gráfico, muestra la deuda federal de Estados Unidos, año por año. Actualmente se encuentra en 38,51 billones de dólares, nivel al que se ha llegado para financiar guerras y paliar varias crisis económicas, entre otras razones que dan como resultado lo que ahora podría ser un problema estructural (aunque Powell lo minimiza):

Sobre la deuda federal, la Oficina Presupuestaria del Congreso prevé que entre 2026 y 2036, los grandes y crecientes déficits públicos provocarán un aumento de la deuda: “La deuda federal en manos del sector público sube del 101% del PIB este año al 120% en 2036, superando su anterior máximo del 106% del PIB en 1946″, al poco del fin de la Segunda Guerra Mundial, dice este organismo.
La declaración fue uno de los mensajes más contundentes de una charla en la que Powell también habló de inflación, tasas de interés, la crisis en Medio Oriente, regulación financiera, empleo e inteligencia artificial.
Sobre la deuda, dejó una advertencia clara: «Es importante que volvamos a un equilibrio primario; no terminará bien si no hacemos algo pronto». No obstante, subrayó que ese no es un asunto que competa resolver al organismo que él preside: «Esto no es trabajo de la FED, por supuesto, y me limito a estos puntos de alto nivel».
«Llegaremos a la inflación del 2%»
En materia monetaria, Powell reiteró que el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) sigue comprometido con llevar la inflación de vuelta al 2%. «Llegaremos», aseguró. “El FOMC está y seguirá estando comprometido a que la inflación vuelva al 2% de forma sostenida».
Según explicó, hacia finales de 2024 la FED sentía que “casi” había alcanzado ese objetivo, pese a que “esencialmente el 100% de los economistas” había anticipado una recesión tras las rápidas subidas de tasas de 2022.
«No tuvimos una», dijo. Por el contrario, sostuvo que 2023 y 2024 fueron años sólidos, con una economía creciendo al 2,5%, inflación en “dos y algo” y un mercado laboral cerca del pleno empleo. “Yo llamaría a eso un aterrizaje suave; lo logramos”, afirmó.
Pero, los más recientes datos de inflación en Estados Unidos sitúan al índice de precios al consumidor (IPC) con un crecimiento del 2,5% interanual.
Powell señaló que el proceso de desinflación volvió a complicarse. Indicó que los aranceles a las importaciones establecidos por el presidente Donald Trump están añadiendo presión sobre los precios (pues el costo arancelario se transmite al consumidor final) y que la escalada en Medio Oriente podría impactar la energía.
«La inflación por aranceles es visible y creemos que es realmente solo un aumento de precios por única vez», dijo. Estimó que ese factor «está sumando entre medio y un punto porcentual completo a la inflación». A eso se suman ahora eventos geopolíticos (como la guerra en Irán y la consecuente subida del precio del petróleo) que, según dijo, “ciertamente afectarán los precios de la gasolina”.
Powell también defendió el debate interno dentro de la FED en momentos de incertidumbre. Aunque reconoció discrepancias recientes sobre el rumbo de las tasas de interés, dijo que no considera que eso complique su trabajo.
«Cuando tienes un problema realmente difícil ayuda escuchar a todas las partes». Para Powell, en una coyuntura en la que hay «riesgo a la baja para el mercado laboral» y «riesgo al alza para la inflación», exigir unanimidad sería «casi engañoso».
La FED: independiente en lo político, pero activa en lo regulatorio
En regulación financiera, Powell diferenció con claridad la independencia de la FED en política monetaria de su rol más colaborativo en supervisión.
«La FED necesita ser plenamente independiente en lo político» cuando se trata de tasas e inflación, afirmó. Pero en regulación, explicó, el marco legal vigente da un rol específico al vicepresidente de supervisión, lo que hace que el presidente del banco central sea «un votante más» en muchos de esos asuntos.
Frente al riesgo de una nueva crisis financiera, dijo que el sistema es hoy más robusto que antes de 2008, aunque no exento de amenazas.
“Queremos un sistema financiero altamente resiliente y lo tenemos”, afirmó. Aun así, añadió que “nadie en este negocio te dará luz verde”, porque siempre hay riesgos que monitorear. Sobre el crédito privado —que, tal como CriptoNoticias lo ha reportado, da indicios de ser una industria con una crisis en plena expansión— Powell comentó que la FED lo sigue “súper cuidadosamente” y que, por ahora, “no parece tener los elementos de un evento sistémico más amplio”.
Un Powell «de manual» que no movió el mercado
Como tantas otras veces, Powell evitó salirse del libreto. No ofreció definiciones arriesgadas ni juicios tajantes sobre los temas más sensibles, sino que se movió dentro de los márgenes de lo políticamente correcto, con respuestas medidas y cuidadosamente formuladas para no abrir nuevos frentes de controversia.
Aun cuando dejó frases fuertes sobre la trayectoria de la deuda estadounidense, el tono general de su intervención fue el de la cautela: diagnóstico amplio, advertencias de largo plazo y ninguna señal disruptiva para el corto plazo.
Ese perfil moderado también se reflejó en la reacción del mercado. En un contexto de alta expectativa por la posibilidad de que Powell revelara alguna pista capaz de alterar el rumbo de los activos financieros, eso finalmente no ocurrió.
Bitcoin, por su parte, se mantuvo relativamente estable y por encima de los 66.000 dólares, sin registrar movimientos bruscos durante ni tras la conferencia.








