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El PMI refleja señales positivas para BTC, aunque podría ser una alarma falsa.
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La dirección del PMI no siempre se correlacionó con BTC.
En medio del retroceso reciente del precio de bitcoin (BTC), un indicador macroeconómico volvió a captar la atención de analistas e inversores. Se trata del índice de gerentes de compras (PMI, por su sigla en inglés) manufacturero del Institute for Supply Management (ISM). Esta métrica mide la actividad del sector industrial en Estados Unidos e históricamente ha sido utilizada como termómetro del ciclo económico.
El PMI manufacturero del ISM registró el lunes una ruptura de los 52,6 puntos, lo que es 4,7 más que en diciembre (47,9 puntos). Para algunos analistas, este movimiento encendió una señal potencialmente alcista para la moneda digital creada por Satoshi Nakamoto.
Joe Burnett, vicepresidente de estrategia de bitcoin en Strive —una compañía cotizada en Nasdaq dedicada a la tesorería de bitcoin— destacó la relevancia del dato y su contexto histórico. La ruptura del indicador corta con “uno de los períodos de contracción más largos del PMI manufacturero ISM en la historia”, dijo.

Según Burnett, “las rupturas anteriores en 2013, 2016 y 2020 sirvieron como catalizadores clave para las principales corridas alcistas de bitcoin”. Explicó que, históricamente, estas reversiones del PMI marcan el cambio hacia una mayor propensión al riesgo, un entorno que favorece a la moneda naranja.
Recalcó, además, que “los subíndices ISM pintan un panorama extremadamente optimista”: los nuevos pedidos manufactureros aumentaron 9,7 puntos hasta 57,1, la producción aumentó 5,2 puntos hasta 55,9 y los atrasos de pedidos aumentaron 5,8 puntos hasta 51,6. A esto se suma que las entregas de proveedores aumentaron 3,6 puntos hasta 54,4, “lo que refleja la creciente presión de la demanda”, mientras que los precios solo subieron 0,5 puntos hasta 59,0, algo que “muestra señales de inflación contenida”, sostuvo.
Estos números, que reflejan un incremento de la actividad económica estadounidense en el sector industrial, toman lugar mientras BTC cayó el mismo día hasta los 74.000 dólares (USD). Tal cotización es la mínima que pisó en más de ocho meses, como reportó CriptoNoticias.
El escepticismo sobre el ISM como indicador predictivo
La subida del PMI manufacturero del ISM, de todas maneras, no despierta optimismo entre todos los analistas. Benjamin Cowen, fundador del boletín de análisis de mercado Into The Cryptoverse, advirtió sobre los riesgos de utilizar este indicador como herramienta predictiva directa para el precio de bitcoin.
“Este año ha habido un fuerte giro hacia el uso del ISM para predecir hacia dónde irá el precio de bitcoin, especialmente después de que muchas de las narrativas de super ciclo que llegaron este año parecen haber fracasado”, explicó.
Cowen repasó episodios históricos para respaldar su argumento. “El ISM subió de 52,5 a 55,7 en 2014, pero el BTC bajó de 737 a 302 dólares”, remarcó. “Imaginen observar el ISM cada mes en 2014 y verlo subir, pero luego ver bajar el precio del BTC. Debió ser desesperante”, comentó.
También citó el caso de 2015, cuando “el ISM bajó, pero el precio de BTC subió”, y el de 2019, cuando “el ISM cayó durante seis meses y el precio de BTC subió cuatro veces”.

El analista aclara que “confiar en un único indicador como el ISM para predecir la acción del precio de BTC con el fin de confirmar un super ciclo no parece una decisión inteligente”. Incluso hizo una comparación desalentadora: “El ISM en enero de 2014 fue 52,5” y “en enero de 2026 fue 52,6”. En ese contexto, dijo que “el escenario más probable es que 2026 sea un año rojo para BTC mientras el ISM sube, exactamente como sucedió hace más de una década”.
El rol de la economía para el precio de bitcoin
Ante las críticas sobre el indicador, Burnett respondió a los planteos con una postura más matizada: “Ben plantea un punto interesante”, reconoció. Recordó que “en el pasado, la comunidad trataba la M2 [una medición de la oferta de dinero] como una métrica fiable a corto plazo, y ese marco acabó rompiéndose”. A su juicio, “una preocupación similar podría aplicarse hoy en día al ISM”.
“No creo que la M2 ni ISM ofrezcan comportamientos predictivos fiables a corto plazo”, afirmó. En este sentido, añadió que una subida del PMI no implica que los próximos tres meses vayan a ser positivos para bitcoin. “La acción del precio a corto plazo refleja muchas fuerzas impredecibles a la vez en el mercado”, advirtió.
No obstante, sostuvo que “a largo plazo, estos indicadores siguen siendo útiles cuando se enmarcan probabilísticamente”. Explicó que, como “bitcoin es un activo monetario perfectamente escaso”, “cuando la oferta de dólares se expande con el tiempo, manteniendo otros factores constantes, es razonable esperar que bitcoin se aprecie en relación con una unidad de cuenta devaluadora”.
Respecto al PMI, Burnett indicó que “refleja cambios en el verdadero impulso económico, especialmente en la actividad manufacturera”. “La expansión sostenida indica una aceleración de la producción, el aumento de los pedidos y el incremento de la producción a lo largo del tiempo”. Aunque no siempre se correlacionó a corto plazo, “estas condiciones han respaldado históricamente precios más altos de bitcoin”, insistió.
Aun así, concluyó con una advertencia: “Por supuesto, ninguna métrica es precisa ni predictiva aisladamente”, pero en conjunto son informativas en la dirección. Precisa que indicadores como el PMI “pueden ayudar a contextualizar períodos de expansión monetaria y períodos de mejora del crecimiento económico real”. Y, como gran entusiasta del valor de un activo escaso, resumió que, ”en períodos de tiempo largos, bitcoin tiene probabilidades favorables en ambos entornos”.








