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NYDIG descarta una correlación irrefutable entre riesgo cuántico y caída de bitcoin.
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La amenaza cuántica es existente, pero todavía sería lejana para Bitcoin.
La computación cuántica se ha convertido en la narrativa dominante para explicar la reciente debilidad del precio de bitcoin (BTC). Sin embargo, un análisis detallado del New York Digital Investment Group (NYDIG) concluye que los datos no respaldan que el riesgo cuántico sea la causa principal de la caída actual.
Entre las evidencias presentadas, la empresa que se especializa en custodia de bitcoin y criptomonedas señala que el aumento en las búsquedas de Google sobre “computación cuántica Bitcoin” se produjo en paralelo con el repunte del precio hacia máximos históricos previos. Pero no ocurrió lo mismo durante la debilidad sostenida del precio de bitcoin que ha caído 29% en el último mes.
Como se aprecia en el gráfico siguiente, los picos masivos de búsqueda (enero de 2025 y octubre de 2025) coinciden casi exactamente con las subidas de BTC. Hacia enero de 2026, ambas líneas caen. El interés por la computación cuántica disminuye a medida que el precio se corrige.

“El aumento de las búsquedas sobre riesgo cuántico coincidió con la fortaleza del precio, no con su debilidad. Si el mercado estuviera reajustando el precio de bitcoin ante una amenaza tecnológica inminente, esperaríamos que la intensidad de las búsquedas impulsara o amplificara el riesgo a la baja, no que acompañara un período de ganancias”, explica la empresa en el reporte publicado el 13 de febrero de 2026.
La correlación entre bitcoin y la cuántica tiende a ser positiva
Otra evidencia clave es la correlación positiva entre bitcoin y las acciones de empresas del sector de computación cuántica cotizadas en bolsa, como IonQ (IONQ), D-Wave Quantum (QBTS), Rigetti Computing (RGTI) y Quantum Computing (QUBT). Esta se presenta cuando los precios ambos activos se mueven en la misma dirección.
En el gráfico de abajo, se observa cómo, hacia febrero de 2026, el mercado muestra un fenómeno de convergencia. Allí, a pesar de que el precio de bitcoin cae desde su máximo histórico de 126.000 hasta los 70.000 dólares, su correlación de 90 días móviles con las acciones cuánticas sube bruscamente.
Esta medida técnica, que escala de 0,0 (sin relación) a 1,0 (movimiento idéntico), pasa de un nivel bajo de 0,2 a un significativo 0,6. Tal hecho indica que bitcoin y las empresas del sector cuántico han comenzado a moverse de forma mucho más sincronizada.

Estas correlaciones se han fortalecido durante la reciente ola de ventas. “Si los avances cuánticos estuvieran erosionando la confianza en bitcoin, esperaríamos la dinámica opuesta”, expresa NYDIG. Es decir, una apreciación de las acciones cuánticas mientras bitcoin se deprecia.
En cambio, ambos grupos de activos se han movido en paralelo, lo que apunta a un factor común: la sensibilidad al riesgo general.
La firma argumenta que las empresas de computación cuántica son activos de larga duración basados en expectativas de crecimiento futuro, con valoraciones elevadas y dependencia de resultados a largo plazo, similar a lo que ocurre con bitcoin.
“Cuando la liquidez es abundante y los inversores se sienten cómodos respaldando el crecimiento a largo plazo, ambas clases de activos rinden. Cuando el apetito por el riesgo se contrae, ambas se revalorizan”. Por ello, la explicación más plausible para la caída reciente es una revalorización macroeconómica más amplia del riesgo en activos de larga duración, en lugar de un catalizador tecnológico específico.
El riesgo cuántico no está descartado
A pesar de esta conclusión de NYDIG, personas relevantes como Willy Woo (trader y analista) y Charles Edwards (CEO de la compañía financiera Capriole Investments) tienen una postura diferente. Ellos han vinculado la debilidad de bitcoin con el creciente debate sobre el riesgo cuántico.
Woo señala que la tendencia alcista de 12 años entre bitcoin y el oro se ha roto, atribuyéndolo en parte a que el mercado ya descuenta el riesgo de un futuro “Q-Day”. Woo advierte que avances cuánticos podrían recuperar claves privadas antiguas a partir de claves públicas expuestas, como lo reportó CriptoNoticias.
Tal situación afectaría principalmente a las aproximadamente 4 millones de BTC que se consideran permanentemente inaccesibles por pérdida de claves privadas (debido a olvido, discos duros dañados, fallecimiento de dueños sin herederos informados, etc.). Estas monedas no se han movido durante años.
Según el analista, el mercado ya estaría descontando el riesgo de que esas monedas regresen a circulación en el futuro, generando presión de venta masiva (equivalente a más de 8 años de acumulación institucional reciente). Algo que explicaría en parte la ruptura de la tendencia alcista de 12 años de bitcoin frente al oro.
Por su parte, Charles Edwards, fundador de Capriole Investments, también enfatiza en el tema, indicando que el “riesgo cuántico” comienza a jugar un papel relevante en la presión bajista.
Edwards sostiene que “la amenaza cuántica llevó a bitcoin a la baja” y que la falta de una respuesta clara por parte del ecosistema genera inquietud entre los inversores informados.
En este contexto, Capriole lanzó su propio Índice Cuántico, un producto presentado como una alternativa defensiva. Este índice reúne acciones de compañías vinculadas al desarrollo de tecnologías cuánticas y está pensado como una cobertura transitoria mientras Bitcoin no avance en la incorporación de mecanismos de protección post-cuántica.
Sin embargo, los datos del mercado —como la correlación positiva y creciente entre bitcoin y estas mismas acciones cuánticas— sugieren que este índice podría no cumplir su objetivo principal de protección. En entornos de aversión general al riesgo en activos de larga duración y alto crecimiento (como argumenta NYDIG), tanto bitcoin como las empresas cuánticas tienden a corregir en paralelo, lo que reduce la efectividad de la cobertura.
La amenaza cuántica está en etapa temprana
Google advirtió recientemente que la computación cuántica obligará a cambiar pronto los sistemas de cifrado actuales, ya que podrían volverse vulnerables en los próximos años. Le preocupa el hecho de que ya hay actores maliciosos recolectando datos cifrados hoy —en ataques llamados “almacenar ahora, descifrar después”— para intentar romperlos más adelante cuando haya computadoras cuánticas lo suficientemente potentes.
Por otro lado, una empresa llamada Iceberg Quantum presentó un estudio sobre su nueva arquitectura llamada Pinnacle. Según ellos, con esta tecnología se podría romper un cifrado como RSA-2048 usando menos de 100.000 qubits físicos. Se trata de una reducción importante respecto a estimaciones anteriores. Esto demuestra que el progreso en corrección de errores está haciendo que la amenaza cuántica parezca menos lejana en algunos casos.
Sin embargo, para Bitcoin específicamente, la situación es distinta. Romper su esquema de firmas (ECDSA) requiere computadoras cuánticas mucho más avanzadas en términos de qubits estables y corrección de errores.
En ese sentido, NYDIG concluye que el riesgo cuántico es real y vale la pena prepararse a largo plazo (por ejemplo, migrando a cifrados resistentes). Sin embargo, acota que los datos del mercado ahora mismo no muestran que sea la causa principal de la caída reciente del precio.
Los datos indican que el mercado está en la fase bajista típica del ciclo de cuatro años de Bitcoin, ligado al halving de abril de 2024.
Históricamente, el año posterior al halving suele traer nuevos máximos históricos. En el actual ciclo, el pico de 126.000 dólares llegó en octubre de 2025. Luego al año siguiente —en este caso, 2026—, suele ser de corrección profunda, con caídas del 50% desde el máximo.
Lo que está ocurriendo en el mercado actual encaja en esta dinámica. Es una limpieza natural del mercado que sacude a los especuladores, liquida posiciones apalancadas y filtra a los inversores temporales o “turistas”.








