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Una potencial ola de ventas está sobre la mesa para BTC si no recupera niveles clave.
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El mercado adopta una postura más cautelosa mientras espera el discurso de Trump.
La situación actual de bitcoin (BTC) refleja un escenario de señales mixtas, donde bajistas y alcistas cautelosos conviven. El precio descendió de la zona psicológica de 90.000 dólares (USD). Esto, tras no sostener el movimiento por encima de los 98.000, su máximo en más de un mes registrado la semana pasada, que generó expectativas de un regreso al récord de 126.000 alcanzado en octubre.
La caída ocurre en un contexto marcado por la incertidumbre macroeconómica global con la escalada de la guerra arancelaria. El presidente estadounidense, Donald Trump, estableció aranceles del 10% a las importaciones de ocho países europeos a partir del 1 de febrero y una subida al 25% en junio. Solo estas se suspenderán si logra un acuerdo para la «compra total» de Groenlandia.
Además, Trump intensificó el martes la confrontación comercial, amenazando con un arancel del 200% sobre el vino y champagne de Francia si el presidente Emmanuel Macron no se une a la Junta de Paz que creó para resolver conflictos en áreas como Gaza. Desde la Unión Europea, planean represalias ante las maniobras de Estados Unidos.
Con este panorama, bitcoin «volvió a sufrir presión», «en línea con el deterioro del sentimiento en los mercados globales», comentó Carolina Gama, country manager de Bitget de Argentina. La ejecutiva dijo a CriptoNoticias que «el mercado adopta una postura más cautelosa mientras espera el discurso de Donald Trump en Davos» previsto para hoy.
Desde el punto de vista técnico, es clave la dirección que tome la cotización. Para la especialista, una reacción positiva podría ayudar a estabilizar el precio y abrir espacio para una recuperación hacia USD 94.000, aplazando una confirmación de un sesgo bajista.
Por otro lado, una caída consistente aumentaría el riesgo de continuidad de la corrección, sostiene. En ese escenario, «el mercado comenzaría a descontar una fase correctiva más profunda en el corto plazo», apuntó la directiva del exchange de criptomonedas.

Ballenas de bitcoin más cautelosas y minoristas bajo presión
De acuerdo con la firma de datos on-chain Glassnode, desde mediados de diciembre predomina la presión vendedora entre los inversores que poseen menos de 1.000 BTC. En contraste, los que tienen una mayor posesión, más conocidos como «ballenas», han frenado la fuerte acumulación que registraron entre noviembre y principios del 2026.
Sin embargo, aunque los grandes tenedores cambiaron de comportamiento, su dinámica no llega a ser la misma que la de los más pequeños. Pues, la escala de tendencia de acumulación de bitcoin del explorador, que va de 0 (rojo), indicando ventas, a 1 (azul), reflejando compras, muestra que las ballenas están actualmente alrededor de 0,5 (amarillo). Esto supone una estrategia neutral de su parte.
En cambio, los inversores con menos bitcoin se encuentran en niveles cercanos a 0. Pude observarse esto en el siguiente gráfico. En él se exhibe la tendencia de compra y venta de los inversores según el tamaño de sus tenencias.
Las ballenas suelen considerarse una categoría de inversores más cautelosa y tienden a ser menos sensibles a los movimientos del mercado que los participantes minoristas. Normalmente, estos grandes tenedores venden cuando vaticinan máximos de precios y compran cuando identifican posibles mínimos.
En este sentido, el hecho de que no hayan pasado a un comportamiento de venta intenso vislumbra una señal algo positiva. Pero, si pasan a rojo en el gráfico, la presión bajista podría aumentar, dado que las ballenas mueven grandes volúmenes.
Aun así, no todas las métricas son alentadoras. Según datos on-chain de CryptoQuant, desde diciembre, predominan las pérdidas sobre las ganancias realizadas en bitcoin, es decir, en tenencias vendidas. Según la media móvil simple de 30 días, esta métrica entró en terreno negativo por primera vez desde octubre de 2023. Este dato introduce una nota de cautela en la lectura general.

Un criptoinvierno en retraso
Más allá de las tensiones geopolíticas, bitcoin no entró en una caída pronunciada de momento, como históricamente hace al alcanzar el pico de un ciclo alcista alrededor de un año y medio después de cada halving. Esto hace pensar a los alcistas que hay espacio para que la moneda marque nuevos precios máximos históricos en 2026, si los vientos no empeoran para el mercado. La acumulación de los fondos cotizados motiva tales proyecciones.
A su vez, la Reserva Federal (FED), banco central estadounidense, ha inyectado liquidez significativa en el sistema financiero, con operaciones que suman más de 200.000 millones de dólares en las primeras semanas de 2026. Expertos debaten si esto equivale a una flexibilización cuantitativa (QE) disfrazada, ya que expande su balance indirectamente y podría impulsar a los mercados.
De todas maneras, si la guerra de aranceles sigue adelante, podría afectar el comercio transatlántico, presionando a la baja los activos de riesgo. En este ámbito, bitcoin podría salir afectado si no es visto a modo de refugio como el oro.
Es por ello que el escenario actual combina factores técnicos, macroeconómicos y on-chain que apuntan en direcciones distintas. En ese equilibrio de fuerzas, el mercado parece transitar una fase de definición, observando con atención cada nueva señal.









