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El contrapeso institucional lo ejercen los ETF y tesorerías absorbiendo la oferta de bitcoin.
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Se registra un aumento pronunciado en los depósitos de bitcoin en exchanges.
El precio de bitcoin (BTC) ha experimentado un retroceso desde los 97.000 dólares hasta el entorno de los 88.900 dólares durante la última semana, lo que supone una corrección aproximada del 8,3 %. Una pausa que parece necesaria tras el fuerte impulso previo.
Los datos sugieren que, aunque el mercado de bitcoin se enfría, el pánico no se ha apoderado de los inversores gracias a una alteración estructural en la tenencia de activos. Este cambio se hace presente a medida que la dirección actual del mercado está siendo dictada por las nuevas ballenas, quienes actualmente acumulan el mayor capital realizado dentro de la red.
La dinámica actual está marcada por una rotación de capital sin precedentes. «Por primera vez en la historia, las nuevas ballenas representan una mayor participación en la capitalización realizada de bitcoin que las viejas ballenas de largo plazo, señalando un cambio decisivo en quién controla la oferta marginal de BTC», señala el analista Ignacio Moreno De Vicente.
El siguiente gráfico muestra el cambio de mando entre inversores con el capital realizado de las «nuevas ballenas» (StH – color azul) superando al de las «viejas ballenas» (LTH – color naranja):
Esta métrica es fundamental para entender el soporte del precio, ya que calcula la base de costo agregada de las monedas, basándose en su último movimiento registrado on-chain.
Cuando este indicador se desplaza hacia los nuevos inversores indica que una porción significativa de la oferta cambió de manos recientemente a precios elevados, según explica el analista.
La transición explica la sensibilidad en el mercado
Según Moreno De Vicente, «el control ha pasado de holders experimentados y probados en ciclos, a capital que entró tarde en la tendencia». Esta transición explica la sensibilidad actual, dado que el precio realizado de estas nuevas ballenas está cerca de 98.000 dólares. Al cotizar el activo por debajo de ese nivel, este grupo de nuevas ballenas sostiene alrededor de 6.000 millones de dólares en pérdidas no realizadas.
Estas cifras influyen directamente en el comportamiento de los participantes. Los datos del PnL realizado, que registra las ganancias y pérdidas efectivas de las monedas que se desplazan, muestran que las nuevas ballenas han sido la fuente principal de presión vendedora.
«Durante la reciente caída, vendieron repetidamente en debilidad y usaron rebotes breves del precio para salir de posiciones o realizar ganancias. Este patrón revela un grupo bajo presión, gestionando riesgo más que expresando convicción», asegura el analista.
En contraste, las ballenas antiguas, con un precio realizado de 40.000 dólares, no actúan como vendedores forzados.
Flujos de bitcoin hacia los exchanges y presión de venta
Más allá de la estructura de las ballenas, se registra un aumento pronunciado en los depósitos de bitcoin en exchanges, lo que añade una capa adicional de resistencia.
Amr Taha, también analista de mercados, expone que bitcoin generalmente se mueve de wallets frías a exchanges antes de una liquidación.
El pasado 15 de enero, se observó una aceleración agresiva en las entradas desde direcciones con 10 a 100 BTC, disparando el flujo total a aproximadamente 130 millones de dólares.
El siguiente gráfico detalla el comportamiento de los depósitos en exchanges según el tamaño de la transferencia. La flecha roja marca el momento exacto en que las entradas de BTC a los exchanges alcanzaron su punto máximo.

Este fenómeno coincidió con un incremento general en los depósitos totales a exchanges spot, que superaron los 600 millones de dólares en una sola jornada.
Taha explica que rastrear las entradas y salidas de bitcoin entre diferentes clases de inversores brinda una visión mucho más clara de la intención del mercado. «Cuando los minoristas envían agresivamente y las ballenas depositan al mismo tiempo, el precio rara vez se mantiene estable por mucho tiempo».
Aunque estos datos no predicen techos exactos, ayudan a explicar los motivos detrás de los movimientos de retroceso de bitcoin.
El contrapeso institucional de los ETF y tesorerías de bitcoin
A pesar del ajuste superficial antes expuesto, el contrapeso institucional lo ejercen los ETF y tesorerías que absorben la oferta de bitcoin de manera constante.
Las instituciones no están vendiendo. Al contrario, la caída de precio hace a la moneda digital más atractiva para estos inversores de gran escala. Durante el último año se agregaron 577.000 unidades a balances institucionales, una tendencia que se aceleró tras el lanzamiento de los fondos cotizados en bolsa a inicios de 2024, como lo reportó CriptoNoticias.
De esta forma, las tenencias institucionales han pasado de un rango cercano a los 4 millones de BTC a superar la barrera de los 5 millones de BTC para inicios de 2026. Este incremento del 33% confirma que el activo ha pasado de ser un vehículo especulativo a una reserva de valor.
Es justo esta acumulación la que logra que bitcoin enfríe el mercado frente al pánico, estableciendo una base de soporte que no existía en ciclos anteriores.
Los ETF han iniciado este año con flujos netos acumulados que ya superan la marca de los 3.800 BTC, posicionándose por encima de los 3.500 BTC registrados en el mismo periodo del año anterior. Esta aceleración indica que las instituciones están captando la oferta disponible sin que la cotización responda con inmediatez.
Este fenómeno de acumulación estratégica también se refleja en las tesorerías de empresas de cotización pública. Firmas con estrategias basadas en la moneda digital, como Strategy, continúan con su apetito por el activo.
Este 20 de enero Strategy anunció la compra de 22.305 BTC por aproximadamente 2.130 millones de dólares. Tras esta adquisición, la empresa liderada por Michael Saylor posee un total de 709.715 BTC. En conjunto, todas las empresas con estrategias de tesorería similares poseen 1.130.385 BTC, estableciendo una base de soporte que no existía en ciclos anteriores.
Un mercado con mayor madurez estructural
La divergencia entre el comportamiento del precio y el crecimiento del saldo institucional sugiere que el mercado ha alcanzado un grado de madurez superior.
Mientras las nuevas ballenas gestionan su riesgo y liquidan posiciones bajo presión financiera, las entidades corporativas y los fondos regulados aprovechan la volatilidad para integrar el activo en sus balances de largo plazo. Esta acumulación sostenida y no reactiva prepara el terreno para movimientos alcistas futuros, cuando la demanda minorista se reactive nuevamente.
Es así como el escenario para 2026 muestra una transferencia de riqueza desde manos especulativas hacia tesorerías modernas. La absorción de la oferta por parte de estos entes es lo que permite que el activo mantenga suelos cada vez más altos.
Bitcoin se enfría, pero el mercado no entra en pánico. Tal hecho consolida a la moneda digital no solo como un instrumento financiero, sino como el pilar fundamental de las reservas corporativas globales.









