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Los mercados de acciones y oro también cayeron en medio de la incertidumbre macroeconómica.
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Si bitcoin siguiera cayendo, los USD 62.000 serían un precio clave.
El precio de bitcoin (BTC) cayó hoy a los 74.000 dólares (USD), su nivel más bajo en más de ocho meses, desde abril de 2025.
Como podía esperarse —según la teoría de soportes y resitencias—, rebotó en esa zona que anteriormente había funcionado como soporte. Sin embargo, la debilidad que muestra el mercado supone la posibilidad de que el descenso se agudice.
En caso de perder los USD 74.000, bitcoin pasaría a estar en cotizaciones no vistas en más de un año, precisamente desde noviembre de 2024. Fue en aquel momento cuando la moneda alcanzó por primera vez en la historia tal nivel y, desde entonces, no ha decaído de allí.
Según el análisis técnico, como reportó CriptoNoticias, en caso de perder tal cotización, es posible que la moneda decaiga a la zona de consolidación que prevaleció antes de llegar a USD 74.000. Se trata del área entre los USD 49.000 y 73.000, que se mantuvo desde marzo a noviembre de 2024.
De acuerdo con el analista Burak Kesmeci, podría formar soporte en el precio realizado del saldo de bitcoin en Binance, el exchange de criptomonedas con mayor volumen de comercio. Esta métrica, que se ubica en los USD 62.000, refleja el coste promedio de adquisición de las monedas en la plataforma. Históricamente, la caída por debajo de esa línea marcó el inicio de un mercado bajista.
Para Joao Wedson, fundador de Alphractal, firma de inteligencia de mercado, con la fuerte caída desde los USD 81.000, un nivel clave de Fibonacci para el mercado alcista, «los datos históricos se vuelven claros”. “Aumenta el riesgo de capitulación”, advierte.
La próxima área de soporte principal apunta a alrededor de los USD 65.500, según los niveles de Fibonacci. En ese sentido, insta a tener cuidado con la idea de que el precio «no puede caer tanto», recordando que “la misma narrativa fue en 2022”.

La liquidez global se apacigua
Desde una óptica macro, Raoul Pal, inversor y fundador de Real Vision, vinculó la debilidad de bitcoin con la disminución de liquidez global. Según su análisis, “no había suficiente liquidez» para soportar todos los activos, como el oro y las acciones.
Sin embargo, mantiene una visión constructiva hacia adelante. Espera que, con el cambio de presidente de la Reserva Federal (FED), banco central de Estados Unidos, se produzcan recortes de tasas de interés que agregarán liquidez y posibilitarán una reactivación alcista para los mercados este año.

En paralelo, otros analistas consideran que la caída no es más que una corrección temporal. Bitcoin ha caído un 41% desde el récord histórico de USD 126.000, que tocó en octubre, lo que “es normal, incluso en un mercado alcista”, dijo el analista Scott Melker. “No veo razón para bajar un 80%» si nunca vimos el gran aumento de la suba”, agregó. Y afirmó que le “sorprendería que bajáramos de la zona de los USD 60.000”, lo que implicaría “un poco más del 50% de descuento” desde el máximo.
De todas maneras, cabe señalar que bitcoin nunca cayó tanto como ahora durante el ciclo alcista que llevó hasta el máximo histórico. Esto puede hacer pensar que el mercado ya ha ingresado en un criptoinvierno que podría profundizarse en los próximos meses.
Desde una visión alcista inquebrantable por activos escasos, se pronunció Robert Kiyosaki, el autor del libro Padre Rico, Padre Pobre. Si bien no descarta más caídas en camino, ve esta situación como una oportunidad. “Cuando Walmart tiene una oferta, la gente pobre entra corriendo y compra”, expresó. Sin embargo, comparó que, cuando “el mercado de activos financieros tiene una venta”, «los pobres venden y huyen… mientras los ricos se lanzan hacia ellos». En este sentido, dijo estar “esperando, con dinero en mano, para empezar a comprar más oro, plata y bitcoin”.
Un contexto macro que aviva la cautela
El retroceso de bitcoin se da en paralelo con una corrección de activos considerados commodities, como el oro y la plata, que habían marcado precios máximos históricos la semana pasada. El índice bursátil S&P 500 (SPX) también mostró debilidad, reflejando un mayor nivel de cautela en los mercados tradicionales.
Esta reversión se intensificó tras la nominación de Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal. Luego del anuncio, el dólar medido por el DXY registró un repunte, cortando con la caída que tenía de momento. En este contexto, los inversores siguen de cerca los próximos pasos de la FED y del presidente estadounidense Donald Trump, especialmente ante sus amenazas de imponer aranceles a países aliados.

Brian Levitt, de Invesco, recordó que “Warsh emergió como una de las voces más belicistas durante su etapa en la Fed, oponiéndose en ocasiones a los recortes de tipos durante la crisis financiera global de 2008, por preocupación por los riesgos de inflación”. A su juicio, “a primera vista, su historial en política monetaria parecería chocar con el deseo de Trump de bajar los tipos”, aunque señaló que “su tono ha cambiado en los últimos meses”. Esto puede estar manteniendo la cautela de los inversores hasta tener señales más claras.
Por su parte, el analista James Van Straten comentó que si fuera Trump, preferiría ver una liquidación de las acciones estadounidenses en el primer trimestre y luego venir a «salvar el mercado en el tercer trimestre». «No le supone ninguna ventaja que las acciones alcancen ahora máximos históricos y luego caigan un 20% antes de noviembre», cuando son las elecciones legislativas. Por consiguiente, es prudente tener esto en consideración en el tablero.
Contra los vientos bajistas, algo que propicia algo de optimismo para bitcoin es el comienzo de febrero. Históricamente, este mes ha sido alcista, lo que alimenta la expectativa de un posible rebote estacional. Aunque el terreno técnico, así como macroeconómico y geopolítico, muestra desafíos para que este patrón se repita.








