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Bitcoin registra todas las transacciones públicamente en la contabilidad.
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Los protocolos de privacidad buscan dificultar el rastreo de pagos.
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CoinJoin combina varias transacciones para ofuscar remitentes y destinatarios.
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CoinSwap intercambia bitcoins entre usuarios para romper vínculos visibles.
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Algunos protocolos aún no se han implementado de forma generalizada.
Table of Contents
La transparencia de Bitcoin, que asegura la verificación descentralizada de todas las transacciones, también plantea un desafío significativo: la exposición de los movimientos de los usuarios. Aunque las direcciones son seudónimas, patrones de uso y herramientas de análisis permiten reconstruir parte del historial de transacciones.
Para responder a esta limitación, se han diseñado protocolos de privacidad como CoinJoin y CoinSwap, los cuales introducen mecanismos para dificultar la trazabilidad y proteger la confidencialidad de los pagos, ofreciendo a los usuarios un mayor control sobre la información que revelan al operar en la red de contabilidad.
1 ¿Por qué Bitcoin no es completamente anónimo? La privacidad en las criptomonedas
En el contexto de las criptomonedas, la privacidad se refiere a la propiedad de un sistema que oculta o protege la información sensible de sus usuarios, como quién envía, quién recibe y qué cantidades se mueven en una transacción. Como señalaba Eric Hughes en el Manifiesto Cypherpunk: “la privacidad es el poder de revelarse selectivamente ante el mundo”, lo que refleja la idea de que los usuarios deben poder controlar qué información comparten y con quién.
En sistemas financieros tradicionales, esta información suele estar en manos de intermediarios; en Bitcoin, aunque no se exponen identidades directas como nombres o datos personales, la información de las transacciones queda registrada de forma pública e inmutable en la blockchain.
Bitcoin, por diseño, no ofrece anonimato completo, sino seudonimato. Cada usuario opera a través de direcciones públicas derivadas de claves criptográficas, que funcionan como identificadores en la red, pero no revelan directamente quién es el propietario.
Esta distinción es importante: mientras el anonimato implica la imposibilidad de relacionar una transacción con un individuo, el seudonimato permite que, bajo ciertas condiciones, las direcciones puedan ser rastreadas y vinculadas entre sí.
En el propio Bitcoin White Paper, Satoshi Nakamoto señala que “la necesidad de anunciar todas las transacciones públicamente excluye el método tradicional de privacidad, pero la privacidad aún puede mantenerse al conservar las claves públicas anónimas”, de modo que el público puede ver que se envía una cantidad de A a B sin información que relacione esa transacción con una persona concreta —similar a cómo las bolsas de valores muestran montos y tiempos sin revelar quiénes son los participantes—.
La naturaleza pública de Bitcoin
La razón principal por la que Bitcoin no garantiza anonimato total se encuentra en la naturaleza pública de la blockchain. Cada transacción es visible para todos los nodos y exploradores de bloques; además, los registros de entradas y salidas se almacenan de manera permanente.
Esta transparencia es fundamental para garantizar el consenso sobre la verdad de forma descentralizada en una red donde los participates no necesariamente confían entre sí. También significa que es posible analizar patrones de gasto y agrupar direcciones pertenecientes a un mismo usuario, especialmente si se reutilizan direcciones o se combinan con información externa.
Este punto nos lleva a uno de los riesgos más relevantes: la vinculación de direcciones con identidades del mundo real. Los análisis forenses de la blockchain, junto con datos provenientes de exchanges regulados (que aplican KYC) o de información pública en redes sociales, permiten asociar transacciones y direcciones a personas u organizaciones concretas.
Una vez que se establece este vínculo, toda la historia de transacciones de la dirección queda expuesta, lo que elimina cualquier ilusión de anonimato.
En resumen, Bitcoin es pseudónimo y transparente, no anónimo. Esto significa que, aunque las identidades no se revelen directamente, los patrones de uso y la correlación con información externa pueden revelar quién está detrás de cada dirección, con riesgos importantes para la privacidad y la fungibilidad de los bitcoins.
Comprender estas limitaciones es fundamental antes de explorar los protocolos que buscan mejorar la privacidad dentro de la red.
2 ¿Qué es un protocolo de privacidad en Bitcoin?
Dado que Bitcoin no fue diseñado para ofrecer anonimato completo, surgieron distintos protocolos y técnicas de privacidad con el objetivo de reducir la trazabilidad de las transacciones sin alterar las reglas de consenso de la red. Estos mecanismos buscan limitar la capacidad de terceros para analizar la blockchain y vincular direcciones entre sí, preservando así un mayor grado de privacidad para los usuarios.
Técnicas de privacidad en Bitcoin
La privacidad en Bitcoin no es un concepto absoluto, sino un espectro que dependerá en gran medida del tipo de adversario frente al cual se busque protegerse. No basta con usar herramientas de mezcla o protocolos de privacidad si no se mantiene un buen nivel de higiene digital, como evitar la reutilización de direcciones, proteger claves privadas y limitar la exposición de información en servicios externos.
A grandes rasgos, las técnicas de privacidad en Bitcoin pueden clasificarse en enfoques a nivel de transacción, a nivel de red y a nivel de uso de direcciones. En este contexto, los protocolos más conocidos —como CoinJoin— operan a nivel de transacción, mientras que otras propuestas apuntan a mejorar la privacidad sin alterar la estructura visible de las operaciones.
Estas soluciones se consideran necesarias no solo para proteger a los usuarios individuales, sino también para preservar la fungibilidad de bitcoin, evitando que ciertas monedas sean discriminadas en función de su historial previo.
Aquí es importante resaltar que la privacidad ama la compañía: la efectividad de estas herramientas depende del contexto y del volumen de usuarios. Si se emplea un protocolo poco utilizado, más que proteger, podría destacar al usuario y facilitar su identificación. Por ello, es fundamental elegir herramientas que permitan fundirse entre la masa, aumentando así la confidencialidad de las transacciones.
1. Mezcladores o tumblers
Uno de los primeros enfoques para mejorar la privacidad fueron los mezcladores o tumblers, servicios que reciben bitcoins de múltiples usuarios, los combinan y luego devuelven fondos distintos a las direcciones de origen.
Aunque este método puede romper el vínculo directo entre emisor y receptor, introduce un problema central: la confianza en un tercero. El operador del mezclador puede registrar información sensible, censurar transacciones o incluso apropiarse de los fondos, creando un punto único de fallo: si el tercero cae o actúa maliciosamente, los usuarios podrían perder sus bitcoins junto con él.
Este riesgo de contraparte contradice el principio de minimización de confianza que inspira a Bitcoin y explica por qué los mezcladores centralizados han sido objeto de críticas tanto técnicas como regulatorias.

2. CoinJoin
En contraste, CoinJoin propone un enfoque distinto: en lugar de confiar en un intermediario, múltiples usuarios coordinan la creación de una única transacción conjunta, donde resulta difícil determinar qué entrada corresponde a qué salida. Todas las reglas de Bitcoin se mantienen intactas y no existe custodia de fondos por parte de terceros.
Este modelo reduce significativamente ciertos vectores de análisis, aunque no elimina por completo la posibilidad de rastreo, especialmente cuando se aplican heurísticas avanzadas. Pero hablaremos con mayor profundidad sobre esta técnica más adelante.
3. Métodos más recientes
Además de CoinJoin, existen otras metodologías orientadas a mitigar la trazabilidad, como CoinSwap, PayJoin o esquemas más recientes centrados en el uso de direcciones y patrones de pago. Estas propuestas buscan resolver algunas de las limitaciones detectadas en CoinJoin, por ejemplo, reduciendo la detectabilidad de las transacciones o evitando patrones fácilmente identificables por herramientas de análisis.
Aunque muchas de estas técnicas aún se encuentran en distintas fases de adopción, reflejan un consenso creciente en la comunidad técnica: la privacidad en Bitcoin no es automática y requiere herramientas adicionales para fortalecerse.
3 CoinJoin: el protocolo de privacidad más conocido en Bitcoin
CoinJoin es un protocolo de mezcla de transacciones que permite a varios usuarios combinar sus salidas (inputs) en una única transacción con múltiples entradas y salidas, sin que sea posible atribuir con certeza qué salida pertenece a cuál entrada. En la práctica, esto rompe la asociación directa entre remitentes y destinatarios, haciendo que la trazabilidad tradicional se vuelva mucho más difícil sin un punto de confianza centralizado.
Conceptualmente, cada participante firma su parte de la transacción conjunta sin revelar públicamente a quién pertenece cada porción; luego, la transacción completa se transmite a la red. Aunque las entradas y salidas siguen siendo visibles, la relación entre ambas no lo es, lo que eleva el nivel de privacidad frente a una transacción estándar.
Te ponemos el siguiente ejemplo: imagina que varias personas colocan billetes sobre una mesa y luego los barajan bien antes de que cada una recoja la misma cantidad de dinero que puso originalmente, pero mezclado con el de los demás. Un observador que ve los billetes antes y después no puede saber qué billete pertenece a quién tras la mezcla, aunque todo siga siendo dinero legítimo.
Esto es equivalente a CoinJoin: varias entradas se combinan en una sola transacción y luego se redistribuyen, de modo que no se puede atribuir con certeza qué salida pertenece a cada entrada, haciendo mucho más difícil seguir el rastro de los fondos.

Historia y motivación del protocolo
El concepto de CoinJoin fue propuesto por primera vez en 2013 por el desarrollador y criptógrafo Gregory Maxwell, con la motivación de ofrecer un método de autocustodia para aumentar la privacidad en Bitcoin sin recurrir a servicios centralizados que retengan los fondos de los usuarios.
Aunque tecnologías anteriores ya exploraban formas de ofuscar transacciones en Bitcoin, CoinJoin fue uno de los primeros en formalizar la idea de una transacción colaborativa en la cadena, aprovechando las características nativas de Bitcoin. Esta propuesta despertó interés en la comunidad técnica y dio pie a varias implementaciones a lo largo de los años.

Ejemplos de implementaciones
A lo largo de la evolución de las herramientas de Bitcoin, han surgido varias implementaciones de CoinJoin con distintas arquitecturas y enfoques para equilibrar privacidad, facilidad de uso y resistencia a ataques. Sin embargo, el estado operativo de estas soluciones ha cambiado en los últimos años, principalmente por presiones regulatorias y decisiones de sus desarrolladores. Las más destacadas incluyen:
Wasabi Wallet (protocolo WabiSabi)
Wasabi es una wallet enfocada en privacidad que automatizó durante años el proceso de CoinJoin mediante un coordinador central, encargado de orquestar la mezcla de fondos de múltiples usuarios. Su implementación más avanzada utilizó el protocolo WabiSabi, que permitió CoinJoin con montos arbitrarios, superando las limitaciones de esquemas anteriores basados en denominaciones fijas.
No obstante, en junio de 2024 la empresa desarrolladora zkSNACKs anunció la descontinuación de su coordinador oficial de CoinJoin, por lo que, en 2025, Wasabi ya no ofrece CoinJoin como servicio público integrado, aunque el software sigue disponible y puede conectarse a coordinadores alternativos gestionados por terceros o por la propia comunidad.
JoinMarket
JoinMarket funciona como un mercado descentralizado de CoinJoin, donde los usuarios pueden actuar como makers (ofreciendo liquidez para las mezclas) o como takers (iniciando las transacciones). Los makers reciben comisiones por facilitar CoinJoin, lo que incentiva la participación continua y reduce la dependencia de puntos únicos de fallo.
A diferencia de otras implementaciones, JoinMarket continúa operativo en 2025, precisamente gracias a su arquitectura más distribuida y sigue siendo una de las referencias activas para CoinJoin sin coordinador centralizado.
Whirlpool (Samourai Wallet)
Samourai Wallet ofreció Whirlpool, una implementación de CoinJoin basada en pools de mezcla, diseñada para evitar la generación de salidas fácilmente identificables —conocidas como toxic change— y reforzar la privacidad post-mezcla.
Sin embargo, en 2024 los desarrolladores de Samourai Wallet enfrentaron acciones legales en Estados Unidos, lo que derivó en el cierre de los servicios públicos asociados a Whirlpool. Como consecuencia, Whirlpool dejó de operar como implementación pública de CoinJoin, aunque sigue siendo una referencia histórica relevante en la evolución de las técnicas de mezcla en Bitcoin.
Limitaciones y críticas a CoinJoin
A pesar de sus ventajas para la privacidad, CoinJoin no es una solución perfecta ni infalible, y su uso presenta varias limitaciones:
No garantiza anonimato absoluto
La privacidad que ofrece CoinJoin depende de la cantidad de participantes en la mezcla. Si el conjunto de mezclado es pequeño o los participantes tienen patrones repetitivos, los analistas forenses aún pueden aplicar heurísticas para inferir posibles relaciones entre entradas y salidas.
Requiere suficientes participantes
Para que un CoinJoin sea efectivo, debe haber un número considerable de participantes dispuestos a unirse a la transacción. Si la liquidez es baja, las rondas pueden tardar en completarse o resultar menos eficaz en términos de anonimato.
Carga de comisiones y complejidad
Dado que las transacciones CoinJoin suelen contener múltiples entradas y salidas, las comisiones de minería tienden a ser más altas que en transacciones estándar, y los usuarios deben considerar este factor al participar.
Percepción regulatoria y rechazo en servicios centralizados
Algunas plataformas de intercambio y servicios financieros pueden restringir o marcar transacciones CoinJoin por considerarlas asociadas a actividades ilícitas, aunque la técnica en sí no implique delito. Esto puede impactar la fungibilidad de los fondos mezclados.
4 CoinSwap: teoría y diferencias con CoinJoin
Mientras CoinJoin representa una de las técnicas de mezcla más conocidas para mejorar la privacidad en Bitcoin, CoinSwap surge como una propuesta alternativa y conceptualmente distinta. Aunque ambas buscan dificultar que observadores externos relacionen con precisión entradas y salidas en la cadena de bloques, sus mecanismos y efectos sobre el gráfico de transacciones son fundamentalmente diferentes.
¿Qué es CoinSwap y cómo rompe el gráfico de transacciones?
CoinSwap es una técnica que también fue planteada teóricamente por Greg Maxwell en 2013, aunque fueron otros desarrolladores, como Chris Belcher, quienes se encargaron de llevarla a cabo. CoinSwap permite que dos o más usuarios intercambien sus monedas sin que quede un vínculo observable entre las direcciones originales y las finales en la blockchain.
En lugar de crear una única transacción conjunta con múltiples entradas y salidas (como en CoinJoin), CoinSwap hace que cada participante envíe sus fondos a una serie de transacciones aparentemente normales que, bajo el capó, se comportan como un intercambio de monedas entre sí.
El efecto es que el gráfico de transacciones —donde las herramientas analíticas asumen que una salida proviene de una entrada específica— queda roto o, al menos, mucho más difícil de reconstruir.

La idea central es que dos partes (por ejemplo, Alice y Bob) envían sus bitcoins a direcciones intermedias y estos fondos se devuelven mezclados, de manera que nadie analizando la cadena puede determinar qué bitcoins pertenecen originalmente a quién. En la práctica, el intercambio puede requerir múltiples transacciones y mecanismos criptográficos como HTLC o PTLC (como aquellos utilizados para abrir canales de Lightning Network) para asegurar que los intercambios se completen o se devuelvan de forma segura.
Un resultado interesante de esta técnica es que las transacciones que la forman pueden verse como pagos ordinarios, lo que las hace menos distinguibles y, por tanto, más difíciles de discriminar para servicios que suelen bloquear o marcar transacciones identificadas como mezclas.
¿Por qué se afirma que mejora la privacidad respecto a CoinJoin?
La motivación detrás de CoinSwap consiste en ir más allá de lo que CoinJoin puede ofrecer en términos de privacidad observable. Mientras que en CoinJoin múltiples entradas y salidas se combinan en una única transacción, creando una ambigüedad en el gráfico de transacciones, muchos CoinJoin siguen siendo identificables en la cadena —es decir, se reconoce que esa transacción fue un CoinJoin— y algunos servicios incluso han comenzado a marcarlas o rechazarlas por razones de cumplimiento.
Con CoinSwap, las transacciones pueden diseñarse para parecer transacciones normales de Bitcoin, eliminando heurísticas superficiales que analistas o intermediarios puedan usar para detectarlas. Esto significa que no solo los usuarios de CoinSwap obtendrían mayor privacidad, sino que todas las transacciones indistinguibles del mismo patrón se benefician indirectamente, ya que cualquier transacción podría, de hecho, ser un CoinSwap disfrazado.
Además, a diferencia de CoinJoin —que requiere que todas las partes involucradas cooperen en una única transacción—, CoinSwap no necesita montos iguales ni una coordinación explícita visible en la blockchain, lo que elimina una limitación significativa de muchos esquemas de mezcla. En teoría, esto permitiría privacidad más robusta incluso cuando los participantes tengan cantidades dispares de bitcoin.
Estado actual de desarrollo e implementación
Aunque el concepto original data de 2013 y ha sido debatido en círculos técnicos desde entonces, el desarrollo práctico de CoinSwap aún se considera experimental y no está ampliamente desplegado en clientes de uso cotidiano.
Entre 2020 y 2022, varios desarrolladores, encabezados por Chris Belcher, publicaron diseños y primeros experimentos en testnet que demostraron cómo podrían verse las transacciones CoinSwap y cómo se ejecutan, confirmando que pueden parecer transacciones normales mientras intercambian fondos fuera del gráfico tradicional de la cadena.
Anteriormente también se han discutido propuestas de implementar CoinSwap más formalmente en software de Bitcoin, y algunos repositorios de código público han explorado implementaciones tempranas, aunque ninguna aún ha alcanzado un uso generalizado o soporte nativo en wallets principales.
En este sentido, sigue siendo un proyecto en desarrollo y sujeto a investigación continua, más cercano a un proto-estándar que a una herramienta operativa común.
¿A qué se debe esto?
La adopción de CoinSwap ha sido lenta, no tanto por barreras técnicas, sino por factores humanos y económicos. La privacidad en Bitcoin sigue siendo un nicho: desarrollar protocolos como CoinSwap requiere tiempo, coordinación y recursos, y no suele generar incentivos financieros directos.
Esto limita el interés de desarrolladores e inversionistas, retrasando su implementación en el flujo de transacciones estándar de la red, a pesar de que las herramientas criptográficas necesarias ya existen y son viables.
5 PayJoin (P2EP): privacidad mejorada y transacciones indistinguibles
Dentro del conjunto de técnicas diseñadas para mejorar la privacidad en Bitcoin, PayJoin —también conocido como Pay-to-EndPoint (P2EP)— representa un enfoque distinto al de los esquemas de mezcla tradicionales.
En lugar de agrupar a múltiples participantes con el objetivo explícito de ofuscar transacciones, PayJoin introduce ambigüedad directamente en una transacción de pago convencional, haciendo que esta se vea diferente a un pago típico sin parecer una mezcla identificable.
¿Qué es PayJoin?
PayJoin es una técnica de construcción de transacciones en la que tanto el pagador como el receptor contribuyen con entradas (inputs) a una misma transacción. A diferencia de una transacción estándar —donde solo el emisor aporta inputs y el receptor únicamente recibe salidas—, en PayJoin el receptor añade uno de sus propios UTXO como input adicional, modificando la estructura final de la transacción.
El resultado es una transacción válida según las reglas de Bitcoin, pero que rompe varias heurísticas comunes de análisis, como la suposición de que todos los inputs pertenecen a la misma entidad.
La técnica fue formalizada en BIP78, que define el protocolo mediante el cual pagador y receptor coordinan la construcción de la transacción sin que terceros puedan distinguirla fácilmente de un pago normal.
¿Por qué puede ser menos detectable que CoinJoin?
Una de las principales ventajas atribuidas a PayJoin frente a CoinJoin es que no produce una transacción claramente identificable como mezcla. Mientras que CoinJoin suele generar transacciones con múltiples entradas y salidas de valores similares —lo que permite a observadores detectar que se trata de una transacción colaborativa—, PayJoin mantiene una estructura cercana a la de un pago común, con una sola salida principal hacia el receptor.
Al incorporar inputs del receptor, PayJoin rompe heurísticas fundamentales del análisis on-chain, como la common input ownership heuristic, sin introducir patrones evidentes que puedan ser filtrados o marcados por servicios de cumplimiento. Esto ha llevado a que algunos desarrolladores lo consideren una forma de “privacidad por defecto”, ya que una transacción PayJoin es, en apariencia, indistinguible de un pago ordinario.
Asimismo, a diferencia de CoinJoin, PayJoin no depende de un conjunto amplio de participantes ni de rondas de coordinación, lo que reduce tanto la complejidad como la exposición a bloqueos o rechazos automáticos por parte de intermediarios.
Casos de uso: pagos entre partes compatibles
El uso de PayJoin está limitado a pagos entre partes que soporten explícitamente el protocolo, ya que requiere comunicación previa entre pagador y receptor para construir la transacción conjunta. Por este motivo, sus casos de uso más comunes se concentran en entornos donde ambos extremos del pago utilizan software compatible.
Un ejemplo destacado es BTCPay Server, una plataforma de pagos en Bitcoin de código abierto que implementa PayJoin para comerciantes, permitiendo a negocios recibir pagos con mayor privacidad sin modificar la experiencia del usuario final de forma significativa.
Asimismo, algunas carteras orientadas a privacidad han explorado o integrado soporte para PayJoin, aunque su adopción sigue siendo limitada en comparación con CoinJoin, principalmente por la necesidad de compatibilidad bilateral y por la falta de soporte generalizado en wallets populares.
6 Avances recientes y enfoques complementarios para la privacidad en Bitcoin
Además de protocolos como CoinJoin, CoinSwap o PayJoin, el ecosistema de Bitcoin ha incorporado —o está explorando— mejoras complementarias que refuerzan la privacidad desde distintas capas del sistema, sin convertirla en una característica absoluta ni obligatoria.
Silent Payments (BIP-352) y mejoras a nivel de direcciones
Los pagos silenciosos (o Silent Payments), propuestos en BIP-352, introducen un mecanismo mediante el cual un receptor puede publicar una sola dirección estática y, aun así, recibir pagos en direcciones únicas no reutilizables, sin necesidad de interacción previa ni de servidores externos. Esto reduce significativamente la posibilidad de vincular múltiples pagos a una misma identidad on-chain, mitigando uno de los problemas clásicos de la reutilización de direcciones.
Taproot y Schnorr: privacidad agregada a nivel de protocolo
La activación de Taproot (BIP-341) y firmas Schnorr (BIP-340) no introdujo privacidad explícita, pero sí permitió que transacciones complejas (multifirma, scripts condicionales) se vean, en muchos casos, idénticas a transacciones simples en la blockchain.
Esta “privacidad por agregación” reduce la información revelada sobre las condiciones internas de gasto, elevando el conjunto de anonimato general.
Técnicas de red: Tor y Dandelion
La privacidad en Bitcoin no depende solo de la blockchain. A nivel de red, el uso de Tor permite ocultar la dirección IP desde la que se transmite una transacción, reduciendo el riesgo de vincular actividad on-chain con una ubicación física.
Por su parte, Dandelion y Dandelion++ son propuestas que buscan ofuscar el origen de las transacciones durante su propagación inicial, dificultando la identificación del nodo emisor por observadores de red.
Lightning Network: menos huella on-chain, nuevos trade-offs
Aunque Lightning Network no es un protocolo de privacidad en sentido estricto, sí tiene implicaciones relevantes. Al mover pagos fuera de la cadena principal, reduce la huella on-chain y la exposición directa de transacciones individuales. Sin embargo, introduce nuevas superficies de análisis, como la observación de canales, balances y enrutamiento, lo que genera trade-offs de privacidad distintos a los de la capa base.
Contraste: criptomonedas centradas en privacidad
Para contextualizar estos avances, suele mencionarse a Monero como contraste técnico. A diferencia de Bitcoin, Monero integra privacidad por defecto mediante ring signatures, stealth addresses y transacciones confidenciales, lo que elimina la trazabilidad pública, pero introduce costes en verificabilidad, auditoría y cumplimiento regulatorio. Este contraste ilustra cómo Bitcoin ha optado históricamente por mejoras graduales y opt-in, en lugar de anonimato obligatorio.
