Criptomonedas – Problemas comunes

¿Qué pasa si tengo mi PC/teléfono apagado cuando me llega una transacción? ¿No la recibo?

No, lamentablemente se ha perdido para siempre… ¿Verdad que te engañamos? Jaja, no, no necesitas tener encendido tu dispositivo para recibir criptomonedas, no te preocupes.

De hecho, ni siquiera necesitas tener un dispositivo o una app para recibirlas, con haber generado una dirección en alguna parte basta (ya te hablamos de las carteras de papel por aquí). Si tienes tu dirección pública a mano, puedes dársela a quien tú quieras para recibir criptomonedas en cualquier momento. Estas no se guardarán en tu PC, ni en tu teléfono, ni en tu cartera. Sólo se transfieren de una dirección a otra dentro de la cadena de bloques, ese libro contable digital de que ya hemos hablado.

Ahora, para enviar criptomonedas sí necesitarás usar algún dispositivo y una aplicación o casa de cambio. Recomendamos más la aplicación.

¿Qué pasa si pierdo/se daña mi dispositivo? ¿Se pierden mis criptomonedas?

No nos cansaremos de repetir que las criptomonedas no están ahí, hombre. Están en la blockchain, una estructura digital construida con matemática, bastante segura y fuerte, lejos del alcance de hackers, baldes de agua, virus y terremotos.

A través de tu dispositivo y de tu aplicación puedes ver tu saldo, generar direcciones públicas para recibir más criptomonedas y ordenar mover los fondos cuando escoges la opción de Enviar. Sin embargo, el dinero no está ahí, está en un lugar virtual mucho más seguro y más amplio que tu teléfono de 1GB de RAM. En caso de que este último pase a mejor vida, siempre puedes recuperar tus fondos utilizando tu semilla, de la que ya hablamos.

¿Qué pasa si pierdo mi semilla/llave privada?

Bueno, eso depende… ¿perdiste tu llave privada? ¿De una criptomoneda descentralizada? ¿Tenías mucho dinero ahí? ¿Te sientes un poco suicida hoy? Si la respuesta a esas preguntas es positiva, lo mejor será que te vayas a ver Peppa Pig y hablemos de esto en otro momento.

Porque, para ser bastante honestos, si pierdes tu llave privada no hay manera de recuperar tus fondos. Y esta vez no te estamos engañando, por desgracia es en serio. Tu semilla o llave privada es la única forma de acceder a tus direcciones para poder gastar los fondos, cuando de criptomonedas descentralizadas (como Bitcoin o Ethereum) se trata. No hay ninguna empresa o servicio al cliente detrás, ni ninguna opción de “Olvidé mi contraseña”. Por eso es MUY importante que cuides muchísimo tu semilla. Para ello te dejamos aquí unas recomendaciones.

Ahora, digamos que perdiste la semilla, pero aún tienes la cartera en algún dispositivo que ya la reconoce de sobras, o simplemente la tienes instalada con contraseña y esa sí la recuerdas. ¡Tienes que correr a recuperar ese dispositivo! Abre la cartera desde ahí, averigua si tiene funcionalidad de “recordarte” la semilla, y si no, transfiere todos tus fondos a una nueva dirección en otra cartera de la que sí conserves la semilla.

En el caso de las criptomonedas centralizadas o las casas de cambio, es bastante probable que ni siquiera tengas la semilla en primer lugar, porque de hecho es la compañía la que controla tus fondos. Allí sí es usual la opción de recuperar contraseñas.

¿Es normal que mi dirección pública cambie una y otra vez?

Pues depende de la criptomoneda y de la cartera, pero la respuesta suele ser sí, es muy normal. No te alarmes, sigue siendo tuya y los fondos van a llegarte, siempre que la des bien.

Además, no sólo es normal, sino que en las blockchains transparentes —donde cualquiera puede revisar el saldo y los movimientos de cada dirección que tengan a mano— es recomendable utilizar las direcciones públicas sólo una vez para conservar algo de privacidad.

Anteriormente mencionamos que estas direcciones son como números de cuentas bancarias que puedes dar para recibir fondos, pero, a diferencia de un número de cuenta bancaria donde sólo tú podrías revisar tu saldo y movimientos usando tu contraseña y demás, aquí cualquiera podría hacerlo —aunque no podría mover tus fondos, no te preocupes. Por eso las direcciones deberían ser “desechables”: las utilizas una sola vez, recibes los fondos y sólo queda registrada esa transacción. Luego, para recibir más fondos, generas otra dirección pública sin historial. De esa forma, nadie puede saber en verdad cuánto dinero tienes o cuánto has movido.

Es usual, también, que no tengas que saber cómo generar nuevas direcciones públicas. La mayoría de los monederos y casas de cambio/bolsa lo hacen de forma automática para cada transacción.

¿Alguien puede robar mis criptomonedas si no tengo antivirus?

Bueno, cómo te decimos esto… alguien puede robar tus criptomonedas aun si tienes antivirus o no lo tienes, pero espera, ya te explicamos eso.

Las criptomonedas son dinero y el dinero se puede robar, es así de simple. Puedes tener una PC muy avanzada con el mejor antivirus del mercado y aun así pueden llegar a robarte —aunque claro, habrá mucha menos posibilidad. Si lo que te preguntabas en específico es si los hackers pueden robarte a distancia, sí, podrían, en especial si no tienes antivirus. Así que es fundamental contar con uno en el dispositivo donde estás usando tu cartera, aunque tus fondos sigan en la blockchain (como ya hemos mencionado antes). Pero veamos algunos de los métodos de robo de criptomonedas que existen y que puedes evitar con las precauciones necesarias.

Virus (Malware)

A estas alturas, ya varios virus, como los keyloggers, el ransomware y las “ratas” han sido usados por los hackers para hacerse con criptomonedas ajenas. Conoce más de ellos y medidas a tomar en el link del ícono.

Phishing

Se trata de copiar una página web —como una casa de cambio— para hacerse pasar por ésta y que coloques allí tus credenciales (usuario, contraseña, etc). De esa forma, los hackers consiguen tu información de acceso, entran a la página real y se roban tus criptomonedas.

Estafas

hay una gran variedad de estafas alrededor de las criptomonedas, que suelen empezar con “Invierte X cantidad y te duplicamos tus criptomonedas en una semana”. Averigua sobre ellas por el ícono.

Hackeos

Tú puedes tener todos los antivirus del mundo, pero si dejaste tus criptomonedas encargadas a una tercera parte —casadecambiocof—, tendrás que apañártelas con la seguridad que ofrezca esa parte. Los hackeos en casas de cambio son muy comunes, ¡así que deja de usarlas como carteras! ¡No lo son!

Atracos

¿Pensaste que como no son físicas no puede haber atracos a mano armada? Pues te equivocaste, por desgracia. Los hay. No son muy comunes, pero existen. En especial si vas divulgando por ahí que tienes criptomonedas o te reúnes con algún desconocido para comerciar en un sitio solitario. Para alguien sin escrúpulos, con un arma y que sabe que posees criptomonedas, es muy fácil apuntarte a la cabeza, pedirte que abras tu monedero y le transfieras todo lo que hay en él. Anda con cuidado.

¿Puedo multiplicar mis criptomonedas si invierto en un negocio que me propusieron a través de una red social/charla?

NO. Repito, NO. Las redes sociales están llenas de estafas, e incluso existen muchas que se organizan para andar por ahí dando “charlas educativas” a la gente, en las cuales se concluye solicitando tu dinero para poder “multiplicarlo” en muy poco tiempo y son “100% real no fake”. Pero no. En serio, no. Sólo están buscando robarte.

Cualquier cosa que te pida dinero para multiplicarlo sin decirte cómo ni a cuento de qué es una estafa segura. Si mencionan la palabra “trading” y empiezan a hablarte de porcentajes seguros de ganancia para tu inversión con ellos cuando tú no tienes ni idea de cómo funciona todo, huye más rápido todavía. Para hacer trading se requiere mucho conocimiento personal y ser consciente de los riesgos. Las ganancias aseguradas en esas circunstancias son para los que están tratando de quitarte tu dinero, si se los das.

¿Por qué la última vez que entré a mi cartera mi saldo era uno y ahora es otro menor? ¿Quién me robó?

Probablemente fue tu novi@. Te abrió la PC, todo estaba sin contraseña o ella se la sabía… ok, no. Respira profundo. Seguro que tienes exactamente el mismo saldo que dejaste ahí, sólo que no te estás fijando bien.

Muchas carteras no ponen sólo el saldo en la criptomoneda que estás usando, sino también en dólares o la moneda local de tu preferencia. Así que un día puedes tener, digamos, 0.02 BTC y debajo (o arriba o a un lado, como sea) te dice que eso equivale a 170 dólares. Entonces piensas, qué bien, tengo 170 dólares a salvo en mi cartera digital. Pero resulta que al día siguiente vuelves a revisar porque estabas aburrido y te dice que ahora, ¡sorpresa! tienes solo 150 dólares. ¿A dónde se fueron los otros 20?

Pues a ninguna parte. Recuerda que los precios de las criptomonedas pueden ser muy volátiles —subir y bajar en poco tiempo—, así que las equivalencias cambian casi que a cada momento. Lo que sucedió en el escenario de arriba es que el primer día que revisaste (cuando tenías 170 dólares), el precio de Bitcoin estaba a un promedio de 8.500 dólares. Mientras que en el segundo día bajó un poco, a 7.500 dólares. Por eso ahora tus 0.02 BTC (que no han cambiado en lo más mínimo) no son equivalentes a 170 sino a 150.

No te preocupes. Seguro que sube pronto. Crucemos los dedos.

¡Puse mal la dirección a enviar! ¿Qué hago? ¿Dónde están mis criptomonedas ahora?

Puede parecer insignificante, pero lamentamos informarte que es un error grave. El dónde están las criptomonedas ahora depende de la cadena de bloques que estés usando: así, por ejemplo, en Ethereum puede que lleguen al destino, pero con el monto equivocado; en Bitcoin fueron a parar a una dirección ajena y en otras es probable que los hayas desaparecido para siempre.

Es MUY importante que revises que la dirección sea correcta antes de confirmar el envío. Incluso si la copiaste y pegaste, porque hay virus que se meten con tu portapapeles para poner la dirección de un hacker listillo. Una vez equivocado, lo más probable es que tengas que despedirte para siempre de esos fondos, porque en las criptomonedas descentralizadas las transacciones son irreversibles.

A menos que por casualidad sepas de quién es la dirección a la que enviaste por error. Si es así, entonces puedes contactar al dueño y suplicarle piedad.

Mi transacción está tardando más de 10 minutos en hacerse efectiva. ¿Qué hice mal?

Tú nada. Respira profundo y relájate, porque la blockchain —criptomoneda— que estás usando no es que esté experimentando problemas técnicos, pero por alguna razón sí que está en hora pico. Eso quiere decir que hay muchas transacciones en cola antes de la tuya, así que tendrás que esperar un poco más de lo usual. O bien, pusiste una comisión muy baja o simplemente la velocidad de esa criptomoneda es así y ya. Ten paciencia, acabará confirmándose de todos modos. Lo más usual es de 30 minutos a una hora.

Si ya pasaste ampliamente ese tiempo de gracia y tu transacción lleva atorada muchas horas o días, es tiempo de buscar algún modo de desatascarla. Ese modo dependerá de la criptomoneda que estés usando. Por ejemplo, en Bitcoin existen varias técnicas para lograr ese objetivo, entre las que se cuentan el RBF y el CPFP.

En todo caso, no te preocupes, tus fondos siguen ahí, no se han perdido. Puedes revisarlos con la ID de transacción en un explorador de bloques. Si se tardan mucho y ves que la transacción desapareció, intenta enviarla de nuevo con una comisión más alta.

No sé cómo calcular cuánto vale X criptomoneda en dinero de mi país y mi cartera sólo muestra la equivalencia en dólares o ninguna. ¿Cómo hago?

No es muy difícil, siempre que sepas el equivalente en dólares de la criptomoneda que estés usando. Si no sale en tu cartera, puedes recurrir a alguna página como CoinMarketCap o nuestro Mercado Latino, que muestra un precio promedio para cada criptomoneda según su compraventa en casas de cambio.

¿Ya lo tienes? Pues ahora sólo debes averiguar a cuánto equivale el dólar en tu moneda local y comenzar a multiplicar o dividir. Por ejemplo, digamos que estás en Colombia y usas pesos colombianos (COP), y quieres saber la equivalencia con los BTC que tienes. Digamos que cada COP equivale a 3.400 USD, y cada BTC está a 8.200 dólares. Así que tienes que multiplicar 3400 x 8200 para averiguar que es igual a 27.880.000. Eso es lo que cuesta (en promedio) cada BTC en COP. Por tanto, si tienes 0,002 BTC esto equivale (0,002 x 27.880.000) a unos 55.760 COP.

Agreguemos un ejemplo más por si acaso. Imaginemos que tu moneda local no es el COP, sino el euro (EUR), y cada euro cuesta 1,10 USD. Aquí no se multiplicaría, sino que se divide, porque el euro cuesta más que el dólar. Tenemos entonces un BTC a 8.200 USD que van a dividirse entre 1,10 para dar un resultado de 7.454 EUR por cada BTC. Por tanto, tus 0,002 BTC equivalen (0,002 x 7.454) a 14,9 EUR.

¿Lo pillas? Vamos, seguro que sí.

Ya sé cuál es el equivalente a dinero de mi país, ¡pero no me pagan lo mismo en la casa de cambio y tampoco por fuera! ¡No es justo!

Bueno, la vida no es justa. No, espera, no te vayas, ya te decimos lo que sucede. Verás: las criptomonedas descentralizadas son… pues… descentralizadas, o sea que ningún ente gubernamental o de otro tipo las controla. O sea que no hay regulaciones. O sea que no hay “precio oficial” para ninguna y todo depende del libre mercado.

Sí, ya sé que viste el precio en CoinMarketCap y sacaste bien el cálculo. El problema es que este es un mercado más bien informal, donde los precios están sujetos a la oferta y la demanda (de la que ya hablamos), por lo que, pese a las equivalencias promedio que podamos hacer, es bastante probable que una criptomoneda no tenga el mismo precio en Canadá que en Chile. Cada país tendrá una oferta y demanda diferentes para esa criptomoneda en particular, y de ahí nacerá el precio para casas de cambio y comerciantes independientes.

Si la demanda es mayor que la oferta en tu país, el precio puede superar incluso al de CoinMarketCap. Si es al revés —la demanda es menor que la oferta—, el precio será menor. Además, también depende de las comisiones del servicio al que estés recurriendo. Unas casas de cambio cobran más que otras y los cajeros son fáciles de usar, pero especialmente caros. Si quieres vender a buen precio, tendrás que elegir con cuidado.

Otro factor importante a considerar es que esas páginas de estadísticas, como CoinMarketCap, utilizan una cantidad limitada de datos. Eso quiere decir que no incluyen en sus promedios a tooooodas las casas de cambio y mercados que existen en el mundo, así que el precio resultante es relativo. Además, cada casa de cambio ha desarrollado sus propios precios a base de su oferta y demanda específicas, por lo que son otros mini-mercados por sí mismas. Cada quien recurre a lo que mejor le parece.


Artículo por Isabel Pérez