-
León cree que USDT tomó la función de “marcador” en Venezuela porque el mercado está distorsionado.
-
“Pudiera verse una reducción en la brecha y una mayor unificación cambiaria”, dice.
La distorsión cambiaria que atraviesa la economía de Venezuela, donde la stablecoin vinculada al dólar, USD Tether (USDT), funciona como el principal referente del mercado paralelo, podría encontrar un punto de convergencia en la medida que entren más dólares a la economía.
Según el economista y presidente de la firma de análisis socioeconómico Datanálisis, Luis Vicente León, el incremento en el flujo de divisas provenientes de la industria petrolera otorgará al Banco Central de Venezuela (BCV) la liquidez necesaria para intervenir con mayor fuerza, buscando reducir la brecha cambiaria a un margen inferior al 10%.
En declaraciones a CriptoNoticias este miércoles 8 de abril, León explicó que el papel actual de la stablecoin emitida por Tether Limited como marcador de precios es una respuesta directa a las ineficiencias del sistema formal.
“Ese mercado sigue ahí mientras no haya dólares suficientes u ofertas suficientes para cubrir en los mercados oficiales o en los mercados permitidos”, señaló el analista, subrayando que la prevalencia de este tipo de cambio alternativo es proporcional a la dificultad de los actores económicos para acceder a divisas a través de los canales bancarios.
El fundamento principal para esta proyección de unificación cambiaria reside en el flujo de caja del Estado. León estima que Venezuela podría multiplicar por 10 su ingreso petrolero este 2026, pasando de unos 2.500 millones de dólares en el ejercicio anterior a una cifra cercana a los 25.000 millones de dólares.
Este aumento se atribuiría a la eliminación de descuentos en las ventas de crudo, el incremento de la producción petrolera por los acuerdos con EE. UU., y la venta de inventarios acumulados durante los primeros meses del año en curso.
Con este capital, el BCV tendría mayor margen de maniobra para alimentar las mesas de cambio y las subastas, reduciendo la presión sobre el mercado libre donde se transa el activo digital, sugiere León.
“Si tú tienes la posibilidad de asignar divisas suficiente para calmar el mercado, entonces sí pudiéramos ver una reducción en la brecha cambiaria y una mayor tendencia a la unificación”, afirmó. Para el economista, el objetivo del ente emisor es recuperar el control sobre el precio del dólar y evitar que factores externos o mercados no regulados dicten la pauta inflacionaria.

La distorsión del USDT como marcador de mercado en Venezuela
Actualmente, el USDT no se utiliza en Venezuela exclusivamente por sus propiedades tecnológicas de transferencia de valor, sino como un refugio ante la escasez de billetes físicos o divisas electrónicas en la banca.
León es enfático al señalar que esta no es la naturaleza de la moneda digital: “Las criptomonedas no están para eso. Esa no es su función. Simplemente han tomado una función de marcador de mercado porque este mercado [el venezolano] está distorsionado».
Bajo esta óptica, considera que el uso masivo de activos digitales en el país para fijar precios de bienes y servicios es un síntoma de una patología económica. Ahora, el economista prevé que, en la medida en que se resuelva la distorsión y el mercado oficial absorba la demanda, los criptoactivos retomarán su rol original.
«Las criptomonedas quedan para lo que están en el mundo: para hacer operaciones cómodas, fáciles, con menos costos», explicó, sugiriendo que el volumen transaccional en Venezuela se normalizará para alinearse con los estándares globales de adopción.
Un fenómeno artificial producto de la brecha cambiaria
No obstante, la visión de una unificación orgánica es cuestionada por otros especialistas que ven en la dinámica actual un escenario de control forzado.
Alexis Lugo, profesor y especialista en la industria de activos digitales, adviertió en contacto con CriptoNoticias que cualquier reducción reciente en la cotización del USDT frente al bolívar no responde a una mejora en la confianza económica, sino a un «fenómeno artificial» provocado por la coexistencia de múltiples tasas.
Lugo destacó que el mercado venezolano opera bajo tres realidades distintas: la tasa oficial del BCV, la tasa de las subastas bancarias —que actúa como mecanismo de intervención— y el valor del USDT en los mercados entre pares (P2P).
Según datos de mercado, la distancia entre el tipo de cambio oficial y el activo digital ha llegado a superar el 32,6%, lo que evidencia una resistencia estructural severa para lograr la convergencia que proyecta León.
Para Lugo, los actores económicos están abandonando temporalmente el mercado de USDT para buscar divisas en la banca debido a las distorsiones de precios que incentivan el arbitraje, y no por una estabilización real del sistema.

Perspectiva a futuro para los activos digitales en Venezuela
A pesar de las visiones contrastadas sobre la salud del mercado venezolano, existe un consenso en que la intervención del Estado será el factor determinante en los próximos meses.
Luis Vicente León mantiene su postura de que el cierre del año marcará un hito en la reducción de la brecha.
“Nosotros esperemos en el futuro que esto vaya a ir cerrándose. Una brecha que el BCV estima que a cierre del año debería ser inferior al 10%. Pero cuánto demoran no está claro”, reiteró el economista.
Si este escenario se cumple, el ecosistema de los activos digitales en Venezuela vivirá una transformación. De ser una herramienta de supervivencia cambiaria y un termómetro del dólar paralelo, USDT pasará a integrarse como instrumentos de eficiencia financiera en un mercado que, de acuerdo con León, debería ser sólido e interesante, pero alejado de las magnitudes infladas por la distorsión interna.








