-
Su tendencia política coincide con la visión pro-bitcoin de otros líderes del continente.
-
El Ejecutivo centra su inicio de mandato en seguridad y reconstrucción nacional.
Con la llegada de José Antonio Kast a la presidencia de Chile, el pasado 11 de marzo, el debate sobre la adopción de bitcoin (BTC) en el Estado vuelve a la superficie. Y aunque el mandatario centra sus primeras horas de gobierno en la seguridad fronteriza y la austeridad administrativa, su historial de declaraciones revela una postura que, en su momento, desafió el conservadurismo financiero tradicional del país.
La base de este interés se remonta a septiembre de 2021. Esto sucedió en plena campaña electoral, cuando Kast utilizó sus plataformas digitales para cuestionar el modelo vigente y plantear una adopción de bitcoin, citando explícitamente el caso de El Salvador.
En aquel entonces, el actual presidente vinculó el uso de la moneda creada por Satoshi Nakamoto con su agenda de reducción del aparato estatal. El 8 de septiembre de 2021, Kast planteó abiertamente en la red social X: «¿Y si masificamos el uso de bitcoin en Chile? ¿Qué les parece lo que hizo Nayib Bukele en El Salvador?».
Días después, el 12 de septiembre, insistió en la inevitabilidad del cambio tecnológico, destacando que la tarea legislativa no era ignorar el fenómeno, sino «adecuar nuestro sistema para reducir los riesgos y aumentar sus potencialidades».
¿Qué opinan de avanzar en tecnologías basadas en blockchain para descentralizar el gobierno central, acabar con el monopolio y sobrecostos en el Estado?.
José Antonio Kast, septiembre de 2021.
Más adelante en la discusión, la ONG Bitcoin Chile intervino para precisar que, antes de cualquier despliegue estatal, la prioridad absoluta debía ser la alfabetización digital y financiera de la población. Con ello, estableció un contrapunto necesario sobre la viabilidad de su implementación.

La postura de Kast se fundamenta en su plataforma ideológica de libertad económica y reducción de la intervención estatal. Y su visión de acercamiento a los activos digitales, lo alineó con la corriente de otros líderes en América Latina que han visto en bitcoin un aliado estratégico para desafiar el centralismo financiero.
Además de Bukele, Javier Milei, presidente de Argentina desde diciembre de 2023, representa otro ejemplo destacado de líderes regionales con una postura fuertemente favorable a bitcoin y criptomonedas.
Coherente con su ideología libertaria y anarcocapitalista,Milei ha promovido activamente Bitcoin y otros activos digitales como alternativa al dinero fíat. Sin embargo, su gobierno no ha implementado la adopción de BTC como moneda legal ni reservas estatales, aunque su imagen se vio afectadapor controversias.
Después de todo, el inicio del mandato de Kast, que se extiende hasta 2030, muestra una agenda dominada por la urgencia operativa. Los primeros decretos presidenciales se concentran en el control de la migración irregular, auditorías exhaustivas en ministerios y la reconstrucción de las zonas afectadas por los incendios forestales. Quiere decir que, por ahora, deja la posible adopción de bitcoin y las definiciones sobre economía digital fuera de los anuncios oficiales.
Cualquier movimiento hacia la adopción de criptoactivos en Chile deberá enfrentarse a la tradición de cautela del Banco Central. Eso porque la institución ha mantenido históricamente una postura de vigilancia. Si bien no prohíbe el uso de bitcoin y criptomonedas, si emite advertencias recurrentes sobre la volatilidad de precios y los riesgos para la estabilidad financiera nacional, como lo ha reportado CriptoNoticias.
Por ello, la reaparición de las declaraciones de Kast coincide con una etapa de mayor escrutinio regulatorio global sobre el sector. En este escenario, la implementación de una agenda pro bitcoin en Chile dependerá de si el Ejecutivo decide retomar sus convicciones de campaña o si, ante la complejidad económica actual, opta por la continuidad de la política monetaria ortodoxa que ha caracterizado al país en las últimas décadas.








