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Las entidades de Nivel 3 son instituciones depositarias que no están aseguradas federalmente.
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La cuenta otorgada a Kraken Financial no es una cuenta bancaria completa, sino una versión limitada.
La Reserva Federal de Estados Unidos, en voz de su representación en Kansas, movió los cimientos del sistema financiero estadounidense al otorgar a Kraken Financial, el brazo bancario del exchange de bitcoin (BTC) y criptomonedas Kraken, acceso a una «skinny master account» o cuenta maestra delgada.
Tal como reportó CriptoNoticias, ahora la filial bancaria de Kraken, que es uno de los exchanges más antiguos del mercado, puede acceder y operar en sistemas como Fedwire, sin tener que depender de bancos intermediarios. Esto abarata costos para la plataforma y reconfigura el tablero de juego financiero en los Estados Unidos.
Aunque desde el sector bancario tradicional ya han criticado la entrega de esta cuenta maestra a Kraken Financial, la realidad es que, a los ojos de la FED, la entidad vinculda a una plataforma de criptomonedas ya está dentro de sus sistemas y lo estará, por lo menos, durante el próximo año (antes de una posible renovación).

Hay cuatro claves para entender el ingreso de Kraken a los sistemas de la FED, veamos cuáles son:
1. El marco de escrutinio reforzado para entidades de Nivel 3
El ingreso de Kraken al sistema de la FED no fue un proceso sencillo. La institución fue clasificada como una entidad de Nivel 3, una categoría que agrupa a instituciones depositarias que no están aseguradas federalmente por la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC) y que no están sujetas a la supervisión tradicional de una agencia bancaria federal.
Hay que aclarar que, al recibir una cuenta maestra y operar en la red de la FED, Kraken Financial ahora queda bajo la supervisión directa de la Reserva Federal, aunque no esté asegurada por la FDIC. Si bien la entidad no tendrá una agencia supervisora primaria federal (como la Oficina del Controlador de la Moneda) de la misma forma que un banco nacional, la FED de Kansas se convierte en su supervisor de facto para el acceso al sistema de pagos.
Por eso, aunque haya ausencia de una supervisión tradicional, la vigilancia sigue siendo notable. Según las directrices de acceso establecidas por la Junta de Gobernadores de la FED en 2022, las entidades de Nivel 3 reciben el grado más estricto de revisión técnica y legal antes de recibir una autorización.
Para superar este escrutinio, Kraken debió demostrar que sus sistemas de cumplimiento contra el lavado de dinero y el financiamiento al terrorismo (AML/CFT) no solo cumplen, sino que superan los estándares de la banca comercial convencional.
Este rigor busca «curar» los riesgos de finanzas ilícitas asociados comúnmente al sector de las monedas digitales, que es uno de los argumentos tradicionales de la banca en contra del sector de las criptomonedas.
Asimismo, bajo la licencia de Institución de Depósito de Propósito Especial (SPDI) de Wyoming, la entidad está obligada a mantener un respaldo de reservas del 100%.
A diferencia de la banca de reserva fraccionaria, donde los bancos prestan el dinero de sus clientes, Kraken Financial debe conservar activos líquidos equivalentes a la totalidad de los depósitos en todo momento, garantizando una solvencia absoluta frente a sus usuarios de bitcoin.
2. La figura de la «cuenta maestra delgada»
Aunque la noticia representa una victoria para el sector, hay que aclarar que la cuenta otorgada no es idéntica a la que posee un banco comercial tradicional, como JP Morgan, por ejemplo.
En realidad, se trata de una versión limitada denominada informalmente como «cuenta delgada» (skinny account). Esta modalidad impone restricciones técnicas severas para mitigar posibles riesgos sistémicos que la FED aún asocia con los activos digitales.
Entre las limitaciones principales destaca la prohibición estricta de sobregiros, lo que significa que la cuenta no puede presentar saldos negativos en ningún punto de la jornada operativa. Además, Kraken no tiene acceso a la «ventanilla de descuento», el mecanismo de préstamos de emergencia que la FED ofrece a los bancos en crisis.
Otra diferencia clave es la ausencia de Intereses sobre Reservas (IORB). Mientras que los bancos tradicionales generan ganancias por el efectivo que mantienen en el banco central, esta entidad de Nivel 3 no percibirá pagos por sus depósitos.
Finalmente, se han establecido límites de saldo nocturno para evitar que grandes volúmenes de capital queden fuera del horario operativo, protegiendo así la estabilidad de la red interbancaria.
3. Evaluaciones de riesgo y validación del modelo Wyoming
La aprobación implica una validación implícita del marco regulatorio del estado de Wyoming. Durante años, la Reserva Federal mantuvo una postura escéptica —e incluso de bloqueo— hacia las Instituciones de Depósito de Propósito Especial (SPDI).
Sin embargo, el caso de Kraken sugiere que el ente emisor ha aceptado que este estatuto estatal es equivalente a los estándares federales de custodia para propósitos de seguridad y solidez.
Para recibir el visto bueno, Kraken fue sometida a una evaluación profunda en cuatro pilares de riesgo: solvencia financiera, capacidad operativa (ciberseguridad), riesgo para el sistema de pagos y riesgo de política monetaria.
Esta última evaluación es crucial, ya que asegura que el modelo de negocio de la firma no interfiera con la implementación de las tasas de interés de la FED.
Al cumplir con estos requisitos, la empresa logra una soberanía operativa inédita: ahora puede liquidar transacciones directamente en los rieles financieros soberanos, lo que se traduce en una mayor velocidad y menores costos operativos para quienes transaccionan con bitcoin y otros activos.
4. Supervisión activa y el «período de prueba»
La entrada de Kraken al sistema financiero no es un cheque en blanco. A diferencia de las licencias bancarias permanentes, esta autorización se otorgó bajo un esquema de «período de prueba» inicial de un año.
Durante este tiempo, la FED mantendrá una supervisión activa y constante sobre todas las operaciones de la firma. Este mecanismo permite al banco central «desconectar» a la entidad de forma inmediata si se detectan fallos en la gestión de riesgos o vulnerabilidades técnicas en su conexión con Fedwire.
El éxito de este primer año será determinante no solo para Kraken, sino para el futuro de otros exchanges de bitcoin y criptomonedas que buscan legitimación. Si la entidad logra operar sin incidentes, establecerá un precedente jurídico y operativo que podría abrir las puertas de la FED a más empresas del sector, eliminando definitivamente la barrera entre el sistema financiero tradicional y la economía de las monedas digitales.
En general, el avance marca el inicio de una nueva era de autonomía financiera para las instituciones que operan con tecnología de contabilidad distribuida, integrando de manera formal el protocolo Bitcoin con la red interbancaria de los Estados Unidos. Tal como lo dijo Arjun Sethi, co-CEO de la firma, se trata de un hito en la «convergencia de la infraestructura de activos digitales y los rieles financieros soberanos».








