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BBVA fue el pionero y el primer gran banco europeo en lanzar servicios completos con bitcoin.
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CaixaBank y Kutxabank son las instituciones más recientes en entrar en la carrera de criptoactivos.
La banca tradicional española acelera su integración en el ecosistema de los activos digitales. CaixaBank se convirtió en la sexta entidad financiera del país en obtener la autorización como Proveedor de Servicios de Criptoactivos (CASP) bajo el reglamento europeo MiCA, según ha confirmado la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Con esta licencia, el banco podrá ofrecer en los próximos meses servicios de custodia, compraventa, recepción y transmisión de órdenes, y transferencias de criptoactivos a sus clientes.
Con la decisión, CaixaBank se suma a un grupo que ya integran BBVA, Openbank (del Grupo Santander), Cecabank, Renta 4 Banco y Kutxabank. BBVA fue el pionero al conseguir la autorización en marzo de 2025 y comenzó a prestar compraventa y custodia de bitcoin y ethereum directamente en su aplicación móvil desde julio de ese año, como fue reportado por CriptoNoticias.
Openbank activó sus servicios de compraventa y custodia de varias criptomonedas (incluyendo bitcoin, ethereum, litecoin y otras) en septiembre de 2025. Kutxabank, por su parte, recibió la licencia apenas unos días antes que CaixaBank y planea lanzar custodia y compraventa de bitcoin, ethereum y la stablecoin USDC a través de su app y web.
Entidades del ecosistema de los activos digitales como Bit2Me, Criptan, Minos y Crossmint también han recibido autorización MiCA, entre los años 2025 y 2026, para operar legalmente.
La autorización MiCA, que actúa como pasaporte europeo, permite a estas entidades operar de forma regulada en toda la Unión Europea sin necesidad de solicitar licencias adicionales país por país.
Para las entidades de crédito como los bancos, el proceso es más simplificado que para las plataformas puramente de criptomonedas. Este avance se produce cuando solo quedan tres meses para que finalice el periodo transitorio en España (el 30 de junio de 2026), fecha a partir de la cual solo las entidades autorizadas podrán prestar servicios con criptoactivos de manera legal.
Las seis entidades ya muestran un acercamiento progresivo al sector. Algunos bancos, como CaixaBank y Openbank, ya permitían a sus clientes invertir en productos cotizados (ETP) que replican el precio del bitcoin a través de sus plataformas digitales.
Además, CaixaBank participa en el consorcio europeo Qivalis junto a otros once bancos (entre ellos BBVA, ING y UniCredit) para desarrollar una stablecoin vinculada al euro, cuyo lanzamiento está previsto para la segunda mitad de 2026.
La CNMV ha acelerado el ritmo de aprobaciones en los últimos meses, con alrededor de una veintena de solicitudes aún pendientes.
Este movimiento refleja una tendencia clara y es que las instituciones financieras tradicionales cada vez más se acercan al ecosistema de los activos digitales, buscando ofrecer a sus clientes acceso regulado y seguro a esta nueva clase de activos, al tiempo que cumplen con los estándares de protección al inversor establecidos por MiCA.
Los supervisores, no obstante, continúan advirtiendo sobre la elevada volatilidad de las criptomonedas y los riesgos asociados.








