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“Aún queda mucha tela que cortar para el ecosistema de criptomonedas en Venezuela", dijo.
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Garrido descarta que las criptomonedas pierdan presencia en Venezuela por la intervención cambiaria.
El mercado de bitcoin (BTC) y criptomonedas en Venezuela atraviesa una fase de reconfiguración técnica y operativa. A pesar de las recientes inyecciones de divisas por parte del Banco Central de Venezuela (BCV), con el fin de estabilizar el tipo de cambio, el uso de monedas digitales mantiene una presencia sólida en la economía real.
Aníbal Garrido, director de la Academia Blockchain, Trading y Cripto (BT&C) de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), sostiene que la banca tradicional venezolana no es un competidor para el sector, sino el soporte fundamental que permite la conectividad entre los bolívares y el ecosistema digital.
Según Garrido, la infraestructura financiera local es indispensable para las casas de cambio de criptomonedas que están reguladas en Venezuela.
La banca en este momento es un aliado importantísimo. Funciona como el ‘riel’ o pasarela para el cash-in y cash-out. Aunque las entidades bancarias no están acreditadas para realizar el cambio directo, son el riel principal que habilita a las casas de intercambio a realizar procesos instantáneos gracias a sus soluciones. El intercambio ocurre en la empresa regulada, pero la conexión tecnológica es con los bancos.
Aníbal Garrido, asesor y director de la Academia BT&C de la UCAB.
Intervenciones cambiarias y las criptomonedas
La dinámica del mercado cambiario en Venezuela ha experimentado una transformación estructural en su operatividad.
Si bien la intervención del Banco Central de Venezuela (BCV) es una herramienta para orientar el tipo de cambio, el modelo actual se diferencia de la asignación que ha sucedido durante los 23 años de control de cambio.
Fue a partir de enero de 2019 cuando el ente emisor implementó un esquema de inyecciones de divisas —inicialmente en euros en efectivo— directamente al sistema bancario venezolano.
Así quedó establecido en la Gaceta Oficial N° 41.573. Este giro estratégico desplazó los antiguos mecanismos de cuotas (llamados Cadivi y luego Cencoex) por un sistema de oferta agregada a la banca nacional.
Ya en un contexto de actualidad, datos compartidos por el economista Alejandro Grisanti indican que durante este primer trimestre de 2026 las colocaciones de divisas en el sistema financiero podrían alcanzar los 1.700 millones de dólares. Este flujo masivo se dirige a bancos como Banesco, Provincial, BNC y Mercantil. El objetivo es anclar el tipo de cambio y evitar grandes fluctuaciones en el mismo.
Antes de estas intervenciones cambiarias, Venezuela protagonizó un escenario de escasez de dólares en efectivo, lo que fomentó el uso de criptomonedas, sobre todo USDT. Por eso, al inyectarse divisas en la banca este año, surge la narrativa de que se puede desincentivar el uso de activos digitales en ese país, tal como han señalado economistas locales, como Luis Oliveros.
«Las criptomonedas siguen ahí, sobre todo para el ciudadano de a pie»
Para Garrido hay que descartar que el uso de activos digitales pierda relevancia por este motivo. Así lo expone:
Para el último semestre de 2025, hablábamos de entre un 70% y un 80% de presencia de criptodivisas. Para este último mes y medio, podríamos estar hablando de un 50% aproximadamente. Aunque la inyección de dólares es nueva, una participación del 40% al 50% desde nuestra perspectiva no se considera una reducción importante. Las criptos siguen ahí, sobre todo para el ciudadano de a pie y el retail que utiliza mucho las pasarelas P2P y las plataformas oficiales reguladas.
Aníbal Garrido, asesor y director de la Academia BT&C de la UCAB.
El analista también enfatiza que en Venezuela la adopción de nuevas tecnologías responde a soluciones prácticas frente a problemas económicos. Entre ellos, la inflación y la constante pérdida del poder adquisitivo con la moneda local, el bolívar.
Garrido compara el uso de bitcoin y otras monedas digitales con la evolución del transporte.
«Estábamos acostumbrados a movernos en bicicleta, pero el tema inflacionario nos obligó a montarnos en una moto. Si ya vienes en bicicleta y ahora te montas en una moto, ¿te gustaría regresar a la bicicleta? Con ‘motocicleta’ me refiero a tarifas transaccionales extremadamente bajas y operaciones inmediatas», relató.

Las criptomonedas tienen piso legal en Venezuela
Respecto a la seguridad jurídica, el asesor aclaró que en Venezuela ya existe un marco normativo claro bajo la supervisión de la Superintendencia Nacional de Criptoactivos y Actividades Conexas (Sunacrip). Ese es el ente regulador del sector que, desde 2023, está en intervenido por el gobierno venezolano.
«El venezolano tiene la certeza de que si tiene criptos está dentro de la norma e incluso puede asentarlo en sus libros contables y fiscales», señaló.
Cuando habla de estar «dentro de la norma» Garrido se refiere al Decreto Constituyente sobre el Sistema Integral de Criptoactivos, del año 2019, el cual da legalidad al uso de criptomonedas en Venezuela.
Esto incluye al BA VEN-NIF 12 (Boletín de Aplicación) de la Federación de Colegios de Contadores Públicos de Venezuela, del 2020, que norma todo lo referente a los registros contables con activos digitales en Venezuela.
Garrito también recalcó que, aunque Sunacrip esté «a puertas cerradas» desde hace casi 3 años, ese organismo sigue trabajando. Tal hecho queda demostrado en las recientes renovaciones de licencias para que empresas de criptomonedas puedan operar en el país, como reportó CriptoNoticias.
Las criptomonedas traen ventajas a comerciantes y ciudadanos de Venezuela
En el ámbito comercial, Garrido destaca que la integración de pagos en monedas digitales se ha vuelto «invisible» para muchos establecimientos. Esto es así debido a que reciben bolívares de forma inmediata, tras el canje automático de criptoactivos por dinero fíat. El cambio es ejecutado por las plataformas autorizadas a operar en en el país.
Por ese motivo, Garrido asegura que los comercios mantendrán estas opciones como una ventaja competitiva de mercadeo y servicio al consumidor. Sobre todo, en un entorno de escasez de divisas en efectivo.
Respecto a los usuarios de a pie, el especialista reitera que Venezuela es un país que no adopta tecnología por esnobismo, «sino por necesidad».
Por tal motivo, cree que, ante la facilidad de resguardarse de la inflación con criptomonedas, «aún queda mucha tela que cortar para el ecosistema cripto en Venezuela». Sobre todo, tomando en cuenta que mientras no haya mayor facilidad de adquisición de divisas en la banca tradicional, «el uso de criptomonedas como protección seguirá existiendo» en el país.








