Seleccionar página

¿Qué son y qué utilidad tienen los masternodos?

¿Qué son y qué utilidad tienen los masternodos?

Las innovaciones en el universo de las criptomonedas y las blockchain han derivado en avances que consolidan la tecnología de los criptoactivos y al mismo tiempo han abierto nuevos espacios para la inversión. Uno de ellos es la implementación de los masternodos.

Se trata de servidores conectados a internet que corren una cartera con un número fijo de criptomonedas y una copia completa de su blockchain en tiempo real. La cantidad de criptomonedas puede variar de acuerdo a cada proyecto, pero es definida por los desarrolladores y funcionan como una garantía de las operaciones.

Un masternodo es un tipo de nodo completo, pero sus funciones van más allá de retransmitir y verificar transacciones a través de la red. Han cobrado auge debido a que pueden ser considerados como una inversión para obtener una fuente de ingreso pasivo, constante y de rápida puesta en funcionamiento.

Entre las funciones que tienen los masternodos destacan las siguientes: incrementar la privacidad de las transacciones, disminuir la volatilidad de la criptomoneda, realizar transacciones instantáneas y participar en la gobernanza y la votación. Sobre este último aspecto cada proyecto tiene sus propios lineamientos, aunque fue Dash el primer proyecto en adoptar con éxito el modelo de los masternodos.

En este caso su gobernanza, y las decisiones que esto implica, son tomadas por la red. Es decir, son los dueños de los masternodos, a través del Gobierno Descentralizado de la Blockchain, quienes tienen la última palabra sobre asuntos como posibles hardforks y otras actualizaciones de la red. Sobre este aspecto se han considerado temas como el tamaño de los bloques o la forma de disponer, entre los miembros de la comunidad, los recursos obtenidos. Otros proyectos de relevancia que también han adoptado los masternodos son: Pivx o Crown.

Retorno de inversión

El retorno de inversión (ROI) con los masternodos varía de acuerdo a cada proyecto de criptomoneda. Esto se traduce en que cada plataforma, a través de sus desarrolladores, establece la cantidad de criptomonedas mínimas que debe tener cada masternodo como requisito indispensable para comenzar a operar uno de estos equipos.

A partir de la cantidad de dinero que se requiere para realizar la inversión, la persona puede disponer de sus fondos e inyectárselos al proyecto que juzgue más rentable de acuerdo al retorno mensual y anual.

Por ejemplo, en el caso de Pivx se requieren 10.000 criptomonedas para optar a un masternodo. Al momento de escribir este artículo el precio de la criptomoneda era de 1,15 dólares, por lo que se requiere una inversión de unos 11.500 dólares para comenzar. Con estas cifras el proyecto tiene un ROI anual de 7,82%, unos 896 dólares, a razón de 74,70 dólares mensuales.

Otro ejemplo es el de Zcoin que estipula unas 1000 criptomonedas para iniciar operaciones en el masternodo. Su precio actual es de 14,46 dólares, lo que supone una inversión de 14.460 dólares. El ROI anual para este proyecto sería de 24%, unos 3.470,16 dólares, es decir, unos 289,21 dólares mensuales.

Escalafón de las principales criptomonedas por capitalización de mercado cuyas plataformas utilizan masternodos. Fuente: masternodes.online

Minería PoS y PoW

El protocolo de los masternodos funciona de esta forma debido al tipo de minería o algoritmo que se ejecuta. En este caso se trata de la Prueba de Participación o PoS, por sus siglas en inglés. La primera criptomoneda en utilizar este algoritmo fue Peercoin, que utilizó un híbrido entre el protocolo de Prueba de Trabajo (PoW), que es el otro tipo de minería más común, y el sistema PoS.

La Prueba de Participación es un algoritmo de consenso en el que los masternodos envían una transacción especial que retiene una cantidad de fondos por un período determinado de tiempo, lo que se traduce en una cantidad de criptomonedas bloqueadas para comenzar el proceso de creación y validación de los bloques.

La probabilidad de encontrar un bloque de transacciones es proporcional a la cantidad de criptomonedas que el usuario tenga en su cartera. Es decir, a mayor cantidad de criptomonedas la dificultad de minado será menor y el gasto energético disminuirá. En otras palabras, la red es la que define aleatoriamente al participante que propondrá el siguiente bloque y que será añadido a la cadena. Entre los ejemplos de criptomonedas que también emplean este protocolo están Decred y Lisk.

En el sistema Prueba de Trabajo los mineros colocan el poder de cómputo y compiten para completar las transacciones en la red a través de la resolución de problemas matemáticos, lo que deriva en recompensas con la emisión de nuevas criptomonedas. Existen diferentes tipos de equipos para la minería PoW que incluyen tarjetas de video (GPU), procesadores de computadoras (CPU), chips programables (FPGA) y chips especializados ASIC.

Requerimientos y estadísticas

Existen diversas formas para que un masternodo entre en funcionamiento. Una de ellas es habilitar una computadora personal que cumpla con los requisitos mínimos de memoria RAM, espacio en el disco duro y una capacidad de procesamiento que puede variar de una criptomoneda a otra.

Sin embargo, el camino más popular entre los usuarios es instalarlo a través de un servidor privado virtual (VPS) para alojar la cartera 24 horas, los 7 días de la semana con una dirección IP dedicada. Todo esto va acompañado de la cantidad de monedas mínimas necesarias para entrar en funcionamiento. En el mercado existen diversos proveedores de este tipo de servicio para tomar en cuenta.

Actualmente existen 422 criptomonedas que emplean masternodos y un total de 226.414 de estos equipos que hacen de las blockchain una plataforma más segura. La dominancia en este renglón la tiene Dash con un 60,49%.

Cantidad de masternodos en línea, la cifra ya supera los 226.000. Fuente: masternodes.online.

La recomendación para quienes deseen incursionar en el mundo de los masternodos y los ingresos pasivos es evaluar cuidadosamente cada proyecto para evitar cualquier tipo de estafa o fraude. También hay que considerar la cantidad de recursos que el usuario está dispuesto a invertir, lo que incidirá en la cantidad de dinero a recibir mensual o anualmente. Lo más importante es realizar un análisis de todos estos factores para no llevarse ningún tipo de sorpresas durante su implementación.

Imagen destacada por Siarhei / stock.adobe.com

¿Disfrutaste leyendo este artículo?
Agradece a con una propina:

Acerca del autor

Rafael Gómez Torres

Periodista (URBE, 2002). IVLP alumni. Interesado en generar más y mejor contenido. Antes en Diario Panorama, The Associated Press y El Regional.

CriptoCaricatura

¡Mantente al día!

Tweets de @CriptoNoticias

Publicidad